5 mayo, 2021

Pronunciamiento de Organizaciones Revolucionarias, Sindicales y Estudiantiles sobre los acontecimientos del Primero de Mayo

Ante los acontecimientos ocurridos el Primero de Mayo, donde los diputados del partido oficialista del gobierno de Bukele, por medio de procedimientos inconstitucionales, destituyeron a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y al Fiscal General, como sindicatos y organizaciones juveniles expresamos:

1. Que los cambios orquestados en el aparato del Estado son cambios de forma y no estructurales, como falsamente afirma el régimen intentando engañar al pueblo

2. Que el control del aparato del Estado solo ha pasado de las manos de un grupo de empresarios poderosos a otro ahora aglutinados alrededor de Nayib y que, con el control total del Estado, se preparan para explotar y oprimir de manera intensa a la clase trabajadora, recargando sobre sus hombros la crisis actual del capitalismo

3. Este cambio en el control del Estado abrirá el camino para reformas políticas que atacarán solamente los intereses de la clase trabajadora y debemos estar preparados, para detenerlas en las calles junto a todos los grupos de oprimidos y oprimidas

4. Rechazamos la forma en cómo se llevaron a cabo estos procedimientos, irrespetando procesos que la misma Constitución hecha por los ricos establece. Además, utilizando a la Policía para imponer sus decisiones ilegitimas y totalitarias sobre los opositores

5. Todo esto, muestra cómo el nuevo régimen puede actuar contra las organizaciones sociales y sindicales a la hora de exigir nuestros derechos legítimos

6. Tenemos claridad que los antiguos magistrados de la Corte Suprema de Justicia y el exfiscal Raúl Melara no obedecían a los intereses del pueblo trabajador sino a un grupo empresarial que se opone al gobierno de Bukele, lo conocemos de primera mano porque todos los procesos de demandas contra las grandes empresas han sido retrasados o totalmente ignorados. Tenemos el ejemplo de las Obreras Florenzi y otras en la Zona Franca de San Marcos, donde los casos no avanzan por una sola razón: la institucionalidad está al servicio de las grandes corporaciones del país organizadas en la ANEP y otras

7. Manifestamos que el cambio de magistrados no representará un cambio para la clase obrera salvadoreña. Por el contrario, reforzará la persecución y la criminalización sindical, podemos afirmar esto a partir de cómo el ministro Rolando Castro ha venido atacando a los sindicatos, impidiendo la entrega de sus credenciales sindicales, manipulándolos para que se acoplen al gobierno y sirvan como grupos de choque. Ese es el futuro que tendrá hoy la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía: un nicho para encubrir las violaciones laborales

8. Nos pronunciamos en contra de todas las amenazas de despidos en la Corte Suprema de Justicia y en todas las instituciones donde han tomado posesión los nuevos funcionarios afines del gobierno, exigimos se respeten las garantías constitucionales que como trabajadores tenemos

9. Ante la arremetida del régimen de Bukele contra las propias instituciones del Estado, nos pronunciamos en defensa de nuestras conquistas del pasado y rechazamos el falso discurso de la ANEP y del FMLN en favor de la democracia, cuando han sido ellos, a partir de los partidos políticos, los que más han irrespetado su propia democracia. Desconocemos los llamados contradictorios a nuestros intereses a “ retornar al sistema constitucional democrático de derecho”, a respetar el “sistema republicano”, a “respetar la división de poderes” y todos esos eufemismos tras los cuales se esconde la explotación de la clase trabajadora. No es posible plantearse retornar a algo que nunca ha existido y que solo beneficia a las clases explotadoras, es necesario luchar por otro tipo de Estado y de democracia, una democracia obrera libre de la explotación capitalista

10. En la actual coyuntura, dejamos claro que nuestro llamado es a defender la libertad de asociación, de expresión, de protesta, de prensa, de movilización y de sindicación, que son conquistas de nuestros héroes y mártires del conflicto armado y que hoy están en peligro

11. Rechazamos cualquier tipo de injerencia extranjera, no se puede permitir que el gobierno de los Estados Unidos meta sus manos en la política nacional, advertimos del peligro que esto significa en tanto que la injerencia estadounidense no solo es una violación a la autonomía nacional, sino también alterará la crisis entre los bloques burgueses. La injerencia extranjera es peligrosa y no debemos tolerar ni la más mínima maniobra, la lucha contra este régimen opresivo es una tarea única de la clase trabajadora

12. Condenamos la hipocresía del gobierno de los EEUU que manifiesta estar en defensa de las libertades democráticas, algo que es falso, ya que para ellos seguiremos siendo su patio trasero. El origen de su pronunciamiento se debe a una disputa interimperialista entre EEUU y China que buscan un mayor nivel de influencia en los negocios e inversiones en los países de Centro América

13. Es por eso que las fricciones de la administración Biden, con el gobierno de Bukele obedecen a sus intereses imperialistas en la región, ya que el imperialismo norteamericano está perdiendo capacidad de influencia en los negocios de los grupos empresariales y oligárquicos del país. En cambio, los chinos están dispuestos a ser más flexibles en controles y exigencias, mostrándose así como una fuente fácil de financiamiento, para seguir impulsando los proyectos oligárquicos de saqueo y explotación de nuestros recursos

14. Es decir, El Salvador pasa a ser una pieza de peón en esa disputa entre estos imperialismos por el control de los mercados y las inversiones. Logrando mayor influencia en las decisiones políticas de estos gobiernos autoritarios, como el de Honduras, Nicaragua, y ahora Bukele

15. Llamamos a todas la organizaciones sindicales, juveniles y sociales a construir un polo de izquierda, clasista y antiimperialista para luchar contra el régimen en contra de los despidos, los bajos salarios, el acoso sindical, y por elevar las condiciones de vida en cuanto acceso a salud, educación, vivienda, agua, recreación y otras demandas que la crisis económica ha recrudecido y que el gobierno de Bukele no ha planificado solventar

¡Contra el régimen totalitario de Bukele, organización y lucha!

¡Unida y combativa, la clase obrera vencerá!

¡Contra la ANEP y contra Bukele!

 

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