9 junio, 2019

Convulsión política y judicial por el “trono” de Guatemala

«Si el realismo mágico se inventó en Colombia, Guatemala parece haber encontrado la forma de convertirlo en política de Estado». César Saravia, poeta y ensayista.

Sin embargo la realidad en Guatemala no es totalmente mágica como lo anuncian las agencias de turismo del país centroamericano: 1,183 personas asesinadas en el primer trimestre de este año, 178 de esas víctimas fueron mujeres, altos índices de embarazos forzados en niñas y adolescentes[1], centenares de guatemaltecos que huyen diariamente del país intentando refugiarse en el vientre del monstruo imperialista norteamericano, debajo de cuyas botas mueren los niños migrantes, decenas de líderes campesinos, indígenas y defensores de derechos humanos perseguidos y asesinados por la dictadura del capital nacional e internacional y sus bancos de hierro.

Mientras esto sucede, también avanza el vergonzoso proceso electoral, el cual se desarrolla en medio de una prolongada crisis institucional que cada día se agrava más y evidencia la incapacidad del sistema para resolver las tareas propias de la burguesía. Los funcionarios políticos y judiciales no escapan a esta enfermedad de la estructura económica guatemalteca y mundial, que se llama capitalismo, sino más bien como empleados que trabajan para los intereses de las grandes empresas y de las redes de narcotráfico se encargan de profundizar la descomposición de la superestructura social. Esto fue lo que pasó con el comediante Jimmy Morales, quien como presidente actual, está al frente de una especie de golpes bajos entre los principales partidos y sus candidatos/as a la presidencia y al congreso.

Así vemos que el pasado 15 de mayo la Corte de Constitucionalidad (CC) rechazó la apelación de amparo de la exfiscal Thelma Aldana para poder ser inscrita como candidata presidencial por el Movimiento Semilla, después que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) revocara su candidatura y la Corte Suprema de Justicia también le negara el amparo. Este rechazo puede leerse como una revancha por el trabajo anticorrupción que la exfiscal desarrolló desde el Ministerio Público durante su mandato. Aldana ha sido acusada de supuestas irregularidades durante su administración en el MP y se ha emitido una orden de captura en su contra, lo cual ha invalidado su finiquito como exfuncionaria para poder aspirar a la presidencia. Según un medio de comunicación, el juez que emitió la orden de captura de Aldana recibió “un maletín de buen tamaño”, agentes de seguridad y un vehículo de una secretaría de la presidencia[2]. La exfiscal que en sus discursos se presentaba como una persona de derecha, ahora ha elogiado la candidatura de Thelma Cabrera quien es la aspirante presidencial por el izquierdista Movimiento de Liberación de los Pueblos (MLP) brazo político del Comité de Desarrollo Campesino (CODECA).

En medio de todas esas contradicciones a mediados de abril fue arrestado en Miami Mario Estrada, candidato presidencial por el partido Unión del Cambio Nacional (UCN) acusado de solicitar financiamiento para su campaña al cartel de Sinaloa a cambio de entregar, en caso de ser elegido, el Ministerio de Gobernación, el Ministerio de Defensa, las aduanas y libre paso por puertos y aeropuertos del país[3] al cartel, y también de planificar el asesinato de dos de sus adversarios políticos en la carrera electoral. Las acusaciones se basan en que Estrada contactó a agentes de la DEA “infiltrados” en el cartel de narcotráfico para conspirar, además de que fue detenido junto a Pablo González, secretario adjunto de su partido, quien es acusado de introducir drogas en los EE.UU. El TSE canceló la candidatura del binomio presidencial del UCN y Estrada puso en evidencia al mismo presidente Morales quien se había reunido varias veces con él y sobre todo muestra la cultura del terror arraigada en el oscuro sistema guatemalteco.

La crisis de la burguesía se manifestó también en la polémica alrededor de la candidatura presidencial de Zury Ríos por el partido Valor, cuya inscripción también fue vetada por la Corte de Constitucionalidad a solicitud del TSE debido a que Ríos es hija del ex dictador genocida fallecido Efraín Ríos Montt y la constitución de Guatemala prohíbe postularse a la presidencia a los parientes de un golpista hasta el cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad. Lo curioso es que la CC en las elecciones presidenciales de 2015 le permitió a Ríos participar en la contienda. Y lo irónico es que la ex candidata siendo hija de uno de los mayores violadores de derechos humanos de la historia de Guatemala por sus crímenes de lesa humanidad, afirma que apelará a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que autoricen su candidatura.

