1 marzo, 2020

Juicio de extradición a Julian Assange por exponer los crímenes del imperialismo de EEUU

Julian Assange se enfrenta a la posible extradición a EE.UU. por hacer públicos los crímenes del imperialismo estadounidense. Los métodos brutales de la clase dominante norteamericana no deben quedar expuestos, por lo que tienen la intención de dar un ejemplo con Assange.

La audiencia que se está llevando a cabo en un tribunal de Londres tiene que decidir si Julian Assange debe ser extraditado para ser juzgado en EE.UU. por el «delito» de exponer públicamente los métodos brutales del imperialismo estadounidense. La verdadera intención de EE.UU. está clara: se trata simplemente de dar un ejemplo con Assange para disuadir a los demás. Parece que no se debe permitir que nadie difunda los crímenes de la clase dominante de EE.UU.

Pretender que se trata de otro ‘caso delictivo normal’ sobre secretos oficiales, como afirman las autoridades del Reino Unido, simplemente no es verdad: esta audiencia de extradición es un acto político, impulsado directamente por Trump y su Secretario de Estado, Mike Pompeo.

Crímenes imperialistas expuestos

A partir de 2007, Wikileaks expuso una inmensa cantidad de material que detallaba los crímenes y las fechorías del imperialismo estadounidense y otros. Un documento reveló el alcance completo de los métodos de tortura utilizados en la Bahía de Guantánamo, la pequeña base naval que EE.UU. sigue manteniendo en Cuba. Otro documento detallaba las torturas, violaciones y asesinatos de civiles y guerrilleros irakíes, después de la invasión estadounidense en 2003, así como las cifras de muertos durante y después de dicha invasión.

Como tal, el velo de humanitarismo con el que EE.UU. se ha ocultado detrás tan a menudo, se rompió para su vergüenza y rabia.

La crueldad de la política exterior de EE.UU. siempre ha sido una herramienta brutal para mantener a otras naciones y pueblos a raya, y para mantener su posición como superpotencia mundial. Wikileaks arrojó luz sobre la barbarie necesaria para mantener este sistema podrido, algo que la clase dominante no puede tolerar.

Es por esta razón que Assange está ahora amenazado con hasta 175 años de prisión, en caso de ser extraditado.

Inestabilidad y lucha

En tiempos más estables, ventilar los trapos sucios de la clase dominante es simplemente incómodo desde su punto de vista. Pero en un período de creciente inestabilidad y agudización de la lucha de clases, estas revelaciones se vuelven aún más amenazantes para el establishment. EE.UU. está por lo tanto tratando de desplegar todo el poder coactivo del aparato estatal contra Assange, de ahí la solicitud de extradición.

Su objetivo es suprimir tanto los futuros posibles denunciantes como los periodistas de investigación que podrían desenterrar demasiado y volver a exponer el verdadero funcionamiento del sistema. La actitud de las autoridades estadounidenses es similar a la de hace 50 años cuando Nixon trató de aplastar a los responsables de la filtración de los documentos del Pentágono, que pusieron al descubierto las mentiras del Estado sobre la guerra de Vietnam.

Todos los socialistas y sindicalistas deben condenar este último acto del imperialismo estadounidense. Debemos exigir la liberación inmediata de Julian Assange, y el derecho a informar y exponer libremente los crímenes del sistema capitalista. Sin embargo, si bien es importante que sus acciones queden expuestas, debemos tener en cuenta que estos crímenes seguirán siendo perpetrados de todos modos hasta que su causa principal sea erradicada.

Sólo el derrocamiento de este sistema podrido y depredador puede garantizar el fin de estos crímenes, como los expuestos por Wikileaks y otros. Por lo tanto, debemos luchar por una transformación socialista de la sociedad, terminando con este estado brutal de cosas y compartiendo racionalmente los recursos a escala mundial.