20 febrero, 2015

Nayib Bukele: ¿La necesidad de nuevos líderes o el reformismo galopante en la izquierda?

Entender en estos días el surgimiento y evolución del candidato a la alcaldía de San Salvador por el principal partido de izquierda en el país resulta ser una tarea que todo revolucionario debe realizar en su afán de analizar y comprender los complejos procesos del cambio en la conciencia de las personas  y la forma en la que también los actores políticos se desenvuelven dentro de los fronteras de la democracia burguesa, una democracia que nos limita a ser simples actores pasivos; pero que en momentos donde hay saltos cualitativos en el pensamiento, se rompen esquemas establecidos de antemano y desatan procesos más complejos y profundos que por sus características llegan a la categoría de procesos revolucionarios, las masas saltan a la palestra política por su cuenta e intervienen directamente en la toma de decisiones que marcará el destino de sus vidas.

Entender en estos días el surgimiento y evolución del candidato a la alcaldía de San Salvador por el principal partido de izquierda en el país resulta ser una tarea que todo revolucionario debe realizar en su afán de analizar y comprender los complejos procesos del cambio en la conciencia de las personas  y la forma en la que también los actores políticos se desenvuelven dentro de los fronteras de la democracia burguesa, una democracia que nos limita a ser simples actores pasivos; pero que en momentos donde hay saltos cualitativos en el pensamiento, se rompen esquemas establecidos de antemano y desatan procesos más complejos y profundos que por sus características llegan a la categoría de procesos revolucionarios, las masas saltan a la palestra política por su cuenta e intervienen directamente en la toma de decisiones que marcará el destino de sus vidas.

 
Anteriormente esta democracia había sido casi inexistente para las masas oprimidas y explotadas de esta sociedad en donde la última decisión la tenía el Estado y su brazo militar que sirvió siempre a los intereses de los dueños de este país. Nayib Armando Bukele Ortez, descendiente de inmigrantes Palestinos,  ha tenido una buena  experiencia municipal producto de su gestión en  Nuevo Cuscatlán, Bukele se presenta como la carta ganadora del FMLN para recuperar el municipio de San Salvador en estas elecciones y probablemente,  si no es que antes los trabajadores intervienen directamente, lo  catapulte en un futuro como candidato a las presidenciales.
 
Hablar del candidato hoy en día representa todo un debate, no es posible referirse a   él sin hacer caso omiso a los adjetivos a los que tan comúnmente estamos acostumbrados los salvadoreños, y los hay de todo tipo, desde que es un comunista o  “radical” de izquierda, a decir que simplemente es un “hijo de papi” como sarcásticamente le llaman muchos de sus detractores. Lo cierto es que detrás de la figura de dicho candidato hay mucha gente que se mueve ya sea en interés propio, o porque miran en el joven Bukele una opción más a la solución de sus problemas más acuciantes que nunca pueden darse por resueltos bajo el capitalismo, por mucho que haya voluntad de quienes llegan a ejercer los puestos de presidentes, alcaldes o diputados.
 
A pocos días de las elecciones municipales y de diputados, presentamos este artículo que no dudamos ayudará a esclarecer varias de las afirmaciones en torno a Nayib y contribuirá al debate entre los trabajadores para  elevar el nivel político y poder intervenir en el momento preciso con  claridad y audacia para orientar el pensamiento revolucionario.
 
De la vida empresarial a la política
 
Nayib Bukele ha explicado en entrevistas anteriores su evolución  al pasar de administrar sus empresas a incursionar en la vida política, ya que según él es un campo más amplio donde se puede hacer mucho más por la gente, que desde el escritorio de una junta directiva. Poseedor de unas cuantas empresas, entre ellas la Yamaha, con pocos empleados de acuerdo a datos brindados por él mismo (dos de sus empresas apenas logran los 300 trabajadores), está convencido de que la política es un sistema corrupto y corruptor de personas por tanto para él marcar la diferencia dentro de este sistema, lo primordial es la honestidad.
 
“El marxismo nunca ha negado el papel del individuo en la historia, pero ha demostrado cómo los rasgos personales específicos reflejan un contexto histórico y social determinado. La personalidad de aquellos que hacen la historia—para bien o para mal—ciertamente tiene una influencia sobre sus acciones. Pero atribuir a la personalidad una cualidad determinante sería caer en el burdo subjetivismo. Es necesario demostrar la relación dialéctica entre los factores subjetivos y objetivos. En esta ecuación el factor objetivo es el fundamental”. [1]
 
Debemos ser determinantes en afirmar que el actuar de una persona no está completamente supeditada a los rasgos de su personalidad y que bastaría con tener la simple voluntad de ser muy honesto para llevar a cabo cambios trascendentales en esta vida, sus acciones hablan muy bien de Bukele, pero habría que hacerse la pregunta ¿Basta con la honestidad para cambiar de raíz esta sociedad? A menos que este no sea el objetivo de Nayib, indica que sus intenciones son otras, o simplemente quiere pasar a la historia como alguien que hizo una buena gestión y administró bien los fondos municipales. El factor objetivo es lo fundamental en la ecuación entre  la buena voluntad de una persona en  hacer cambios importantes para la mayoría de las masas y otra, que las masas sean las protagonistas de dichos cambios y actores principales, lo cual equivale a la participación directa y de manera consciente en todos los niveles de la gestión de recursos. “De buenas intenciones está empedrado el camino al infierno” dice el viejo refrán.
 
Más adelante podemos leer también el documento citado: “Los estudios sicológicos de los “grandes hombres y mujeres” con frecuencia sirven como una hoja de parra para enmascarar la falta de comprensión de los procesos socio-culturales amplios. El estudio de la historia se sustituye por las observaciones personales triviales. En lugar de ciencia tenemos chismografía”.[2] Nayib ha ganado protagonismo dentro del FMLN ante algo que parece cada día más inminente: la falta de líderes jóvenes con el carisma y el peso político necesario para posicionarse a la cabeza de las masas. Como marxistas hemos afirmado siempre que la naturaleza aborrece el vacío. Los antiguos líderes parecen cada día más cuestionados incluso por la misma militancia, quien no mira una perspectiva clara sobre el rumbo que debe tomar el país y escucha más de lo mismo, la consigna de la “unidad nacional” y la conciliación de clases,  ven a bien alternativas como las “nuevas ideas” de Nayib, sobre lo cual volveremos más adelante.
 
“Los hombres y mujeres hacen su propia historia, pero no libremente, en el sentido de que el alcance y los resultados de sus acciones están estrictamente limitados por el contexto socioeconómico que existe independientemente de su voluntad…es el contexto histórico lo que le da al individuo el campo de acción necesario. Pero existen determinadas circunstancias donde las acciones de un individuo o grupo de individuos pueden ejercer una influencia decisiva, inclinando la balanza en un sentido u otro”.[3]Debemos estar conscientes de que la personalidad de un individuo no puede determinar el curso de los grandes acontecimientos históricos, pero puede influir e influyen en las formas específicas que adoptan los acontecimientos. Al principio de la revolución cubana, Castro tenía claro que el programa de la revolución era de carácter democrática burguesa y no iba más allá de los límites del capitalismo, pero pronto despertó de ese letargo y se dio cuenta que no había otra alternativa que la del socialismo, dadas esas condiciones y con su enorme autoridad política sobre el pueblo cubano decide cambiar el discurso y el programa,  la revolución tuvo que avanzar en líneas socialistas si quería sobrevivir.
 
 
La experiencia de Nuevo Cuscatlán
 
Nayib llegó a la alcaldía del municipio en 2012 bajo la bandera del FMLN, y con un gane ajustado de 169 votos sobre el partido ARENA[4], desde entonces su popularidad ha venido en aumento, dado la cantidad de obras en infraestructura y programas de apoyo a las personas más necesitadas del municipio. Su prestigio ha crecido con ello, y por mostrar en la práctica que el llevar beneficios a los habitantes pasa por realizar una buena gestión y tener prioridad sobre los pobres, la juventud y la clase trabajadora. Esto es de aplaudir y reconocer que es deber de los alcaldes de izquierda luchar por el bienestar de sus habitantes sobre todo de los más vulnerables de la zona. El hecho de no aceptar su sueldo como alcalde de Nuevo Cuscatlán bajo el argumento de que no es necesario, le ha hecho ganar incluso más adeptos. Esta actitud difiere con la de la mayoría de alcaldes o diputados cuya sugerencia de no aceptar su salario o disminuirlo en beneficio de la mayoría, les causa cierto malestar.
 
A pesar de todo esto y ante una aceptación de un 88% de aprobación, el FMLN perdió en las pasadas elecciones presidenciales por 528 votos, el aún alcalde ha llevado proyectos de electrificación, calles y letrinas a comunidades enteras del municipio, hay que tener en cuenta también que Nuevo Cuscatlán  tiene mucha tradición tricolor. Éste también es un municipio con muchas áreas residenciales lo cual hace contraste con las comunidades rurales y el mismo pueblo de Nuevo Cuscatlán.  Bukele afirma que muchos de los habitantes de estas zonas ni siquiera conocen de la existencia de dicho pueblo.
 
Nayib rompió un ciclo de 30 años de gobierno municipal del partido de derecha y lleva a cabo una gestión orientada hacia los más necesitados, y es propuesto en agosto del año anterior como candidato a la alcaldía de San Salvador por el FMLN y anunciado por el secretario general del partido Medardo Gonzáles. Nayib tendrá que enfrentarse en las urnas a Edwin Zamora candidato de la tricolor, quien al momento de escribir éstas líneas, estaba por debajo de Nayib por 43.6% en intención de voto según una encuesta del CIOPS de la Universidad Tecnológica.[5] Los detractores de Bukele en el seno de la derecha afirman que esto se definirá en el último momento es decir el día de las elecciones, mientras que los medios de comunicación de la burguesía muestran una cerrada lucha no sólo entre ambos candidatos, sino también entre los partidos mayoritarios por las diputaciones al parlamento.
 
Sus detractores también afirman que Nuevo Cuscatlán no es San Salvador, lo que es bastante evidente, y que su gestión fracasará debido a lo complejo de los problemas de la capital, que cuenta con una población aproximada de 316,090 habitantes, versus los 7,895 de Nuevo Cuscatlán. Acostumbrados a ver la administración de las municipalidades cual si fuera cualquier empresa capitalista, la burguesía representada en ARENA, asegura que Nayib no podrá con el reto debido a que la manera de administrar la alcaldía de Nuevo Cuscatlán y sus “empresitas” no será lo mismo que con San Salvador que representa una “empresa” mucho más grande y que la persona ideal es Edwin Zamora quien es un empresario que está en otro nivel dado que según él ayudó a crear 10 mil empleos en el país con su anterior maquila “Duraflex” que luego vendió a otra llamada Hanes Brand.Zamora dirige actualmente la  Sociedad Borealis Limited de C. V. que se dedica a la venta de energía eléctrica a privados. No se necesita ser un erudito para imaginar el tipo de empleo y el nivel de explotación que ofrecía Zamora a sus empleados en su maquila.
 
Los últimos debates parecen también inclinar la balanza hacia Bukele. Zamora ha salido muy mal parado en ciertos momentos de estos encuentros, de acuerdo a sondeos realizados a la población capitalina Zamora no era el mejor candidato a la alcaldía para la ciudad por parte de ARENA, y según la misma gente de las bases del partido cometió un error al remover  a Quijano para su reelección, esto incluso ha traído distanciamientos entre Zamora y Quijano[6], lo que demuestra también las pugnas internas dentro de dicho partido, donde evidentemente se impone la línea del expresidente  Cristiani que representa a la burguesía más recalcitrante y reaccionaria del país.
 
Buena administración versus revolución
 
El candidato del frente tiene la perspectiva clara de ejecutar una plataforma municipal que beneficie de manera efectiva los sectores más desfavorecidos de la capital, que brinde mayor seguridad, atención médica y educación, que ejecute obras de infraestructura y  modernización de la ciudad. Para esto es necesario de acuerdo a su criterio invertir de la mejor forma los $94 millones de presupuesto anual de la alcaldía. Para ello contará en su consejo municipal con personas que provienen de diferentes estratos sociales, que van desde empresarios, intelectuales, estudiantes, exdirigentes del frente, exmilitares, dirigentes de otros partidos como el PSP, en otras palabras, burguesía, pequeña burguesía y burócratas.
 
Llama la atención que no se mencione a representantes de la clase trabajadora ya sea organizada o no. Por lo que hace prever que el mayor peso de las decisiones o la inclinación de la balanza serán hacia estas clases y castas representadas en el consejo. No debemos olvidar también la cuestión de los consejos plurales, esto le agregaría un ingrediente extra dentro del consejo de la comuna, ya que en caso de que Arena perdiese las elecciones, dicho partido tendría representación en el consejo de Bukele también.  Todos nos movemos en afán de nuestros intereses ya sean de clase o individuales y éstos se terminan imponiendo unos sobre otros. Sería falso afirmar como comúnmente se viene haciendo que hay que gobernar para todos por igual, lo cual sería obviar la lucha de clases que subyace en la sociedad y que se expresa de diferentes formas.
Nayib tiene la percepción de que el Estado debe ser usado para llevar bienestar a toda la sociedad: “Yo me identifico con la izquierda, que somos los que creemos que el Estado debe garantizar oportunidades para todos: salud, educación, infraestructura productiva. Para sostenerlo se debe tomar la forma impositiva de los empresarios, de la gente que más tiene, a fin de poder subsidiar y emprender los proyectos necesarios para que todos tengan las mismas oportunidades[7] Para nosotros el Estado sólo nos interesa en la medida que tiene que servirnos para derrotar a nuestro enemigo de clase, someterlo, desarmarlo y hacerle ver que no manda más en la sociedad, no nos debemos limitar a apoderarnos del Estado burgués, si no que luego debemos pasar a extinguirlo ysustituirlo por un estado obrero. ¿Se puede llegar a la transformación de la sociedad por medio de la administración del Estado burgués y terminar de una vez por todas con la desigualdad y la explotación del hombre por el hombre? La historia nos demuestra que a menos que la clase trabajadora llegue al poder y lo utilice en su beneficio y el de las otras clases sometidas, esto no se podría realizar. Hacer pagar más a los empresarios o someterlos a las condiciones de un Estado obrero sería lo ideal, pero acaso ¿es eso lo que tenemos en nuestro país? ¿Manda la mayoría? ¿Mandan la clase trabajadora? La respuesta es no, ¡manda la burguesía y su poder económico!
 
Él nos dice que hay empresarios de izquierda que bien pueden ayudar a llevar bienestar a las masas desde su perspectiva de justicia social: “Uno de los grandes problemas del país es la división social, que se suma a la división ideológica. En otros países desarrollados, de Europa, Japón, Estados Unidos, e incluso en países de reales vías de desarrollocomo Brasil, Argentina, Chile… hay empresarios de derecha y hay empresarios de izquierda”. Ante esto es imperativo preguntarnos, ¿quiénes son los empresarios de izquierda y cómo actúan? ¿En qué se diferencian éstos con los de derecha? Nunca hay que perder de vista que un empresario es el dueño de los medios de producción o del centro de trabajo ya sea que se autodenomine de izquierda, derecha, centro, centroizquierda, centroderecha, en fin. Y por lo tanto mantiene una cantidad de trabajadores a los cuales les paga por su fuerza de trabajo o capacidad de trabajo y éstos le generan beneficios o “plusvalía” o lo que conocemos como el trabajo no pagado por parte del patrón. ¡Qué los empresarios de izquierda pagan mejor o prestan mejores condiciones a sus trabajadores! Eso no es del todo cierto, incluso las condiciones pueden ser hasta peores que dentro de una empresa con un patrón de “derecha”, el mismo Bukele afirma que en su empresa no hay sindicatos, y según él  no  es porque  no lo permita, sino que simplemente no los hay, ya que sus trabajadores no lo ven como una prioridad o una necesidad. El hecho que un empresario pague mejor que otros dentro del capitalismo no quita el carácter explotador del sistema ni las relaciones de producción, que es contra lo que deben luchar los que se consideran de izquierda y los que aspiramos a otro tipo de sociedad.
 
Pero sigamos analizando los planteamientos del joven Bukele: “Aquí en El Salvador se ha vendido la idea que los empresarios son de derecha. La idea que se ha implantado es que están aquellos que tienen que cuidar de su finca, que nadie se meta a ella; estos serían los empresarios… Por otra parte, estaría el pueblo que está queriendo votar al empresario para repartirse sus bienes… ¡Eso es falso!” [8]Habría que aclarar que como proletarios no nos interesan en absoluto los bienes particulares de una persona para repartirlos entre unos cuantos, ese es un  punto de vista muy  común en la burguesía que trata de confundir a la gente con dichos argumentos, a lo que le apostamos es a la abolición de la propiedad privada de los medios de producción, para socializar la riqueza producida por la clase trabajadora,  como sabemos estos medios los han obtenido los empresarios no por su sacrificio y trabajo arduo, si no que ha sido a través de la plusvalía extraída a la clase obrera tras largas y agotadoras jornadas laborales o por procesos hereditarios de acumulación de capital por medio de la compra-venta de otros formas no precisamente industriales como la tierra misma.
Y continúa: “Ese es un error histórico que tal vez funcionaba en otra época, es del pasado. Hoy ya no es esa la realidad que vive el mundo. Ahora hay una derecha y una izquierda que se diferencian en cómo se debe administrar el Estado y no es una lucha de oprimidos y opresores, como existía antes”. La verdad que  cualquiera se puede quedar perplejo al leer estas líneas, pero luego de pensarlo serenamente, creo que podemos llegar a comprender a Bukele; hoy en día es muy común escuchar este tipo de planteamientos provenientes de sectores de la pequeña burguesía donde abundan los universitarios intelectuales e incluso de la misma burguesía para los cuales la explotación o los oprimidos y opresores ya no existen o incluso las clases sociales han dejado de existir y todos somos iguales, ya sea ante la Ley, ante Dios, ante el Diablo, y todos los Santos etc…lo peor del caso que esto ha calado en el pensamiento y en la ideología de mucho dirigente y militante de izquierda hasta el punto de darlo por válido. Nada más falso, esto sólo demuestra la confusión y la debilidad teórica del último periodo dentro del movimiento revolucionario y su dirección.
 
Llamarle “error histórico” a la lucha de clases no nos parece de lo más acertado, estamos conscientes que ello representa  la ley del desarrollo histórico de la sociedad,el motor de la historia de la humanidad y que ha dado paso a las grandes revoluciones que han influido en las  condiciones materialesde todo el mundo y en su pensamiento, que ha hecho desaparecer y aparecer sistemas de producción durante dicho desarrollo.
 
Limitarnos a hacer una diferencia de cómo administrar el Estado burgués no nos hará avanzar una pulgada hacia la emancipación de la clase trabajadora, cuya tarea no será de los Bukele, los Zamora, los Cristiani o los Medardo, sino una tarea nuestra, de la clase trabajadora. El hecho de ignorar la lucha de clases y la composición de éstas tampoco nos lleva a mayor justicia e igualdad, el afirmar hoy en día que no existen opresores—empresarios, terratenientes y banqueros—y que no existen oprimidos—trabajadores, campesinos, pobres y clase media—es querer tapar el sol con un dedo, es como afirmar que Edwin Zamora va a trabajar junto a sus obreros—según su slogan—en la maquila para sacar adelante el país y recibir el mismo salario que ellos. 
 
No dudamos en absoluto de la honestidad de Nayib en cuanto  a que quiere llevar a cabo cambios radicales en el país: “Mira, lo que puedo opinar es que soy de izquierda radical porque quiero cambios radicales en El Salvador, donde no debe imperar más la “ley de la jungla”. En el mundo actual hay conservadores y radicales: los conservadores no quieren los cambios y los radicales, como yo, quieren los cambios y sin esperar tanto[9]”. Este pensamiento del compañero nos parece de lo más acertado e incluso de los más revolucionario de su discurso, esos cambios radicales también los esperan las masas de este desdichado país desde hace décadas, el que no impere más “la ley de la jungla” de los capitalistas nos parece correcto, este sistema por su naturaleza representa caos, lucro de unos pocos, desigualdad, acaparamiento, alza continua de precios de la canasta básica, desempleo, delincuencia, emigración, destrucción ambiental e impera la ley de quien tenga el poder, y en ese sentido la burguesía aún lo mantiene.
 
No queremos esperarpor esos famosos cambios, y nos desmoraliza el discurso de mucho dirigente del partido que afirma que hay que ir poco a poco, con el proceso hacia el socialismo, que está en el horizonte, que a largo plazo obtendremos lo que tanto anhelamos a lo que el economista burgués John M. Keynes contestó hace años a esta actitud: “A largo plazo todos vamos a estar muertos”. La mente del ser humano es conservadora por naturaleza, no le gustan los cambios radicales, está tan condicionada a vivir en la monotonía que el simple hecho que se planteen esos cambios le asusta en gran medida, pero cuando su nivel de consciencia se eleva a través de la dura experiencia de las condiciones materiales, esta percepción cambia para las masas y están dispuestos a ir hasta el final. Pero precisamente esto es lo que plantea una revolución, y para llevar a cabo una revolución tiene que haber participación activa de las masas para romper con esos esquemas impuestos por siglos y romper con lo que tradicionalmente se conoce como válido. Nayib pertenece a esa especie rara de burgueses que desean el bienestar y la felicidad para los desdichados y menos favorecidos del sistema pero que no plantea el derrocamiento de dicho sistema por métodos revolucionarios, sino que apela a ciertos cambios cosméticos en el mismo y a la buena voluntad de otros de su clase que como él desean hacer del capitalismo un sistema justo y más humano. En cuanto a esto, el método del candidato no coincide con nuestras aspiraciones. Él afirma que quiere ir de prisa para cambiar radicalmente la sociedad,nosotros también en cuanto más rápida y menos dolorosa sea la transición hacia una sociedad más justa mucho mejor para nosotros.
 
El ejemplo de Venezuela es muy significativo, cuyo proceso revolucionario no está acabado y se enfrentan a un caos y sabotaje constante de parte de la burguesía venezolana y el imperialismo estadounidense quienes no fueron derrotados totalmente cuando existían condiciones para hacerlo  y hoy en día se fortalecen paso a paso, a tal grado de que la amenaza de la contrarrevolución está  al orden del día. Para llevar a cabo los cambios que Bukele quisiera y nosotros también se necesita de una revolución, un programa socialista claro, una dirección revolucionaria y un partido dispuesto a conducir a las masas oprimidas hasta la toma del poder, si queremos cambiar la sociedad, necesitamos una revolución y   ¡la revolución no puede ser filantrópica, tiene que ser socialista!
 
¿“Nuevas ideas”?
 
El último discurso conciliador del candidato le podría traer recuerdos a más de alguno del expresidente Funes que manejaba un discurso similar hacia los amos del país al inicio de su periodo, pero como es usual la clase dominante no se anda con medias tintas y arremetió pronto contra el exmandatario, quien comenzó a recibir ataques de estos caballeros en todos los niveles, tanto a nivel político, como familiar y personal. Para reconocimiento de Funes, éste no se quedó callado y con su tradicional forma de enfrentar a sus enemigos creó un espacio radial para su defensa y contraatacó al ala más radical de la burguesía aglutinada en la ANEP. Todos sabemos cómo terminó la historia, ahora que Funes pasó casi al anonimato y no representa más una amenaza al “statu quo”, pareciera que ya puede dormir tranquilo. Esto demuestra que en la práctica no se puede conciliar con el enemigo de clase, que por mucho que queramos que el león coma lechuga, a éste le gusta el filete y  no va a cambiar, así es su naturaleza, así son los capitalistas.
 
Nayib, le apuesta como es natural en el planteamiento reformista,  a la unidad de las clases, entre explotados y explotadores, entre ricos y pobres, a caminar de la mano con los déspotas ricos obscenos de este país, a la unión entre el jinete y el caballo, por su puesto alguien tiene que fungir como bestias de carga. Veamos parte de su discurso: "Vamos a construir juntos el San Salvador del futuro, jóvenes, adultos, ancianos, mujeres, gente de derecha, gente de izquierda, empresario y obrero, rico y pobre, pastor y feligrés. Sin importar condición social o afiliación partidaria, debemos entender que nuestro opositor político. El arenero no es nuestro enemigo. Nuestros enemigos son la pobreza, la exclusión, la marginación, la falta de oportunidades, la inseguridad, la desigualdad. Esos son nuestros verdaderos enemigos[10]." Este extracto podría representar un referente de lo que pudiese llegar a plantear el candidato un una posible candidatura a la presidencia, aunque pueden ocurrir muchas cosas aún, ya sea que mantenga una postura más conciliadora, gire a posturas más elitistas o radicalice el discurso hacia la izquierda. La historia conoce todo tipo de transformaciones decía Marx hace años.
 
Coincidimos con Nayib en que hay que combatir la pobreza, la marginación, la falta de oportunidades, inseguridad, desigualdad etc… ¿Pero cómo? ¡Administrando bien los recursos! La ejecución de diversos proyectos para las masas como ya dijimos anteriormente nos parece correcto, pero ¿soluciona esto el problema permanente de exclusión y marginación, desempleo e inseguridad del sistema de libre mercado? en absoluto. Sabemos que no llegaremos a ningún lado con decirle a los Zamora, Cristiani, Poma, Simán, Kriete que sean buenos patronos, que paguen más impuestos, que inviertan la mayoría de sus riquezas obtenidas a través de la explotación para crear más y mejores oportunidades para los millones de trabajadores del país.
 
Haciéndole llamados a la conciencia, al amor, a la solidaridad no lograremos que estas damas y caballeros cambien su posición con respecto a la riqueza, los medios de producción, y el Estado. Si así fuese, los que le apuestan a este método de convencimiento hace siglos que hubiesen realizado su revolución de amor, pero parecen olvidar que incluso  el mismo Jesucristo tuvo que enfrentar a los mercaderes en el templo y expulsarlos por considerarlos una clase aborrecible que sólo pensaba en dinero y ganancias.
 
También estamos de acuerdo con que mucho arenero en el fondo no es nuestro enemigo de clase. La mayoría de los simpatizantes y militantes de dicho partido provienen de la clase trabajadora y campesina, clase media arruinada por las condiciones crediticias de los que manejan el mercado financiero—los banqueros— No estamos de acuerdo en el uso despectivo del término “areneros de champa” que debido a su confusión ideológica y su conciencia de clase creen que dicho partido representa sus intereses. Más bien sería correcto decir que nosotros mismos y nuestro partido hemos sido incapaces de ganarlos a un programa revolucionario que los saque de las condiciones que por siglos los ha mantenido la bota del capitalismo, y que no debemos en absoluto apoyar o seguir a nuestros verdugos y de nuestras familias.
 
El establecimiento de una nueva sociedad donde no existan todos los males del capitalismo, pasa por el derrocamiento del sistema, con la clase trabajadora posicionándose como el caudillo de la revolución junto con su aliado natural, el campesinado pobre y la clase media arruinada por las condiciones del capital. ¿Por qué insistimos en que los trabajadores deben ser quienes lideren la revolución y no los intelectuales pequeñoburgueses, la clase campesina, o burgueses progresistas? Por la razón que sólo la clase trabajadora es capaz de paralizar y administrar dicho sistema de producción una vez se decida hacerlo lo cual es un cambio cualitativo en su conciencia de clase. En el proceso de producción social de la riqueza o de mercancías los trabajadores establecen relaciones colectivas de cooperación que se presentan en un centro de laboral por medio de la división social del trabajo, esto ayuda a desarrollar una conciencia colectiva y no individual. Hay una producción colectiva de riqueza por parte de los trabajadores y una apropiación individual por parte del patrón. Los trabajadores son capaces de echar a andar la producción y por consiguiente dirigir la sociedad basados en la planificación democrática de las fuerzas productivas, sin necesidad de los patronos o dueños de estos medios.
 
Planteaba Lenin hace años que: “Ninguna rueda gira si tus poderosos brazos no lo permiten”. Y así es, no se mueve la producción ni la actividad económica si los trabajadores no lo permiten, ¿Quién es entonces el motor de la economía y de la sociedad? ¿Son los empresarios como ellos mismos afirman? Una fábrica, un centro laboral de productos o servicios, no funciona sin los trabajadores; sin embargo puede funcionar sin los patrones como lo ha demostrado la Revolución Rusa y la Cubana en parte, o los trabajadores de PDVSA en Venezuela, la FLASCO en Brasil y una infinidad de ejemplos muy representativos.
 
Es necesario el armamento ideológico de los trabajadores
 
Lenin decía que un error en la teoría inevitablemente nos llevaría a un error en la práctica, que para llevar a cabo una práctica revolucionaria nos hacía falta una teoría revolucionaria y viceversa. Lamentablemente Bukele mantiene muchas apreciaciones erradas sobre el funcionamiento del actual sistema de producción y  dominación mundial. Cuando se le preguntó ¿Por qué le apostaba al partido de izquierda siendo un empresario?, esto respondió: “No hay que confundir dos cosas, yo no soy comunista, soy de izquierda. El comunismo fracasó hace 20 años, igual el capitalismo.  Lo que sucede es que ha habido fracasos abruptos y fracasos que han ido evolucionando. En el caso de la Unión Soviética fue una caída abrupta, cayó el muro de Berlín, la gente puede marcar un día y una hora. En el caso de la República Popular de China, lo que hicieron fue evolucionar en un sistema que consideran comunista pero que no lo son”.[11] Habría que estudiar las diferencias más agudas entre ser comunista, socialista o de izquierda para entender lo que nos quiere decir el compañero. O será que ¿ser de izquierda significa hoy en día lo mismo que ser defensor del libre mercado y del modo de producción capitalista? Aunque sabemos que hay reformistas de izquierdas con ideas de derechas y no debemos por qué intentar negarlo, y estas  tendencias convergen muchas veces dentro del movimiento de izquierda.
 
Nayib nos dice que el comunismo fracasó hace 20 años, igual el capitalismo [¡!] Se refiere a la Unión Soviética y a los países de Europa del Este que estaban bajo el control y la órbita de Moscú. Hemos dado ya muchas explicaciones sobre el régimen que siguió en Rusia tras la muerte de Lenin y la expulsión de Trotsky y el asesinato de los mejores cuadros bolcheviques por parte de un régimen autoritario, totalitario y antidemocrático que degeneró con una casta de funcionarios y oficiales del ejército de alto rango a la cabeza que despojó del poder a la clase trabajadora quienes lo habían conquistado luego de pelear en una guerra mundial, en una guerra civil, derrocado al zar y al capitalismo incipiente, y combatido a 21 ejércitos extranjeros que invadieron la Rusia bolchevique en nombre de la burguesía mundial.Nos limitaremos a decirque lo que colapsó en la Unión Soviética no fue el socialismo, mucho menos el comunismo tal como nos ha vendido la idea la burguesía tras esa caída, sino más bien fue el estalinismo, lo que conocemos como la burocracia usurpadora,  ésta había expropiado políticamente a la clase trabajadora, pero a la vez basaba su fuerza en las formas de propiedad nacionalizada establecidas luego de la revolución de Octubre.
Mencionar que el capitalismo fracasó junto con el comunismo es una verdad a medias. El candidato podría afirmar que el actual sistema capitalista ha fracasado si lo vemos desde la óptica de la clase trabajadora. Para los trabajadores de todo el mundo, dicho sistema no ha significado más que explotación, miseria, emigración, muerte, hambre y desolación como en la ciudad de Detroit en el mero corazón de la nación capitalista más poderosa del planeta. Pero si lo vemos desde el ángulo de los capitalistas o los dueños del planeta éstos se encuentran muy cómodos amasando fortunas tras fortunas a costa del sufrimiento de millones de personas dentro de semejante sistema. La crisis mundial del capitalismo los ha obligado a echar a la calle a millones de trabajadores y exprimir aún más a los que todavía conservan sus puestos de trabajo. ¿Ha fracasado para ellos el sistema? Desde luego que no, y le apuestan a su perpetuidad, hoy en día son 85 multimillonarios los que dominan el mundo, justamente por medio de este modo de producción y distribución de la riqueza. Por citar un breve ejemplo de los muchos que hay: De acuerdo con Natalia Alonso, jefa de la oficina de Oxfam en la Unión Europea: "La brecha entre ricos y pobres en el Reino Unido y España pronto podría llegar a ser la misma que en Sudán del Sur o Paraguay[12]."
 
¿Cómo sería un fracaso que ha evolucionado? Se deduce que se estaría refiriendo al sistema estalinista que permitió la restauración del capitalismo en estos países y donde la casta burocrática que portó en sus días el carné del Partido Comunista se afianzaron como los propietarios de las empresas estatales más rentables que existían bajo la economía planificada. Desde luego pasar de un sistema de planificación de la economía, monopolio del mercado exterior por parte del Estado,la nacionalización de las principales palancas económicas a una economía de libre mercado nos parece más un retroceso no una evolución. Y desde luego ese fracaso les pasó factura a muchas personas de esos países que creyeron que con el regreso del capitalismo a un nivel mucho más elevado, dejarían de padecer varios de los males a los que los había sometido el estalinismo. Luego de la caída del Muro de Berlín esto es parte de lo que sucede hoy en día: Hans-Juergen Schneider, un veterano ingeniero de 49 años de edad lleva en paro desde enero de 2004. Ha enviado desde entonces 286 solicitudes de trabajo, sin éxito. “La economía de mercado no puede resolver nuestros problemas”, dice, “las grandes empresas están arrebatándonos los beneficios sin aceptar ninguna responsabilidad”. No es el único. Una encuesta publicada por Der Spiegel decía que el 73 por ciento de los alemanes orientales creen que la crítica del capitalismo hecha por Carlos Marx es aún válida[13]. A pesar de sus desviaciones y los errores de la casta burocrática, Alemania Oriental era la más avanzada industrialmente y tecnológicamente de los países del este. El nivel de vida se asemejaba al de sus vecinos de Alemania Occidental, había pleno empleo, acceso a servicios básicos de calidad: La crisis del capitalismo ha convencido a muchos alemanes, tanto en el Este como en Occidente, de que el sistema ha fracasado. “Yo pensaba que el comunismo era una mierda pero el capitalismo es aún peor”, decía Hermann Haibell, un herrero de 76 años jubilado. Las pequeñas personas como yo tenemos que pagar por este caos financiero con impuestos más altos debido a la codicia de los banqueros”.
 
En cuanto a la China Comunista, ésta ha involucionado a formas de producción capitalista con amplias zonas liberadas sobre todo las provincias costeras donde la inversión privada prevalece con ciertos controles estatales. Para nadie es un secreto que existen una buena cantidad de multimillonarios chinos que han amasado sus fortunas ante las propias narices del “cruel y despiadado” régimen de Pekín. Desde luego que para hacerse millonarios tuvieron primero que hacer algo, para ello fue necesario establecer industrias que contrataran mano de obra barata sobre todo proveniente de las provincias más pobres y atrasadas del centro de China cuya población en su afán de sobrevivir y dejar el trabajo agrícola han emigrado en grandes cantidades hacia estos centros industriales en las ciudades conformando una poderosa clase obrera.
 
El buró del Partido Comunista Chino, mantiene aún elementos de la economía planificada y varias industrias en control del Estado, pero en el fondo le han apostado a la restauración del capitalismo, éstos dirigentes se codean con los millonarios de este país, sus casas no son como las de la clase trabajadora y por supuesto sus niveles de vida tampoco, sus hijos estudian en los mejores centros educativos del país y sus apartamentos son de lujo. Lenin explicó que el movimiento hacia el socialismo requiere el control democrático de la industria, la sociedad y el Estado por el proletariado. El genuino socialismo es incompatible con el dominio de una elite burocrática privilegiada, que inevitablemente irá acompañado de una corrupción colosal, nepotismo, despilfarro, mala gestión y caos[14]”.
 
