11 mayo, 2017

ROQUE DALTON, LUCHA Y POESÍA

Son muy pocos los salvadoreños reconocidos a nivel mundial, Roque Dalton es uno de ellos. Roque Dalton fue un poeta guerrillero nacido en San Salvador el 14 de mayo de 1935, y asesinado el 10 de mayo de 1975, por sus mismos compañeros que no compartían algunos de sus mé­todos de lucha. De padre estadounidense y madre salvadoreña, crecería con muchas facilidades económicas, inició sus estudios en uno de los colegios más acomodados de la capital de ense­ñanza jesuita. Su inicio en la educación superior lo realizó en la Universidad Católica de Chile donde, por medio de la poesía de Neruda y Vallejo, llegaría a la revolución, y por medio del pintor Mexicano Diego Rivera, conocería la teoría marxista.


Son muy pocos los salvadoreños reconocidos a nivel mundial, Roque Dalton es uno de ellos. Roque Dalton fue un poeta guerrillero nacido en San Salvador el 14 de mayo de 1935, y asesinado el 10 de mayo de 1975, por sus mismos compañeros que no compartían algunos de sus mé­todos de lucha. De padre estadounidense y madre salvadoreña, crecería con muchas facilidades económicas, inició sus estudios en uno de los colegios más acomodados de la capital de ense­ñanza jesuita. Su inicio en la educación superior lo realizó en la Universidad Católica de Chile donde, por medio de la poesía de Neruda y Vallejo, llegaría a la revolución, y por medio del pintor Mexicano Diego Rivera, conocería la teoría marxista.

Luego a su regreso a El Salvador estudió Derecho y se unió al Círculo Literario Universitario, también contó con estudios en la Escuela de Antropología de México. Todas estas experien­cias, junto con el viaje a la Unión Soviética en 1957, le permi­tieron profundizar su compromiso con la lucha revolucionaria. En 1961 estuvo exiliado en México acarreando una condena de muerte, para ese entonces ya había sufrido dos cárceles y su pri­mer exilio. Desde entonces comenzó a viajar constantemente a Cuba, país en el cual conocería a poetas como Mario Benedetti y Julio Cortázar, que participaban en la Radio Habana.

 

Fue par­te del grupo cercano que recibía órdenes directas de Fidel Cas­tro. En 1969 ganó el premio de poesía “Casa de las Américas” con su libro Taberna y otros lugares. Viajó a Praga, pasando por la URSS, Checoslovaquia y Viena, su regreso a El Salvador estuvo marcado por el ingreso al ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo), donde estuvo los últimos años de su vida hasta su asesinato.

Roque Dalton formó parte de un grupo literario de poesía llamado la Generación Comprometida, que estaba formado por escritores y poetas salvadoreños, como Manlio Argueta y Roberto Cea, y a nivel internacional con el guatemalteco Otto Castillo, Julio Cortázar, Nicolás Guillen, Ernesto Cardenal y muchos más. Estos poetas querían cambiar el estilo clásico de la poesía.

 

Esta nueva poesía comprometida estaba nacien­do a partir de la vida practica de los latinoamericanos, Dalton lo definía así: “Una poesía que plantee problemas, plantee los conflictos, plantee ideas que son muchísimos más eficaces que los himnos para hacer que el hombre tome conciencia de sus problemas en la lucha de la liberación de nuestros pueblos”[i]. Sus luchas frente a las dictaduras militares que reprimían los movimientos sociales, lejos de hacer poesía himno, poesía can­to, poesía que se dedica a cantar a las cosas a los hombres a sus heroísmos, esta estaba comprometida con la concientización de la mayoría excluida, de despertar en ellos las preguntas, las ideas para reflexionar un mundo diferente de justicia y de paz, como él decía en uno de sus poemas: “Y que mis venas no ter­minan en mí sino en la sangre unánime de los que luchan por la vida, (…) la poesía de todos” (Dalton, como tu). Esto sin duda lo hace un gran poeta que luchó por un mundo diferente desde sus propias trincheras.

 

Después de ser reconocido a nivel internacional y de haber sido exiliado en muchos países, decide incorporarse al ERP para continuar desde allí su lucha, aunque desde mucho antes había recibido entrenamiento militar y también había sido cap­turado numerosas veces como muy bien lo describe en El turno del ofendido: “Me habéis encarce­lado aún más/ con vuestros ojos iracundos/ muriéndose de frío mi corazón/ bajo el to­rrente del odio”. Describe de manera muy hermosa el odio con el que se le trata­ba a los presos políticos, y el amor con el que trabajaban por un mundo mejor.

 

 A Ro­que nos lo robaron por pen­sar diferente, esto nos deja una lección para que podamos luchar siempre con todas las habilidades que tenga­mos por un mundo me­jor, aunque esto signifique nuestra muerte, como dijo Rosa Luxemburgo: “La li­bertad siempre es libertad de quienes piensan dis­tinto”. Hay que seguir el ejemplo de Roque Dal­ton y luchar siempre por un mundo don­de no existan ni ricos ni pobres, sino que podamos ser todos socialmente igua­les, donde el arte y la cultura así como las necesidades bá­sicas puedan estar a nuestro alcance.



[i] Entrevista a Roque “Fusilemos la noche Roque Dalton” link: https:// vimeo.com/69962362 con contraseña: R0qu3D4lt0n.