29 octubre, 2015

¡Las vacilaciones no nos llevarán a ningún lado, preparar la siguiente victoria aplicando un programa verdaderamente socialista!

En este congreso debemos regresar al marxismo No exageramos al suponer que uno de los factores determinantes del actual ánimo de las masas es el producto directo de la política de sus partidos. Es por ello que los revolucionarios que pertenecemos a los comités de base del FMLN debemos preguntarnos acerca del peso que tendrá en los trabajadores, las capas explotadas y la juventud el programa que adoptemos en este congreso.

 

No solo eso, también es necesario que evaluemos si la actual política de nuestro partido en todos los órganos de elección popular en los que estamos es la correcta, creemos que hemos dado pasos adelante, pero sería ingenuo de nuestra parte creer que somos infalibles, los resultados de las elecciones presidenciales fueron arrolladoras, catapultaron al FMLN como el partido de izquierda más votado en la historia de nuestro país, sin embargo como explicaba Trotsky en su documento Clase, partido y dirección: “Hay que añadir que un gobierno, desde el momento en que se establece, puede durar mucho más tiempo que la relación de fuerzas del cual ha sido producto. Es a partir de estas contradicciones históricas que se producen las revoluciones, los golpes de estado, las contrarrevoluciones, etc.” ¿Esto significa que nuestro partido, a pesar de dar unos pasos adelante podría perder el apoyo que recibió hace unos años?, ¿Por qué sucedería esto?, en el mismo documento Trotsky explicaba que un gobierno no es “sino el producto de la lucha entre las diferentes clases y las diferentes capas en el interior de una misma clase”, de esa forma debemos recordar quienes fueron los que en su aplastante mayoría votamos por el fmln: los explotados, los que no gozamos de una vida onerosa, los que queríamos que de una vez nuestras condiciones de vida mejoraran, eso presupone que votamos para que el FMLN aplicará un programa que nos favoreciera sin importar si esto estaba en detrimento de los intereses de los empresarios, este apoyo lo puede perder el fmln en la medida que no aplique un programa de este tipo. En el Manifiesto Comunista Marx y Engels explicaban: “La moderna sociedad burguesa que se alza sobre las ruinas de la sociedad feudal no ha abolido los antagonismos de clase. Lo que ha hecho ha sido crear nuevas clases, nuevas condiciones de opresión, nuevas modalidades de lucha, que han venido a sustituir a las antiguas. Sin embargo, nuestra época, la época de la burguesía, se caracteriza por haber simplificado estos antagonismos de clase. Hoy, toda la sociedad tiende a separarse, cada vez más abiertamente, en dos grandes campos enemigos, en dos grandes clases antagónicas: la burguesía y el proletariado.”, ¿pero por qué somos clases antagónicas? Esto no responde a un hecho sentimental, diferimos con nuestro actual secretario Medardo Gonzáles al creer que se trata de que existan “malos patronos” sino más bien por las relaciones sociales que se desarrollan por el papel que jugamos en el proceso de producción. Para muestra un botón: en El Salvador hay 150 ultra ricos, cuyas fortunas suman $20,000 millones , lógicamente estos “ultra ricos” son empresarios, quienes poseen los medios para producir, y no cederán ningún centavo de estas ganancias (que ellos no producen). Una vez más sobre la “correlación de fuerzas”

 

No en pocas ocasiones hemos escuchado el argumento de nuestra dirección que no es el momento de dar pasos más adelante porque la sociedad no se encuentra preparada para ello, que es necesario acumular apoyo para solucionar el problema de la “correlación de fuerzas”, estamos de acuerdo en que la tarea es ganar apoyo entre la amplia capa de trabajadores y jóvenes, reconocemos que sería una aventura lanzarse a una lucha decidida sin antes contar con la mayoría de la clase obrera. Sin embargo no creemos que este aumento de influencia deba estar orientada a tener más diputados en la Asamblea, no podemos confiar en este espacio para solucionar nuestros problemas, como bien reconocía el compañero Medardo: “Quiero decir a todos los compañeros, compañeras, a todas las personas que escuchan, que al final es la Asamblea Legislativa donde llegan, como un embudo, donde llegan las cosas de este tipo y ahí se resuelven o entrampan las cosas” si revisamos las noticias de los últimos meses nos daremos cuenta que solo los asuntos que no comprometen las ganancias de los empresario son “resueltas” y en los que podrían verse afectados son los que se “entrampan”. Pero si la Asamblea Legislativa no soluciona nuestros problemas fundamentales ¿debemos desistir de estar en ella?, ya hace mucho tiempo Lenin explicó: “Mientras no tengáis fuerza para disolver el parlamento burgués y cualquiera otra institución reaccionaria, estáis obligados a trabajar en el interior de dichas instituciones” , esto porque Lenin veía el parlamento no como un fin, sino como una tribuna donde se pudiera “educar a los elementos atrasados de su clase” , es decir a aquellos sectores que precisamente siguen confiando en la democracia burguesa como una forma de mejorar sus condiciones de vida, para esto no es necesario tener ni siquiera que plantearnos como objetivo inamovible tener “más y más diputados”, sino luchar por tener diputados revolucionarios que no solo denuncien los “bloqueos de la derecha”, sino que expliquen a las amplias masas la necesidad de abolir las bases materiales que dan paso a la explotación, es decir, abolir al capitalismo. Esta tarea pueden asumirla diputados consecuentes, pero, ¿Qué pasa con el resto del partido?, ¿Qué hay con los comités de base? Nuevamente Trotsky explicaba cómo el partido bolchevique se ganó a las masas a la revolución en 1917: “Para que los postulados de Lenin encontrasen el camino de las masas, tenían que existir cuadros, por muy débiles que éstos fueran en principio” estos cuadros tenían una tarea fundamental: atraer a las capas atrasadas hacia las avanzadas aprovechando la confianza creciente de la clase en su propia fuerza, es decir, las bases del partido como vanguardia organizada de la clase obrera debe preparar al resto de su clase hacia la toma de las fábricas, la movilización en las calles para conseguir victorias y preparar un camino real hacia la toma del poder. Se nos puede argumentar que con esto podríamos asustar a una capa de militantes en el partido, sobre esto ya había respondido Trotsky hace mucho tiempo: “Los 40.000 miembros del P.O.U.M. -si esta cifra es exacta- no pueden asegurar con sus propias fuerzas la victoria del proletariado si su partido continúa con una política vacilante. Pero 20.000 o incluso 10.000 con una política clara, decidida, agresiva, pueden ganarse a las masas en un corto plazo, de la misma forma que se las ganaron los bolcheviques en ocho meses.” Un cambio de viraje, recuperar las pensiones

 

Estamos atravesando una crisis del sistema de pensiones, una situación previsible desde que estas fueron privatizadas, no haremos un detalle exhaustivo de cómo se originó esto, pero si nos interesa dar nuestra opinión de cómo un gobierno revolucionario debería dar soluciones a esto, que en esencia no cambia la política que nuestro partido debería tener hacia las demás ramas de la economía y la industria. Resultan muy interesantes los datos que encontramos en la página web de nuestro partido acerca del proceso de privatización de las pensiones, en 1998 bajo el mandato de Calderón Sol el sistema de pensiones pasa a manos privadas, para asegurarse que estas funcionaran en un primer momento se obligó a que las personas menores de 36 años pasaran a las AFPS, es decir 397,438 personas (actualmente 659,864 cotizantes) esto significó que se eliminó las bases de cotizantes del antiguo sistema (INPEP e ISSS) lo que desembocó en un déficit de pago a los cotizantes que aún quedaban en el viejo sistema, ¿Qué hizo el entonces gobierno de Saca para paliar esto? Pedir dinero prestado a las AFPS, es decir el gobierno no solo vende a bajo costo el sistema de pensiones, sino además, debe pedir prestado a la empresa a la cual se lo vendió, esto comprometiendo los ahorros de los pensionistas y endeudando cada vez más al Estado, se estima que al final de 2015 esta deuda sea de $3,500 millones, sumados a los intereses que serán alrededor de $155 millones, esto sin contar con la ganancia actual que han tenido los empresarios que ronda alrededor de $750 millones. Estos datos deben demostrar la inviabilidad de continuar con este sistema, la privatización no mejoró nada, todo lo contrario, creemos que nuestro partido se ha comportado de una forma muy tímida al respecto (y en otros temas claves para la economía), no podemos celebrar como victoria haber aumentado la pensión mínima de $142.00 a $207.00. O haber reducido la tasa de comisión que recibe las AFP por cotizante, a la larga esto no ha venido a solucionar la situación, por lo que nuestro partido debe luchar es por la expropiación del sistema de pensiones, el no pago del fideicomiso, movilizar a los trabajadores y a la juventud para lograrlo y para defendernos de cualquier ataque de los empresarios, preparar una huelga general y armar destacamentos de obreros en caso que la derecha mueva a sectores del ejército en nuestra contra. No existe alternativa bajo el capitalismo, solo una ruptura con el actual orden de las cosas puede liberarnos de la miseria en la que vivimos.