17 diciembre, 2021

Soy un joven de la clase obrera, esta es mi experiencia con el BPJ y la CMI

Por: Xavier Sanchez

Una buena parte de mi vida jamás habría considerado volverse políticamente activo, ni siquiera en la anonimidad del internet (donde paso la mayor parte de mi tiempo), mi único propósito era convertirme en un miembro útil a la sociedad capitalista, y concentrarme en mis intereses personales, sin embargo, dentro de mi cabeza sentía una impotencia que venía de la mano de una depresión que se agudizó durante la cuarentena estricta y durante el primer año de la pandemia. No me había tomado el tiempo para analizarlo, durante el inicio del 2021 empecé a interesarme en temas filosóficos para ayudarme a comprender qué estaba sucediendo, esas ideas se alineaban a una perspectiva de izquierda, pero no tenía con quién discutir y analizar esas mismas. A diario se cometen injusticias y abusos en nuestra sociedad, y mi ̈activismo ̈ se reducía a dar like a publicaciones que se atrevían a desafiar el statu quo. Sin embargo, poco a poco, me di cuenta que ese descontento se hacía más fuerte a medida que el tiempo pasaba.

El 11 de febrero tomé la decisión de participar en un proyecto llamado BPJ y esto se debió a que conocí a uno de sus miembros por redes sociales, ver su dedicación fue el empujón que necesitaba, no estaba seguro que clase de organización era, no tenía idea de que era el marxismo, entré con la guardia alta pues no quería llevarme una decepción, aunque mi intención era colaborar a pesar de todo, así empezó mi proceso de aprendizaje. No pasó mucho tiempo para darme cuenta que sus ideales eran consistentes y críticos con la realidad, una organización abierta al público, autocrítica y que mejora constantemente, que se preocupa por la justicia social, que está abierta a colaborar con otros, que tiene principios claros para mejorar la sociedad, no solo del país sino del mundo, lo único que iguala esa ambición es lo increíbles que son sus miembros, además de ser personas muy sabias, amistosas, y dedicadas es que trabajan de una manera incansable.

Para ser una organización tan pequeña, con tan pocos miembros, el saber que algunos toman varias tareas a la vez, la fuerza de voluntad para no perder la motivación, el coraje para decir la verdad a pesar de las consecuencias que se puedan tener en nuestro país, los compañeros que se desvelan organizando los eventos y que están dedicando prácticamente su vida por la causa, esas y muchas otras razones me hacen darme cuenta de lo afortunado que soy al haberlos encontrado, es como haberme quitado un peso de encima, muchas dudas que tenía han encontrado un rumbo que se va viendo más claro a medida que voy aprendiendo, todavía falta mucho por hacer, por entender, no creo que pueda resumir toda la teoría y conceptos que he aprendido, en este testimonio, los sucesos históricos de la humanidad que nos dan una percepción de donde estamos y hacia dónde vamos.

Sé que vendrán muchos miembros más, que darán aportes bastante importantes y entre todos podremos crecer, no para quedarnos como uno ong., sino para ejecutar los cambios que se necesitan para que como seres humanos vivamos plenamente, que la clase obrera pueda recibir el fruto completo de su trabajo y que esos cambios se mantengan a las generaciones que vienen, tengo miedo al futuro, pero también tengo la expectativa de que nos mantendremos optimistas ante este, y debemos aprovechar las oportunidades que se presenten, pero para eso debemos estar preparados de todas las formas posibles.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *