25 agosto, 2016

Los gastos en las instituciones del Estado y el papel de los revolucionarios

Los medios burgueses y diputados de la bancada derechista han catalogado los gastos realizados por la Presidencia de la Asamblea Legislativa como excesivos y hasta indecentes, algo que no deja de causar cierta risa irónica viniendo de estas personas que han sido la cubierta de una cloaca de desechos y elementos corruptos hasta los huesos pertenecientes a las administraciones de ARENA, y que ahora callan a conveniencia debido a que su labor nunca ha sido investigar objetivamente y decir la verdad, sino todo lo contrario.

Los medios burgueses y diputados de la bancada derechista han catalogado los gastos realizados por la Presidencia de la Asamblea Legislativa como excesivos y hasta indecentes, algo que no deja de causar cierta risa irónica viniendo de estas personas que han sido la cubierta de una cloaca de desechos y elementos corruptos hasta los huesos pertenecientes a las administraciones de ARENA, y que ahora callan a conveniencia debido a que su labor nunca ha sido investigar objetivamente y decir la verdad, sino todo lo contrario.

Según datos revelados por uno de estos periódicos, que enfila sus críticas hacia la actual Presidenta del Parlamento, ella ha gastado en un año $51,385.59. Los gastos de acuerdo a este rotativo giran en torno a “desayunos, atenciones oficiales, artesanías, café, donaciones a instituciones, parqueo en centros comerciales, artículos de Navidad, semitas, trajes, guayaberas y hasta una papaya de $1.00 ”(1) Más allá de presentar un listado de gastos considerados onerosos de los cuales la diputada Lorena Peña ha presentado la documentación debida, las intenciones de dicha línea editorial no son otras que las de causar polémica entre la población, hasta el punto de generar indignación entre sus lectores. Del mismo modo el planteamiento de la noticia hace ver a la diputada Peña como la persona beneficiada en primer lugar por semejante monto de gastos.

No debemos caer en los juegos

impresionistas en los que nos quieren atrapar estos periodistas, pero tampoco debemos dejar de mantener una postura crítica hacia estas acciones por parte de nuestros diputados. Lorena Peña no ha sido quien se haya beneficiado directamente de estos gastos generados por la misma dinámica de funcionamiento de este aparato de la democracia representativa. Tampoco deja de indignar el hecho que miles de familias en el país sobreviven literalmente a “tortilla y sal” mientras nuestros representantes políticos en la actualidad mantienen un nivel de vida digno de la clase dominante local. La diputada farabundista brindó hace unos días una conferencia de prensa en la cual aclaraba en detalle la forma y el porqué de estos gastos en nombre de la Presidencia de la Asamblea Legislativa y hacia quienes iban dirigidos.

¿Es correcto tal derroche de recursos?

No hace falta tener cinco dedos de frente para responder esta pregunta; desde luego que cualquier elemento revolucionario consecuente estaría en desacuerdo; pero, ¿a qué se debe que la maquinaria de prensa burguesa ahora realice una cacería de brujas hacia los miembros del partido de izquierda que ostentan posiciones dentro de estas instituciones? La respuesta a esta pregunta también parece muy obvia, la misión es desgastar el perfil de estos compañeros, y reflejar una imagen del gobierno del FMLN, igual o peor que la de sus antecesores areneros, de quienes no guardamos un grato recuerdo por sus políticas implementadas para hundir en la miseria a la mayoría del país.

Debido a que elementos de la izquierda se encuentran a la cabeza de ciertos órganos del Estado como el Ejecutivo y el Parlamento, la misión específica de los medios derechistas es presentarlos ante la población como incapaces e inescrupulosos para manejar estas instituciones. Sabemos que la postura y el modo de pensar actual de estos compañeros no se corresponde a la de luchadores consecuentes con el socialismo y han adoptado un método de cambio gradual -reformista- para la mejora y avance de las clases sociales más desfavorecidas, aplicando medidas que tampoco conducirán a una sociedad distinta, igualitaria y justa dentro de los márgenes del capitalismo.

Los gastos son excesivos en la mayoría de las instituciones del Estado burgués, el lloriqueo constante de la burguesía de mantener un Estado “barato” no tiene fundamento debido a que son ellos en primer lugar quienes se benefician directamente de todo este aparato, que por un lado les protege y por el otro deben ayudar a mantenerlo, aunque les cueste millones de dólares su sostenimiento, desde luego nadie querrá trabajar de gratis en equis institución si debe cubrir sus gastos de sobrevivencia. A pesar de todo, este tipo de “democracia” les resulta más barata a la clase dominante, que una dictadura abierta con un tirano a la cabeza del Estado defendiendo sus intereses. Como marxistas denunciamos el gasto oneroso del Estado en aquellas instituciones que no dejan un beneficio fundamental a las masas trabajadoras y que, si nuestros representantes en el Estado quieren trabajar de acuerdo a las condiciones en que viven la mayoría de la clase trabajadora, deben plantearse un salario no mayor al de los trabajadores calificados. Sólo así serán vistos entre sus hermanos de clase como sus verdaderos representantes.

(1) Soriano A. (2016). «Peña usa fondos de Asamblea en ropa, desayunos y otros». Agosto, 08, 2016, de El Mundo. Sitio web: http://elmundo.sv/pena-usa-fondos-de-asamblea-en-ropa-desayunos-y-otros/