La campaña anticomunista de la derecha pretende infundir miedo a la población

La lucha de clases no tiene un resultado predeterminado, se desarrolla entre fuerzas vivas. Nos encontramos inmersos en un proceso revolucionario a nivel Latinoamérica y en una crisis e inestabilidad mundial que tienen su reflejo en El Salvador. La profunda crisis capitalista mantendrá la tendencia al empeoramiento de las condiciones materiales de los trabajadores de la ciudad y el campo. Cansadas de soportar las condiciones de trabajo y vida más adversas, las masas tendrán que intensificar su lucha por su presente y su futuro.

La lucha de clases no tiene un resultado predeterminado, se desarrolla entre fuerzas vivas. Nos encontramos inmersos en un proceso revolucionario a nivel Latinoamérica y en una crisis e inestabilidad mundial que tienen su reflejo en El Salvador. La profunda crisis capitalista mantendrá la tendencia al empeoramiento de las condiciones materiales de los trabajadores de la ciudad y el campo. Cansadas de soportar las condiciones de trabajo y vida más adversas, las masas tendrán que intensificar su lucha por su presente y su futuro.

La lucha de clases no se crea por la intromisión de agentes comunistas entre los trabajadores o el apoyo que den o no den a las organizaciones de los trabajadores y jóvenes los gobiernos de Cuba, Nicaragua, Bolivia, Ecuador o Venezuela. La lucha de clases existirá mientras existan las contradicciones de clase, como las hay bajo el sistema de explotación capitalista. La lucha de clases en El Salvador no es resultado de la intromisión del comunismo internacional sino el resultado de la exploración y opresión capitalista.

Cuando hablamos de fraude no nos referimos simplemente a las trampas que la derecha está preparando para el día de las elecciones y el posterior conteo de las actas. El fraude inicia con la gran disparidad que vemos en la propaganda. Quizás podamos ver una cantidad similar de anuncios televisivos del FMLN y ARENA, pero este último tiene una campaña paralela. Además de los anuncios tradicionales del gobierno de Antonio Saca, han aparecido Spots firmados por agrupaciones como Yo No Vendo El Salvador y Fuerza Solidaria.

La campaña que impulsa la derecha señala una serie de declaraciones como que el FMLN no ha cambiado y Mauricio Funes es simplemente su títere, dicen  que ellos quieren engañar a la población con una careta democrática señalando que ya cambiaron pero que tienen el objetivo obscuro de instaurar la dictadura comunista; los gobiernos que están impulsando el comunismo en el continente, señalan, hicieron campañas moderadas para después iniciar la instauración del comunismo; el comunismo es, desde la óptica de la derecha, un sistema autoritario que niega las libertades y derechos a la población, el comunismo significará crisis, perdida de inversión privada y de los ingresos de remesas porque, señalan, se romperán relaciones con EEUU, significará empobrecimiento mayor perdiendo lo poco que tenemos, el ejemplo más claro de esto, según ellos, es Nicaragua con el actual gobierno Sandinista. El comunismo significa adoctrinamiento de la juventud y la niñez. Chávez es el mayor impulsor del comunismo internacional, es un dictador autoritario y su llegada al poder ha significado derramamiento de sangre. Incluso han llegado a señalar el argumento estúpido de que el “comunismo Chino” inundó el mercado de mercancías y es el causante de la crisis mundial del capitalismo.

En resumen señalan que: “El capitalismo es un sistema de paz, progreso, prosperidad y libertad, en cambio el comunismo es el causante de todas las matanzas que se han dado en El Salvador, es un sistema de terror y opresión, por lo tanto no podemos permitir que se instaure en nuestro país para que éste pueda seguir progresando como hasta ahora y los salvadoreños (entiéndase los capitalistas en El Salvador) podamos seguir recibiendo las grandes bondades y bendiciones de este sistema por los siglos de los siglos. Amén”.

Los obreros y campesinos de este país no queremos más violencia, no queremos que se derrame más sangre del pueblo salvadoreño, las decenas de miles de mártires ya son suficientes. La derecha se burla de nuestros muertos y quiere hacer pasar al FMLN y Hugo Chávez como sanguinarios asesinos, se apoya en la historia relativamente reciente de nuestro país que se vio inmiscuido en una cruel Guerra Civil que duró 12 años y dejó un saldo de por lo menos 70 mil muertos, muchos de ellos de zonas campesinas, para sembrar miedo.

Esta campaña está llena de absurdos, incluso Yo No Vendo a El Salvador se atreve a culpar a Farabundo Martí y al comunismo internacional de la masacre de 1932 y no a la dictadura militar dirigida por el Coronel Hernández Martínez que defendía los privilegios de la oligarquía. Queremos vivir en un país de verdadera libertad y real democracia. La derecha hace una campaña que tiene el objetivo de asustar al pueblo e ir agrupando sus fuerzas reaccionarias ante un futuro choque entre las clases. Ellos saben que más que unas elecciones se esta configurando un despertar del pueblo que luchará mañana en las calles para que se realice un cambio real.

Ahora la imagen del comunismo internacional no está encarnada en la URSS sino en Venezuela y la persona de Hugo Chávez Frías que es el presidente que más veces ha sido elegido de manera democrática por su pueblo y que, al igual que ocurre en varios países capitalistas, el pueblo aprobó que tuviera el derecho de reelegir a su presidente tantas veces quiera. Venezuela es un país con plena libertad de expresión donde los medios de comunicación de la derecha al unísono han atacado al gobierno, incluso han llamado a derrocar a Chávez y fueron participes directos del golpe de Estado del 11 de abril del 2002 y manipuladores de los hechos posteriores. Los golpistas mataron a varios chavistas y después, apoyándose en los medios de comunicación, culparon a Chávez de ser su asesino. Estos atentados contra la democracia y la revolución a través de los medios de comunicación venezolanos no se pueden tolerar y se han tomado algunas medidas por parte del gobierno bolivariano, aunque mínimas.

La derecha manipula imágenes y fragmenta discursos de Chávez que pone fuera de contexto para después mostrarlo como dictador. Venezuela ha sido amenazada por el imperialismo estadounidense y su satélite colombiano, tienen derecho a defenderse y la compra de unos cuantos fusiles nada tiene que ver con el gran arsenal militar que los EEUU tienen y que han usado para someter a países enteros con guerras como la de Afganistán y la de Irak que apoyó activamente el gobierno de ARENA. Claro que lo hicieron en nombre de la libertad y la paz, aunque sea la paz de los cementerios.

Gobiernos como el de Chávez han aplicado una serie de políticas a favor de las masas. No es por el adoctrinamiento sino por las conquistas reales que el pueblo, incluyendo a jóvenes y niños, apoyan la revolución y han dado el Sí recientemente a la reforma constitucional. Hablan de protestas en contra del gobierno pero ocultan la enorme movilización en su apoyo de más de un millón de personas.

Pero lo que vemos en países como Venezuela o Nicaragua no es el socialismo aun, porque la mayor parte de las industrias sigue siendo controlada por la burguesía, quienes la utilizan para boicotear económicamente a estos gobiernos y generar caos. La revolución quiere solucionar el caos provocado por el capital y los capitalistas combaten a la revolución con más caos. La medida para acabar con el caos es quitándoles el poder que aun mantiene la mayoría de la burguesía. No nos interesa expropiar la casa al obrero, su tierra al pequeño campesino, su tienda al comerciante, solo se necesitan expropiar tres cosas: la banca, las grandes industrias y las tierras de los terratenientes para poner la economía en benéfico de las inmensas masas de campesinos, obreros y demás sectores empobrecidos.

Esta campaña está llena de un gran nacionalismo burgués, se dice que Venezuela sería quien mandaría en El Salvador. Lenin hace mucho tiempo explicó el derecho que tienen las naciones a su autodeterminación, lo que no debe impedir poner los recursos de la sociedad, más allá de las estrechas barreras nacionales, en beneficio de la humanidad. Eso lo permitirá una Federación Socialista Mundial que puede iniciar con el triunfo de la revolución socialista en cada uno de nuestros países y la construcción de la federación socialista de América.

La burguesía salvadoreña tiene una doble moral, habla de nacionalismo cuando vive sumisa bajo las ordenes del imperialismo estadounidense y se apoya de asesores extranjeros que se entrometen en la política nacional para apoyarse en la experiencia internacional de la burguesía e intentar imponer un gobierno de derecha. Una muestra clara de esto son los conocidos consejos que ha brindado a la derecha salvadoreña el gobierno mexicano de Felipe Calderón, impuesto vía fraude electoral. Basta mirar lo parecidos que son los anuncios de El Salvador de Fuerza Solidaria, dirigida por el ultraderechista venezolano Alejandro Peña Esclusa, con los que sacaba el Partido Acción Nacional en las elecciones del 2006 en México.

¿Con Rodrigo Ávila las cosas mejorarán? Eso es imposible, la burguesía no pretende mejorar las condiciones de vida del pueblo salvadoreño al imponer un gobierno de ARENA, lo que quiere es mantener sus privilegios. Ahora ofrecen casas y empleo, pero solo son migajas que caen de su mesa, no pretenden solucionar los problemas de raíz sino mantener sus millonarias ganancias que les da el capitalismo que en un contexto de severa crisis solo es posible clavando aun más su rodilla sobre la espalda de los trabajadores.

