Farabundo Martí: 90 años de su legado revolucionario

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Por: Donaldo Méndez 

Augusto Farabundo Martí, también conocido como “el negro Martí” fue un líder revolucionario antiimperialista salvadoreño nacido en el año de 1883 en el municipio de Teotepeque, La Libertad; nace en el seno de una familia terrateniente, lo cual le permitió obtener estudios en la Universidad de El Salvador, en la Facultad de Jurisprudencia y Ciencias Sociales, a pesar de ello Martí tenía que trabajar en el campo como un jornalero en las tierras de su familia, esta parte de su vida lo llevo a comprender de primera mano la opresión y miseria de la clase trabajadora de aquel entonces.

Desde joven se mostró interesado en las ideas del marxismo, forjándose como un líder de la clase obrera, siendo un gran opositor de la Familia Meléndez-Quiñonez, quienes habían gobernado el país bajo una dictadura de 14 años; como persona revolucionaria entró a la lucha estudiantil junto a sus compañeros Alfonso Luna y Mario Zapata, por su carácter revolucionario pasa por arrestos hasta que fue exiliado del país, durante algunos años de su vida residió en varios países de América, tales como México, Guatemala, Cuba, Jamaica, Nicaragua, etc.,

Durante estos años se forma el Partido Comunista Centroamericano en el país de Guatemala, donde Martí destaca como secretario del Exterior; en el año de 1928 es desterrado a Nicaragua, en aquel momento en guerra civil ante la invasión imperialista de los EE.UU. Ahí forjó una gran relación con el General Augusto Sandino, llegando a ser su secretario privado, y el 4 de mayo de 1929 fue nombrado coronel efectivo del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua. Sin embargo, la visión Marxista-Leninista del Negro Martí chocaba con las ideas nacionalistas de Sandino, se comenta que las diferencias en determinado momento llegaron hasta el punto de una pelea donde posiblemente se involucra un disparo, posteriormente la relación entre los dos lideres revolucionarios se disolvería por completo.

Regresó a El Salvador en el año de 1930 como enviado del Socorro Rojo Internacional, una organización fundada por la Internacional Comunista que servía de ayuda humanitaria en países filiales, brindando apoyo político, económico y social. En este mismo año se funda el Partido Comunista Salvadoreño, donde Martí era de los miembros más conocidos, esto dio a paso a una lucha política en el país; Martí seguía con su visión revolucionaria y la búsqueda del socialismo en el país, pero, bajo el mandato del presidente Pío Romero Bosque, Martí fue exiliado nuevamente y regresó de manera ilegal pasadas las elecciones presidenciales donde Arturo Araujo resultó vencedor.

Pese a la perspectiva de un gobierno menos reaccionario, no significó para Martí un descanso dentro de su camino revolucionario. Posteriormente la llegada al poder de Maximiliano Hernández Martínez a través de un golpe de Estado en 1931, el gobierno golpista se convirtió en una gran amenaza para la clase obrera del país, donde las diferencias de clase y la represión se hacían más notorias. Por lo que en el sector campesino empezaron a surgir ideas de un levantamiento ante las injusticias que estaban viviendo a causa de la Oligarquía Cafetalera, quienes se encontraban afectados por la crisis del capitalismo del año de 1929, por lo que habían reducido los salarios de los trabajadores a la mitad, cerrado empresas y despedido a cientos de trabajadores. Aún teniendo grandes desventajas en cuanto a estrategia y armamento (ya que las únicas armas con las que contaba la población eran machetes, piedras y palos) inició la construcción de un movimiento en contra de los explotadores, movimiento que amenazaría al régimen con una insurrección revolucionaria.

El 22 de enero de 1932 se da el levantamiento campesino, el cual tuvo bastante apoyo en la zona occidental del país, principalmente en los municipios de Juayúa, Izalco, Tacuba y Nahuizalco, sin embargo, dentro de este hizo falta una logística y un sistema de dirección central que permitiera coordinar el movimiento y lograr una revolución triunfante. Los principales líderes del Partido Comunista Salvadoreño, entre ellos Farabundo Martí, Luna y Zapata, fueron capturados por el régimen el 19 de enero de 1932, los cuales pudieron jugar un papel importante en la conducción de la insurrección.

Las fuerzas militares aprovecharon esta debilidad del movimiento, aumentaron la represión contra los insurgentes y bajo las ordenes del coronel José Tomas Calderón y el tirano Maximiliano Hernández cometieron el asesinato de no menos de 30,000 campesinos. Posteriormente Martínez gobernó bajo la bota militar hasta el año de 1944 cuando un nuevo levantamiento obrero acabó con su mandato por medio de una huelga general indefinida, esta fue la venganza de clase obrera contra el martinato que duró exactamente 12 años después de la terrible masacre.

La insurrección de 1932, fue silenciada y negada en los años siguientes por los regímenes militares creados por la burguesía nacional e internacional, silenciando el asesinato de miles de inocentes y la de personas que exigían justicia y mejoras en su calidad vida.

La figura de Farabundo Martí, aun a 90 años de su asesinato, sigue siendo ejemplo de valor revolucionario, siendo su nombre homenajeado en las Fuerzas Populares de Liberación (FPL) y posteriormente en la unión de las diversas organizaciones de izquierda en el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

Martí, en cada momento de su vida luchó para mejorar la vida de la mayoría de la clase obrera nacional e internacional, llegando a ser parte importante en la lucha de 1932, la cual no dista de la lucha que se vive hoy en día, donde nuestros esfuerzos se ven minimizados por el modelo capitalista que nos lleva al alza de precios de la canasta básica, las dificultades de acceso a una vivienda y trabajo dignos y una diferencia de clase que cada vez se hace más notoria.

El legado revolucionario y la visión de Farabundo Martí es un sentimiento que a pesar de las injusticias nos impulsa a doblar esfuerzos por la construcción de un sistema más humano, que desde donde sea que estemos seamos capaces de mostrar nuestro enojo y transformarlo en lucha revolucionaria con el objetivo de construir un sistema y modo de vida donde ya no existan diferencias de clase y la opresión sea solo un mal recuerdo.

“La revolución se lleva en el corazón para morir por ella y no en la boca para vivir de ella” Farabundo Martí

Bibliografía

Aguiluz, R. A. (6 de enero de 2017). La verdadera razón de la ruptura entre Sandino y Farabundo Martí. Obtenido de elfaro.net: https://elfaro.net/es/201701/ef_academico/19740/La-verdadera-raz%C3%B3n-de-la-ruptura-entre-Sandino-y-Farabundo-Mart%C3%AD.htm

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