4 abril, 2020

El impacto del coronavirus en Honduras y cómo combatir la crisis

La crisis en Honduras por el covid-19 se recrudece a un ritmo acelerado. Al momento de ser escrito este artículo las cifras oficiales confirmaban más de 172 personas infectadas y 10 muertos. Los casos día a día crecen de manera acelerada y señalan que se aproxima una gran catástrofe. La dictadura se muestra inútil para contener al virus y urge que tome medidas decisivas para protegernos ya, sin embargo, esas medidas entran en conflicto con los intereses de la burguesía y si no se lucha para ganarlas, será una catástrofe nunca antes vista.

Desde el 11 de marzo que las autoridades comunicaron los primeros casos de covid-19 en el país, el pueblo se encuentra en un estado de máxima alerta sin perder de vista las noticias que van surgiendo, en esos momentos es cuando las personas analizan con cautela lo que el gobierno hace pues se trata de un tema delicado y se entiende que cualquier decisión repercute directamente en sus vidas.

Hay un escenario de confusión, casi nunca se tiene certeza de lo que ocurrirá al día siguiente (aunque las personas nunca esperan nada bueno de parte del régimen). Ese desconcierto es gracias a que el gobierno, al no tener un plan, improvisa, pero la principal causa es que su papel como administrador de los negocios de la burguesía le impide retener la crisis que, entre otras cosas, significa golpear los intereses de la clase dominante. De ese modo la dictadura se balancea entre demostrar que está preparada para el virus y al mismo tiempo intenta seguir cumpliendo su papel histórico de proteger los negocios de la burguesía, de allí surge que un día haya toque de queda, pero al mismo tiempo se permita la apertura de cervecerías, call centers, maquilas, etc. Es cierto que se han tomado algunas medidas, pero son insuficientes.

Un sistema de salud colapsado
Tal y como afirma Panayotti (2014),

Honduras es uno de los países de América Latina con mayores niveles de exclusión e inequidad. Y cuándo existe tanta desigualdad, la vida de los pobres está continuamente amenazada y por eso mueren prematuramente. La grave crisis en materia de salud que se vive en el país no es casual. Los responsables de tanta muerte y permanencia de enfermedades tienen nombres y rostros concretos que han sido indiferentes ante el dolor e impotencia de miles de personas (para. 1).

El sistema de salud desde antes de la crisis ya estaba en condiciones deplorables, el nuevo coronavirus viene como suma de males a terminar de destruirlo, algunos medios locales aseguran que se vería colapsado totalmente si el virus afecta gravemente en un periodo de dos semanas al 0.17% de la población, es decir, 1,530 personas. Viendo las cifras al día de hoy es muy fácil deducir que tal colapso es eminente.

Los más afectados por la enfermedad son las personas de la tercera edad. Honduras tiene una población de más de 700,000 personas con edades superiores a los 60 años, con lo visto en China, Italia y otros países donde se demostró que estadísticamente son los más afectados, la probabilidad de presenciar la muerte de muchos ancianos es muy considerable, por ejemplo, si un anciano presenta una complicación y que no logre atención en una unidad de cuidados intensivos, significaría una muerte segura. Países como Italia se han visto orillados ha “dejar morir” a los ancianos, el plan es que en caso de que aumente la presión sobre las camas habrá la necesidad de negar el acceso a cuidados intensivos a los mayores de 80 años («Italia “deja morir” a los mayores de 80 años por una sanidad colapsada», 2020). Si esto ha sucedido en Italia, que es un país por lejos más preparado que Honduras, ¿Qué nos garantiza que aquí no será peor?

Las medias tintas y artimañas del régimen
El gobierno ante toda esta amenaza se ha quedado corto y esto es porque como explicábamos arriba, aunque quiera maquillar la situación su primordial trabajo es sostener la producción de los capitalistas activa, resulta imposible pensar que resolverá los problemas de la clase trabajadora.

