10 marzo, 2015

Gran Bretaña: ¿Igualdad de cero horas?

A más de cien años desde el primer día Internacional de la Mujer Trabajadora el 8 de marzo de 1911, ¿cuál es la situación de las mujeres en el Reino Unido en la actualidad? Siete años después de la embestida de la crisis financiera, las mujeres trabajadoras siguen oprimidas debido a su género y explotadas debido a su clase.

A más de cien años desde el primer día Internacional de la Mujer Trabajadora el 8 de marzo de 1911, ¿cuál es la situación de las mujeres en el Reino Unido en la actualidad? Siete años después de la embestida de la crisis financiera, las mujeres trabajadoras siguen oprimidas debido a su género y explotadas debido a su clase.

 
En estos años los medios de comunicación burgueses harán que gran parte de la brecha salarial de género sea disminuida a una tasa menor  jamás vista. Sin embargo, los hombres siguen ganando un 17,5% más que las mujeres. Esto se ve agravado para todos los trabajadores, teniendo en cuenta la inflación y los ingresos semanales cayeron en un 1,6%  de 2013 a 2014.
 
Las mujeres trabajadoras siguen haciendo la mayoría del trabajo no remunerado del capitalismo  las mujeres hacen el doble de la cantidad del trabajo doméstico realizado por los hombres. Esta carga desigual no se ve afectada por la posición del trabajo. De hecho, algunos estudios muestran que las mujeres casadas que ganan más que sus maridos realmente hacen una proporción aún mayor de tareas del hogar.
 
Esta continua opresión de género tiene lugar durante un período en que los trabajadores son más explotados que nunca. El TUC informa que desde 2008 los trabajadores en Gran Bretaña han enfrentado la reducción más apremiante en los niveles de vida en casi cien años, mientras que la desigualdad ha seguido aumentando.
 
Mientras que los informes de medios de comunicación siguen centrándose en reducir las cifras de desempleo (aunque el desempleo de los jóvenes en el Reino Unido permanece estancado en el 14,4%), es importante subrayar la precariedad de los puestos de trabajo en que las personas se están involucrando. Los contratos de "Cero horas[1]"  están en aumento. La Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS) ahora estima que hay  alrededor de 1,4 millones de contratos en el Reino Unido que no ofrecen horas garantizadas. Estos se unen con el surgimiento de esquemas de "autoempleo", tales como la venta de puerta en puerta y volanteo, que son igualmente precarios.
 
La no garantía y precariedad del trabajo afecta especialmente a madres (que en la mayoría de los casos tienen la principal responsabilidad de la paternidad), debido a los crecientes costos en el cuidado de niños. The Guardian informa que el costo promedio de enviar a un niño menor de dos años a la guardería durante 25 horas a la semana es ahora un promedio de £ 6.003 por año, un aumento de alrededor de un tercio en los últimos cinco años.
 
El costo enorme del cuidado de los niños, junto con los bajos salarios y sin garantía, significa para una sección de los padres que no hay pago por trabajar. Cifras de la ONS muestran que sólo alrededor del 40% de las familias monoparentales con hijos menores de cinco años están en el trabajo. Muchos padres que sí trabajan se apoyan en sus familias, a fin de aliviar el costo del cuidado de niños de tiempo completo.
 
Curiosamente, las cifras de la ONS también muestran que las madres tienen más probabilidades de estar en el trabajo que las mujeres sin hijos. ¿Contradice esto el punto de vista marxista de que el capitalismo nunca trata a los hombres y mujeres por igual, debido al costo añadido de embarazo en los cálculos del capitalista? No. Ello demuestra que las madres de clase trabajadora se ven obligadas a encontrar trabajo debido a la los costos desorbitados de la guardería privada, y que la extremadamente precaria naturaleza del sector de servicios a tiempo parcial del mercado laboral significa para los jefes, que la capacitación de nuevos trabajadores para reemplazar a las mujeres embarazadas es barata. Los contratos de cero horas significan que no hay costes de despido y completa flexibilidad cuando se habla de horas, términos y condiciones. La pregunta es, ¿es este la clase de mundo en que queremos vivir?
 
Para los socialistas, la igualdad entre los sexos no puede significar una nivelación a la baja. Para hacer frente a la constante discriminación y la explotación sexual en el trabajo, que por supuesto se complementan la una a la otra, tenemos que enfrentar el sistema capitalista.
 
Bajo el capitalismo, los trabajadores son explotados con el fin de aumentar los beneficios; la opresión de género permite que a las mujeres se les pague menos, y que el trabajo doméstico se realice de forma gratuita. Bajo una economía socialista planificada, en lugar de tener  peces gordos que se llevan a su casa los beneficios, podríamos planificar la economía y compartir equitativamente la riqueza. Esto permitiría que la prestación de servicios, tales como el cuidado de niños de alta calidad, restaurantes públicos y los servicios de lavandería gratuitos, para poner punto final a la desigualdad entre los sexos.


[1] Reino Unido cuenta con alrededor de 1.4 millones de empleados trabajando con contratos de «cero horas», que no garantizan ni un salario mínimo ni un número de horas al mes trabajadas ya que la empresa llama a los trabajadores sólo cuando los necesita.

 

Domingo, 08 de marzo 2015