20 agosto, 2020

León Trotsky a 80 años de su asesinato: las ideas de un revolucionario nunca mueren

“Ni Marx, ni Engels, ni Lenin, ni Trotsky, son responsables de que la casta burocrática tergiversara y falsificara la teoría marxista revolucionaria, para explotar  y oprimir al proletariado, y aniquilar la primera revolución socialista triunfante del planeta”. — Esteban Volkov (Nieto de Trostky)[i]

Fue uno de los principales líderes de la gloriosa Revolución Rusa de 1917, organizador del legendario Ejército Rojo (que derrotó a 14 ejércitos extranjeros durante el periodo de la guerra civil)[ii] y miembro principal, después de Lenin, del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de la ex Unión Soviética, hasta que, en 1929, es expulsado de su país como consecuencia de una vil conspiración entre Kámenev, Zinóviev y Iósif Stalin, quién posteriormente ordenó su ejecución consumada el 20 de agosto de 1940, cuando Lev Davídovich Bronstein, mejor conocido como León Trotsky, era asesinado brutalmente en su residencia en México.

De ese fatídico día, hace ya 80 años. La historia, sin embargo, no ha permitido la consumación de su muerte, pues como pasa con los hombres y mujeres que trastocan la conciencia de la humanidad, perviven a su propia existencia física gracias al latido permanente de sus ideas. Mas no podemos decir que las ideas de Trotsky no hayan querido ser enterradas junto a su cuerpo. Contrario a otros pensadores como Einstein o Da Vinci cuyas obras son expuestas sin reparos, la obra de nuestro revolucionario, tanto de su vida como de su legado teórico, ha querido ser escondida o en el mayor de los casos tergiversada. Pero la propia grandeza de su historia lo ha hecho imposible para sus detractores.  No vamos a poner su imagen en un pedestal, no se trata de eso, sin duda que fue un hombre con grandes defectos y debilidades como cualquier otro; con grandes aptitudes para algunas cosas, e incapacidad para otras, pero no es lo mismo juzgarlo a través de la verdad que hacerlo a través de la mentira.

El lector, la lectora, sin duda encontrará información sobre León Trotsky con solo “guglearlo” o buscar en Wikipedia, pero no le podemos asegurar que esta sea real, y es que, contrario a otros revolucionarios que siguieron enriqueciendo la obra de Karl Marx, como el mismo Lenin, las ideas de Trotsky fueron tergiversadas por la burocracia estalinista que sucedió a la revolución de 1917. Mucho de lo que las personas conocen de él es toda la desinformación orquestada por el estalinismo y reproducida por el capitalismo. Como nos lo explican Ted Grant y Alan Woods, en su libro Lenin y Trotsky, que defendieron realmente: “Durante décadas, Trotsky fue considerado persona ‘non grata’ en el movimiento comunista. Fue acusado de contrarrevolucionario y fascista, sus escritos fueron prohibidos y todas las referencias a su papel en la Revolución Rusa fueron suprimidas de los libros de historia. Hasta Octubre, la película del genial director de cine soviético Eisenstein, fue censurada en un tercio de su metraje para eliminar toda referencia a Trotsky. El 7 de marzo de 1935, como preludio a los infames juicios de Moscú, el Comité Central del PCUS ordenó retirar las obras de Trotsky de las bibliotecas de toda la URSS. Más tarde la prohibición incluso se extendió ¡al material antitrotskista! Publicaciones como, Los trotskistas: enemigos del pueblo y Bandidos trotskistas– bujarinistas, fueron también proscritas. El libro de Stalin Sobre la Oposición fue prohibido porque contenía muchas citas de Trotsky. Esta prohibición continuó hasta finales de los años 80”.[iii] Esta es una obra que el lector interesado no debe dejar de leer si quiere saber quién fue León Trotsky y desee comprender porque fue objeto de tanta injuria, sobre todo después de su asesinato. De hecho hay otras obras que sería importante leer como: Trotski, un revolucionario sin fronteras, de Jean-Jacques Marie, el más célebre de los investigadores sobre la historia de la Unión Soviética y el comunismo[iv], publicado en 2009. Mi vida, escrita por el propio Trotski en 1929; Vida y muerte de Trotski, de Victor Serge, de 1951; El profeta armado, de 1954, El profeta desarmado, de 1959 y El profeta desterrado, de 1963, todas de Isaac Deutscher, y Trotski, de Pierre Broué, de 1988.

Hay muchos escritores que aún intentan desvirtuar la historia como Robert Service que con su obra: Trotski, una biografía, se atrevió a decir: “[…] si el picahielos no acabó de hacer el trabajo de matarlo, espero haberlo conseguido yo”[v], una clara expresión del deseo del capitalismo por enterrarlo para siempre. Incluso una serie semi biográfica transmitida por la cadena Netflix llegó a reproducir muchas de estas mentiras, lo que motivó a que un gran número de intelectuales de izquierda del mundo firmaran una declaración impulsada por Esteban Volkov, nieto de León Trotsky, para repudiar la serie.[vi] No podemos dejar de interrogarnos ¿Por qué  León Trotsky después de tantos años continúa siendo difamado? La respuesta está donde debe de estar: la crisis del capitalismo y la necesidad de la revolución obrera.

En estos tiempos donde cada nuevo político con su discurso desea desmarcarse de la política (una cosa totalmente incoherente); donde se hacen llamados a renunciar a toda ideología y se quiere aglutinar a todos alrededor de nada con discursos de buenas voluntades. Cuando se pinta la tragedia del cambio climático, sacando del cuadro la contaminación de las grandes transnacionales, del sistema de producción-consumo y se atomizan cada vez más las luchas de los sectores golpeados por las crisis del sistema; la lucha de clases planteada por Marx, tiene más coherencia y claridad para la clase trabajadora que esa malsana pretensión de la posmodernidad del fracaso de las ideologías.

La teoría de Marx explica claramente el porqué del fracaso del capitalismo para resolver los problemas de la humanidad, él lo señaló de la manera más simple posible en su obra El Capital: “La producción capitalista, por consiguiente, no desarrolla la técnica y la combinación del proceso social de producción sino socavando, al mismo tiempo, los dos manantiales de toda riqueza: la tierra y el trabajador”. La actual crisis medioambiental y el empobrecimiento de la clase trabajadora son la confirmación precisa de esta tesis. Ahora bien, ante la profundización de los males del capitalismo, agravados ahora por la pandemia del Covid-19, se pone nuevamente en la palestra la discusión de un cambio de sistema que saque a la humanidad de este hoyo. Desde la crisis del 2008 – 2009 se ha vuelto a estudiar a Marx con renovado interés en todo el mundo, redescubriendo la verdad en sus textos junto a los de los otros teóricos que han enriquecido su teoría, entre ellos León Trotsky.

El valor histórico de su figura reside en el hecho (entre muchos otros, como el desarrollo de la teoría de la Revolución Permanente) de que aporta las razones al fracaso del estalisnismo, es decir explica la caída de la ex Unión Soviética, y lo hace a través del estudio dialéctico de su proceso. Trotsky “predijo” su caída y el retorno al capitalismo 54 años antes de que sucediera. En 1937 se publicó La Revolución Traicionada ¿Qué es y hacia dónde va la URSS?, la URSS se disolvió por completo el 25 de diciembre de 1991 retrocediendo hacia el capitalismo. Paralelo a ello, la obra de León significa también la continuación de la Revolución Bolchevique de 1917, truncada por el monstruo de la burocratización forjada por los corruptos reformistas de la dirección del PCUS al morir Lenin. Esta es la razón por la cual aún continúa siendo desprestigiado tanto por los reformistas de izquierda como por los capitalistas. Su trabajo es la herencia de la Revolución Bolchevique, y ha sido gracias al esfuerzo de aquellos hombres y mujeres que han persistido en la defensa de la teoría de Marx que esta herencia sigue viva,  pues aún y cuando “la Unión Soviética estalinista se derrumbó y los capitalistas del mundo se alegraron, y el socialismo y el comunismo fueron declarados muertos y enterrados, contra esta corriente sin fin de mentiras y distorsiones, los compañeros de lo que sería la Corriente Marxista Internacional (CMI) se mantuvieron firmes en la defensa de la teoría marxista y de las tradiciones del Partido Bolchevique de Lenin y Trotsky. Ted Grant, camarada que participó activamente en el movimiento trotskista desde la década de 1930,  fundador de la CMI, defendió las ideas fundamentales del marxismo durante los difíciles años de la posguerra”.[vii]

Se quedan demasiadas cosas en el tintero, como el hecho de que Lenin en su famoso testamento, abogó por que fuera Trotsky y no Stalin quien asumiera el liderazgo de la revolución: “El camarada Stalin, llegado a Secretario General, ha concentrado en sus manos un poder inmenso, y no estoy seguro que siempre sepa utilizarlo con la suficiente prudencia. Por otra parte, el camarada Trotsky, según demuestra su lucha contra el CC con motivo del problema del Comisariado del Pueblo de Vías de Comunicación, no se distingue únicamente por su gran capacidad. Personalmente, quizá sea el hombre más capaz del actual CC, pero está demasiado ensoberbecido y demasiado atraído por el aspecto puramente administrativo de los asuntos”.[viii]

León Trotsky ha resurgido de toda esa nube de mentiras que trataron de ocultarlo de la historia de la lucha obrera. Al momento de escribir estas líneas, se desarrollaba la Universidad Marxista Internacional, realizada por primera vez de manera virtual, impulsada y organizada por la Corriente Marxista Internacional, en la cual se inscribieron más de seis mil personas de ciento quince países y la sesión de apertura fue vista más de diez mil veces.[ix] Se contó con una amplia participación de jóvenes ¿acaso no es este el ejemplo más vibrante de la vida que mantienen las ideas del marxismo? “La historia, al final, se ha vengado cruelmente del estalinismo”.[x]


Notas:

[i]       LENIN Y TROTSKY, QUÉ DEFENDIERON REALMENTE. Grant, T. Woods, A. 2000. Fundación Federico Engels, Apartado de correos 15.016 – 28080 Madrid.

[ii]      León Trotsky (1879-1940) Tomado de: https://www.marxists.org/espanol//trotsky/ceip/bio.htm

[iii]     LENIN Y TROTSKY, QUÉ DEFENDIERON REALMENTE. Grant, T. Woods, A. 2000. Fundación Federico Engels, Apartado de correos 15.016 – 28080 Madrid.

[iv]    Notas sobre «Trotski. Un revolucionario sin fronteras». Tomado de: https://www.laizquierdadiario.com/Notas-sobre-Trotski-Un-revolucionario-sin-fronteras

[v]     Un segundo intento para “matar” a Trotsky. Sobre las falsificaciones históricas de Robert Service. Tomado de: https://www.bolshevik.info/un-segundo-intento-para-matar-a-trotsky-las-falsificaciones-historicas-de-robert-service.htm 

[vi]    El Trotsky de Netflix despertó una ola de críticas de intelectuales de Izquierda. Tomado de: https://www.perfil.com/noticias/internacional/trotsky-netflix-desperto-ola-criticas-intelectuales-izquierda.phtml

[vii]   Qué es la Corriente Marxista Internacional. https://www.luchadeclases.org/1741-corriente-marxista-internacional.html

[viii]  Carta al Congreso V. I. Lenin (22 dic. 1922 – 4 enero 1923). Tomado de: https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1920s/testamento.htm

[ix]    Universidad Marxista Internacional: el poder de las ideas. https://www.luchadeclases.org/cmi/3506-universidad-marxista-internacional-el-poder-de-las-ideas.html

[x]     LENIN Y TROTSKY, QUÉ DEFENDIERON REALMENTE. Grant, T. Woods, A. 2000. Fundación Federico Engels, Apartado de correos 15.016 – 28080 Madrid.