El TPS (permisos temporales de residencia en EEUU) solo se les otorgan a 230 mil salvadoreños mientras viven más de 2 millones y medio en ese país. Las remesas pueden caer, el TPS no asegura que tendrán trabajo los salvadoreños, se están perdiendo por miles los empleos en EEUU. La crisis capitalista mundial no es culpa del comunismo internacional sino una clásica crisis de sobreproducción provocada por la anarquía capitalista siempre en busca de beneficios. La actual crisis refléjela la bancarrota de un sistema dirigido por estúpidos e ineptos empresarios que después de haber arruinado la economía mundial son recompensados con millonarios rescates económicos que saldrán de los bolsillos de los contribuyentes.

La burguesía es consciente que está mintiendo al pueblo salvadoreño con su histérica campaña anticomunista. Pero son igual de consientes que un gobierno del FMLN, aun cuando no lo tenga planeado ahora mismo, podría verse obligado a tomar medidas como las nacionalizaciones para dar alternativas reales de solución ante la crisis. Eso no implica que haya un plan malévolo detrás de la campaña de Funes, sino la muestra de que si se quiere de manera honesta cambiar este país y beneficiar al pueblo salvadoreño, no se encontrará solución bajo el sistema capitalista.

La burguesía teme a las ideas de Marx y pone una cortina de humo echa de moustrosas distorsiones y miente sobre el papel que jugamos los marxistas en el movimiento, sacando spots difamatorios contra el BPJ.

La burguesía inunda los programas de radio, TV, las notas en la prensa escrita, hace llamadas telefónicas a los hogares, proyecta videos de Fuerza Solidaria en los centros de trabajo, hace visiteos casa por casa en zonas rurales con propaganda del FMLN asustando a los campesinos con arrebatarles lo poco que tienen, etc. Esta campaña sin embargo no tiene el mismo impacto que otras de esta naturaleza realizadas en el pasado, cada vez más trabajadores están perdiendo el miedo.

Esto no significa que debamos menospreciar esta campaña, existen sectores de la población más consientes que otros y las capas atrasadas serán mas susceptibles a creer esta campaña. Tampoco podemos negar que dada la historia del país haya gente que quiera votar por el frente pero esté asustada. Tenemos que explicar que la forma de evitar violencia en este país es arrebatando el control del Estado a la burguesía y luchar de la forma más organizada y unificada posible desde las bases por construir un nuevo El Salvador. Incluso en las filas de la policía y demás cuerpos represivos vemos a trabajadores que están sufriendo la crisis y están descontentos.

Lenin explicó que ninguna revolución triunfante sería posible si los cuerpos represivos del Estado no se dividieran en líneas de clase, pasando por lo menos una parte de estos al bando revolucionario. En Cuba, por ejemplo, el ejército de Batista se desmoralizó y muchos soldados les dieron la espalda y se pasaron al ala revolucionaria. Una demostración de fuerza del conjunto de la clase trabajadora salvadoreña, como sería una huelga general aunque fuese solo de 24 horas, mostraría nuestro poder, nos organizaría y desorganizaría a la burguesía.

Por eso llamamos a los y las jóvenes, los y las trabajadoras del campo y la ciudad a no creer en la campaña del miedo, a fortalecer los comités de base del FMLN  y/o formar comités contra el fraude electoral en su comunidad y centro de estudio o trabajo. Si el FMLN y Funes se dedicaran en su campaña a explicar las acciones concretas que deberá tomar el futuro gobierno de izquierda se podrá contrarrestar de mejor manera esta campaña del miedo. El partido y nuestros candidatos deberían plantear medidas concretas en beneficio de los más pobres, como tendrían que ser apoyos y créditos baratos para el campo, un programa de vivienda digna para los trabajadores, incremento al 8% del PIB a la educación, un programa de obras públicas que permita generar empleos, un plan paulatino de industrialización del país con empresas estatizadas, guarderías públicas gratuitas para madres solteras y trabajadoras, incremento sustancial del salario mínimo, etc.

La derecha tiene razón al decir que el comunismo internacional se quiere apoderar de América Latina, pero no hablamos de dictadores y conspiradores, sino de millones de obreros, campesinos y estudiantes de nuestro continente que han sacado y están sacando lecciones de que no tenemos ninguna esperanza de vivir dignamente, en paz, real democracia y en plena libertad bajo el capitalismo. Federico Engels definió el comunismo como el paso del reino de la necesidad al reino de la libertad. Tarde o temprano el proletariado mundial, y dentro de él el pueblo salvadoreño, vencerá y le edificaremos a nuestros mártires un gran monumento, el triunfo de la revolución socialista mundial.

17 de febrero de 2009

 

News Reporter

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