Dándose los primeros casos Covid-19 en el país el Congreso Nacional aprobó 420 millones de dólares para ejecutarlos bajo la nueva Ley Especial de Aceleración Económica y Protección Social para supuestamente atacar al virus. En un artículo explicábamos algunas particularidades que caracterizaban la nueva ley, son las siguientes:

  • Los fondos serán usados de manera discrecional, violando la Ley de Contratación del Estado. Esto permite perfectamente que los encargados de llevar a cabo el proyecto puedan hacer y deshacer nuestro dinero en compras sobrevaloradas en beneficio a las grandes constructoras, empresas productoras de medicamentos, distribuidoras, etc.
  • El fondo de pensiones de los obreros afiliados del IHSS peligra, pues servirá como garantía ante fideicomisos.
  • Quienes estarán a cargo de supervisar los recursos son instituciones alineadas al Estado, estas instituciones y organismos son: la Iniciativa de Transparencia en Infraestructura (CoST Honduras), el Foro Nacional de Convergencia (FONAC) y el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP); la junta directiva del Congreso Nacional se opuso rotundamente a que el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) vigilara el uso de los recursos. (Varela, 2020)

Hay que señalar que esta ley supuestamente no implica el aumento del presupuesto del año 2020 que aprobó el Congreso Nacional, sino un reajuste del mismo. Esta ley tampoco implica la creación de nuevos impuestos o el aumento de los ya existentes, sin embargo, no han explicado exactamente cómo lo harán, el dinero no sale de la nada y es muy seguro que ese reajuste del que hablan son recortes a otros sectores necesarios.

Además, JOH ha solicitado a bancos multilaterales ayuda más amplia, en palabras de él: “Honduras tiene una cartera grande con todos los multilaterales; somos buenos pagadores y lo hacemos en tiempo; creo que por eso podrían ser más generosos con sus aportes, buscando que el coronavirus no vaya a incidir de manera negativa en la economía nacional” («Presidente Hernández pide a bancos multilaterales ser más generosos con Honduras ante coronavirus», 2020).

Estas son señales que la intención del gobierno es endeudarse con entes internacionales y como siempre, que la crisis la paguen los obreros. Nosotros pensamos que hay que hacer lo necesario para evitar una catástrofe que se lleve la vida de cientos de personas, pero reconocemos que los métodos usados son mediocres, insuficientes, plagados de oportunismo y no resolverán nada, esta crisis puede ser solventada si el gobierno responsabilizara a los verdaderos culpables en vez de cargar la crisis sobre los hombros de la clase trabajadora.

¿Qué hacer?
La dictadura no pretende hacer pagar la crisis a los que tienen colapsado el sistema de salud, a quienes han saqueado el seguro, a la empresa privada que tantas evasiones fiscales hace cada año… más bien está creando las condiciones para que estos saqueadores se sigan enriqueciendo salvajemente. Ahora es el momento de tomar decisiones contundentes para no morir, tales medidas solo podrán efectuarse con la constante presión del pueblo, exijamos lo siguiente:

  • Congelamiento de los precios de la canasta básica.
  • Rechazo total a la decisión de la empresa privada de tomar los días de cuarentena como vacaciones de los obreros.
  • Apoyo con comida a las personas que viven en la calle y que ahora con el país paralizado ni malcomer pueden.
  • Disposición de los recursos necesarios para el servicio de salud.
  • Los trabajadores de los servicios esenciales (servicio de salud, distribución de alimentos, etc.) necesitan que se les proporcione el equipo de seguridad necesario para proteger su vida.
  • Toda la producción no esencial debe cesar para evitar la expansión del virus. Los trabajadores deben recibir sus salarios en su totalidad.
  • Prohibición de despidos durante la crisis.
  • Crédito para los pequeños y medianos negocios que no puedan pagar los salarios a sus trabajadores: pequeños bares, cafés, comedores, etc.
  • Créditos para todo el sector informal que vive de ventas en las plazas, mercados y de manera ambulante, pagado a través de impuestos a las grandes empresas.
  • Creación de comités de seguridad e higiene de los trabajadores para supervisar las condiciones de trabajo e imponer las medidas necesarias en cada fábrica.
  • Suspensión de los pagos a los grandes bancos por concepto de alquileres, hipotecas, préstamos y facturas de servicios públicos para todos los afectados.
  • Todas las instalaciones sanitarias privadas y cualquier otra instalación necesaria para establecer unidades de cuidados intensivos (hoteles, edificios vacíos, etc.) deben ser requisadas sin compensación para sus dueños.
  • Ninguna empresa debe ser rescatada con nuestro dinero. La mayoría de las empresas capitalistas están sentadas sobre enormes cantidades de dinero en efectivo y obtuvieron beneficios sustanciales en 2019. Cualquier empresa que alegue tener dificultades debería ser obligada a abrir sus cuentas. Si los patrones no quieren dirigirlas, deberían ser expropiadas sin compensación.
  • No a las restricciones por parte de la dictadura al derecho a huelgas para luchar contra el virus. Los trabajadores deben poder hacer huelga para asegurarse de que se toman medidas para protegerse contra el virus.
  • No a los tratos discrecionales con nuestro dinero. Exigimos rendición de cuentas de todo lo que se hace.
  • Congelamiento en los precios de los insumos médicos y sanción a las empresas que han sobrevalorado sus productos como La Mundial quien descaradamente infló el precio de las mascarillas a un 481%.

Luchemos ahora, no hay tiempo
Toda esta decadencia del sistema no se debe solamente a un virus, los marxistas hemos explicado que la necesidad se puede expresar a través del accidente, de la casualidad: una guerra, una revolución o la caída de un sistema que ya no puede sostenerse, se pueden desatar por un hecho concreto, casual, pero expresa una necesidad interior preparada por las condiciones sociales y políticas, en este caso esta nueva cepa de coronavirus muestra poder ser ese elemento casual que expresa la necesidad de sustituir el actual sistema.

Estas ideas no son deducciones temerarias, la verdad es que no es una crisis económica cíclica más y que cuando pase el virus al poco tiempo todo volverá a lo mismo de antes, se trata de una profunda depresión similar a lo que sucedió en la década de 1930, y hay que recordar que esa recesión provocó estallidos revolucionarios, contrarrevoluciones y hasta una salvaje guerra mundial.

En Honduras se empieza a notar la desesperación en muchos sectores. Los conductores de los “rapiditos” ya comenzaron a manifestarse, ellos viven con lo que ganan a diario y con el país paralizado no tienen ninguna esperanza al final del día. En el sector del Carrizal (como en otros lugares) muchas personas sacaron sus ollas vacías protestando porque no tienen comida, el gobierno ha dicho que los ayudará, pero la impopularidad del régimen y tomando en cuenta que se han construido a base de mentiras, existe un ambiente de escepticismo, desesperación y frustración.

Es falso lo que dice JOH que los ricos y los pobres estamos enfrentando la crisis por igual, es una vil mentira para enfermar la conciencia del pueblo. El Covid-19 si distingue clases sociales, los que se exponen al virus no son los empresarios, son las enfermeras, los vendedores, los repartidores, etc. los burgueses ahora mismo nadan en piscinas de dinero mientras sus empleados les van a traer sus suministros. Todo lo que pasa en este mundo es una cuestión de clase, nunca habrá una reconciliación bajo ninguna excusa con la burguesía. La situación se agravará mucho y la única alternativa es luchar contra este orden desigual que nos ha llevado al límite.

 

Referencias

Italia “deja morir” a los mayores de 80 años por una sanidad colapsada. (2020, marzo 15). Recuperado de https://www.economiadigital.es/politica-y-sociedad/italia-deja-morir-a-los-mayores-de-80-anos-por-una-sanidad-colapsada_20043678_102.html

Panayotti, M. (12, septiembre, 2014). La salud pública. Diario La Prensa. Recuperado de https://www.laprensa.hn/opinion/columnas/747381-297/la-salud-p%C3%BAblica

Presidente Hernández pide a bancos multilaterales ser más generosos con Honduras ante coronavirus. (2020). Recuperado 1 de abril de 2020, de Presidencia Honduras website: https://www.presidencia.gob.hn/index.php/gob/el-presidente/7001-presidente-hernandez-pide-a-bancos-multilaterales-ser-mas-generosos-con-honduras-ante-coronavirus

Varela, M. F. (15 de Marzo de 2020). Ley para combatir COVID-19: cuando la corrupción se disfraza de buenas intenciones. Izquierda Marxista. Recuperdado de https://izquierdamarxista.wordpress.com/2020/03/15/ley-para-combatir-covid-19-cuando-la-corrupcion-se-disfraza-de-buenas-intenciones/