La elegida

El colmo de las contradicciones ha llegado con el fallo de la CC a favor de la Candidatura de Sandra Torres por el partido Unión Nacional de la Esperanza (UNE). La Corte decidió suspender el proceso de amparo que buscaba retirarle la inmunidad a la candidata presidencial y a 4 diputados del partido UNE quienes junto a Torres son investigados por los delitos de financiamiento electoral ilícito no registrado y asociaciones ilícitas durante la campaña electoral de 2015. Dicha solicitud de retirarles el privilegio del antejuicio, ya había sido rechazada por la Corte Suprema de Justicia (CSJ) en febrero. Con estas acciones las máximas instancias judiciales y “constitucionales” de Guatemala han preparado el camino para que la ex primera dama en tiempos de Colom pueda llegar al trono del ejecutivo el próximo 16 de junio o en la segunda vuelta en agosto. Algunos medios de comunicación se refieren a ella como “la elegida”, aunque es algo que la población puede revertir en las urnas.

La condescendencia con que las diferentes Cortes han tratado el caso de Torres se deriva a partir de que la mayoría de los magistrados actuales de la CSJ fueron propuestos y apoyados por la bancada del partido UNE en el 2014[4], y en el caso de la CC los magistrados buscan ser reelegidos en el 2021 por el congreso que hipotéticamente tendría una mayoría de diputados del partido de Torres. Además la candidata quien también fue rival de Jimmy Morales en la contienda electoral pasada, se reunió de forma privada con el actual presidente y otros funcionarios en septiembre de 2018 para pactar un acuerdo que hizo posible el blindaje de Morales ante las investigaciones de la CICIG y también la bancada de la UNE obtuvo el apoyo para modificar las leyes sobre corrupción en el congreso. Todo lo anterior es parte del pacto de corruptos que dirige los designios de la nación guatemalteca.

¿Quién elige, el sistema o las masas?

Podríamos decir que el sistema putrefacto y en especial el órgano judicial ha cargado los dados a favor de quién sería la sucesora del actual no grato presidente, ya que a pesar de sus enfrentamientos con la prensa independiente, Torres lidera la intención de voto (20%) y sus 2 principales contendientes, Thelma Aldana (11%) y Zury Ríos (8%), han sido descalificadas de la carrera presidencial, por las instancias judiciales las cuales han sido cooptadas por el estado corrupto. Esta crisis solo demuestra las intrigas de la burguesía por mantenerse en el poder y si bien es cierto que en el corto plazo lo logra, al mismo tiempo está preparando su propio naufragio.

Depende en gran parte del desarrollo de la conciencia revolucionaria de los trabajadores, campesinos, comunidades originarias, estudiantes, intelectuales y todos los oprimidos en general de Guatemala, y de la consolidación de sus organizaciones y movimientos alrededor de un programa radical para derrocar al actual sistema de capitalismo extractivista y asesino. Todo este proceso pasa por reconocer que la candidata de UNE y todos los demás candidatos de los partidos burgueses al ejecutivo, al congreso y a las municipalidades representan la amenaza de siempre de perpetuar el infierno de la miseria capitalista. Un NO masivo a los candidatos burgueses sería una gran lección para el “orden establecido” en Guatemala. Valorar alternativas como la de Thelma Cabrera y el Movimiento para la Liberación de Los Pueblos (MLP) es una gran opción para convertir a Guatemala en el segundo estado plurinacional de Latinoamérica como ya lo es Bolivia con su prosperidad.


[1] http://www.marcha.org.ar/elecciones-en-guatemala/

[2] https://www.nodal.am/2019/05/en-guatemala-no-hay-santo-en-quien-persignarse-por-rafael-cuevas-molina/

[3] https://www.nodal.am/2019/05/corrupcion-y-planes-de-asesinato-en-las-elecciones-en-guatemala-por-carlos-figueroa-ibarra/

[4] http://elsiglo.com.gt/2019/05/19/la-elegida/