En la actualidad se está gestando un movimiento huelguístico de parte de la clase trabajadora sin precedentes en la historia de este país. La clase trabajadora está resurgiendo y la crisis del capitalismo ha puesto la economía china en la encrucijada, y una revolución política no es descartable. Es más apropiado decir que China ha iniciado la restauración gradual del capitalismo y que su régimen es muy parecido al régimen estalinista que hizo colapsar la URSS.
El candidato Bukele prosigue: “No hay un capitalismo absoluto ni un comunismo absoluto, los que abogan por esos dos sistemas están arraigados al pasado[15]”. El ex primer ministro Británico Tony Blair abogó hace años por una tercera vía entre el capitalismo y el comunismo, o lo que conocen los reformistas como un sistema de “economía mixta”, y al parecer todavía anda en la búsqueda del camino a la felicidad para todos los seres humanos. ¿Cuál es esa tercera vía? No es otra cosa que la competencia contra  los grandes capitalistas haciendo uso del sistema cooperativista en pequeña escala, donde las reglas del mercado las pondrán siempre los capitalistas, habrá siempre beneficios, empleados asalariados y empleadores, donde esas pequeñas comunidades productoras auto gestionadas tendrán que vender sus productos también en el mercado  si quieren sobrevivir, donde habrá más de lo mismo, competencia desleal, acaparamiento de ganancias, división entre productores y toda la vieja basura de la lucha por la sobrevivencia individual.  Anteponer este sistema como alternativa a la liberación de las clases oprimidas es reaccionario, el cooperativismo puede ser desarrollado dentro de un Estado y una  economía controlada  por la clase trabajadora y no como la respuesta al capitalismo. Es menester de todo trabajador consciente estudiar la teoría marxista para evitar caer en confusiones que desvían el potencial revolucionario de las masas hacia formas más seguras para la clase dominante.
 
¿Cuál debe ser la  actitud de la clase obrera entonces?
 
Las medidas que pretende ejecutar Bukele desde su plataforma municipal nos parecen vanguardistas, si lo logra rompería con el ciclo de malas administraciones y corrupción que caracteriza a los funcionarios areneros. Debemos estar conscientes que la buena voluntad y la honestidad no son suficientes para cambiar el mundo. Se debe llevar a cabo la lucha de clases en todos los niveles, ignorar esto nos puede  llevar a fracaso tras fracaso con la consiguiente desmoralización y derrotismo en el futuro donde pueden estallar muchos procesos revolucionarios y donde si no se aprovecha el momento dejaremos escapar oportunidades que no se pueden presentar en el momento en que queramos.
 
Nuestro apoyo se manifiesta de manera crítica hacia el candidato Bukele, sabemos de los límites para llevar bienestar general a la población dentro del sistema capitalista, puede administrar de la manera más pulcra hasta el último centavo y la injusticia en la sociedad no cesará por ello. Marx lo planteó hace muchos años de esta forma, y hay que reconocer la vigencia de su pensamiento: Una parte de la burguesía desea remediar los males sociales con el fin de consolidar la sociedad burguesa. A esta categoría pertenecen los economistas, los filantrópicos, los humanitarios, los que pretenden mejorar la suerte de las clases trabajadoras, los organizadores de la beneficencia, los protectores de animales, los reformadores domésticos de toda laya. Y hasta se ha llegado a elaborar este socialismo burgués en sistemas completos…la burguesía como es natural se presenta en el mundo que ella domina como el mejor de los mundos…Otra forma de este socialismo, menos sistemática pero más práctica, intenta apartar a los obreros de todo movimiento revolucionario, demostrándoles que no es tal o cual cambio político el que podrá beneficiarles, sino solamente una transformación de las condiciones materiales de vida, de las relaciones económicas. Pero, por transformación de las condiciones materiales de vida, este socialismo no entiende, en modo alguno, la abolición de las relaciones de producción burguesas—lo que no es posible más que por la vía revolucionaria—sino únicamente reformas administrativas realizadas sobre la base de las mismas relaciones de producción burguesas, y que, por tanto, no afectan a las relaciones entre el capital y el trabajo asalariado[16]. (El énfasis en nuestro)
 
Necesitamos verdaderos cambios que saquen de la miseria y la marginación no sólo a los habitantes de la capital sino de todo el país. La clase trabajadora está dispuesta a sacrificar su hoy por el mañana, pero en la medida que ese esfuerzo valga la pena y dé los resultados que se esperan. La aplicación de una plataforma municipal vanguardista tendría efectos limitados pero puede comenzar a generar un nivel de consciencia en las masas al tenerlo como referente. No existen las terceras vías, ¡Socialismo o barbarie!


[1] Alan Woods, Ascenso y Caída de Napoleón Bonaparte
[2] Ídem.
[3] Ídem.
[4] Nayib Bukele, del FMLN, gana alcaldía de Nuevo Cuscatlán, Diario La Página
[5] Ventaja de Nayib Bukele sobre Edwin Zamora en la disputa por San Salvador, CIOPS, UTEC
[6] Quijano dejó solo a Zamora en su lucha por alcanzar la alcaldía capitalina, Diario digital La Página.
[7] Nayib Bukele: Soy de izquierda radical, Juan José Dalton
[8] Ídem.
[9] Ídem.
[10] Discurso de lanzamiento de nuestra plataforma NUEVAS IDEAS, Nayib Bukele
[11] Nayib Bukele-Alcalde de Nuevo Cuscatlán, Medio Lleno
[12] 85 multimillonarios dominan el mundo: la élite rica roba a los pobres, Rob Sewell. Marxist.com
[13] La caída del Muro de Berlín: 20 años después. Alan Woods. Marxist.com
[14] Ídem.
[15] Nayib Bukele-Alcalde de Nuevo Cuscatlán, Medio Lleno
[16] El Manifiesto Comunista, Carlos Marx