9 abril, 2015

La «temporada» jornadas de trabajo extenuantes

Con la llegada de un nuevo año escolar, surge la alegría y entusiasmo de niños y jóvenes por continuar su aprendizaje, pero tras todo esto aparece una problemática, que muchos no ven, o si lo ven, no es de su importancia (por las presiones propias en las que el capitalismo nos sumerge).

Con la llegada de un nuevo año escolar, surge la alegría y entusiasmo de niños y jóvenes por continuar su aprendizaje, pero tras todo esto aparece una problemática, que muchos no ven, o si lo ven, no es de su importancia (por las presiones propias en las que el capitalismo nos sumerge).

En los establecimientos dedicados a la venta de útiles escolares, las jornadas de trabajo se intensifican esta es conocida como  “la temporada”, la cual inicia en diciembre y finaliza en febrero. Es común apreciar en las vitrinas de estos establecimientos carteles con anuncios con el encabezado: “se necesita personal” y muchos jóvenes caen en la trampa de aplicar a uno de estos supuestos empleos con la esperanza de generar ingresos para ellos y sus familias. Lo que es evidente es  que los dueños de estas empresas se aprovechan de la inexperiencia o experiencia de muchos de estos jóvenes, que solo buscan la oportunidad de llevar el pan a sus mesas, poder pagar sus estudios o simplemente encontrar un empleo fijo.

Topándose con  la vil mentira, “que depende como sea su rendimiento pueden, ya ocupar un puesto de trabajo permanente”, sometiéndoles a trabajar por encima de las ocho horas establecidas por la ley, laborando hasta los domingos (todo el día) sin contar con un tiempo prudente para poder alimentarse, a esto súmemele lo estresante que resulta pasar de pie atendiendo a una gran cantidad de gente durante el día, por si fuera poco, un salario bajo que con el alto costo de la vida es insuficiente.

Y el único que percibe los beneficios de este trabajo es el patrón. Para que estos al final de la dichosa temporada, solo les den las gracias, bajo un argumento cobarde y estúpido que no cumplieron con el perfil que ellos buscan, tirando por el caño todo el esfuerzo y sacrificio de estos trabajadores que solo buscan una oportunidad.

 Es evidente la necesidad de cambiar este sistema podrido y corrupto, que solo se lucra de la fuerza de trabajo de muchos para que unos pocos perciban los beneficios del mismo sin ni siquiera derramar una tan sola gota de sudor.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *