15 enero, 2020

ANDA y la crisis del agua en el Área Metropolitana

Desde que se intervino la planta potabilizadora de agua de Las Pavas en octubre del año pasado, la ausencia de agua en muchas zonas del área metropolitana del gran San Salvador se ha intensificado (más de lo que en años anteriores padecían). Municipios como Apopa e Ilopango suelen estar entre los más afectados. En los primeros días de enero la crisis se profundizó más todavía, al punto que no solo uno o dos municipios fueron afectados drásticamente por la ausencia de agua, sino varios municipios del gran San Salvador.

Comunidades enteras denuncian hasta 10 días o más sin servicio de agua. Niños y mujeres “amas de casa” en su mayoría, esperan ansiosamente, con cántaros y barriles en las calles la llegada de pipas con agua de dudosa procedencia, para abastecerse del recurso hídrico. Mientras, guardan la esperanza que el servicio de agua sea restablecido. La gente parece ser muy insistente en saber el motivo del desabastecimiento, y conocer la fecha en que el servicio será normalizado, sin embargo, los trabajadores no tienen una respuesta concreta a las quejas de las comunidades.

La comunicación y la improvisación de la institución

A pesar de que se cree que el gobierno central tiene una perfecta comunicación con el pueblo, inigualable a gobiernos anteriores, el caso actual deja mucho que desear. La mayor parte de estos cortes han sido inesperados por los habitantes de las colonias. El gobierno ha aumentado con varios millones el presupuesto para publicidad este año, un gobierno preocupado por la afectación a los hogares por los diversos cortes, debió haber planificado e informado por todos los medios disponibles, no solo los cortes que ocurrirían sino también los detalles, las causas e intenciones de estos movimientos.

Sin embargo eso no ha pasado, el centro de llamadas de la institución no da respuestas precisas y mucho menos informa de los detalles de dichas operaciones. La prensa escrita, radiofónica o televisiva no conoce a precisión el plan que la ANDA implementa, el cual debería ser público y ser una prioridad de la institución a fin de alertar a los afectados y proveerse de suficiente agua para los días de corte.    

Al revisar las cuentas de tuiter del presidente de ANDA y de la autónoma, vemos una serie de publicaciones en las que se dice que se está trabajando en aperturas y rehabilitación de pozos o cambiando tuberías viejas, sin dar más detalles sobre el trabajo. Se ha vuelto normal que el gobierno trabaje sin planes estrictamente definidos. Si quisiéramos definir al gobierno en turno en una palabra diríamos que esa palabra es “improvisación”, la palabra encaja perfectamente con su desempeño.

El plan de la ANDA

Por lo poco que hay en los medios de comunicación se conoce que la ANDA ha entrado en un entramado plan de cambios en la infraestructura y en el servicio, de los cuales hay que hacer algunos señalamientos. Según Frederick Benítez, presidente de ANDA, lo que se quiere lograr es independizar el abastecimiento de agua de la planta Las Pavas que alimenta una buena parte de la zona urbana del gran San Salvador con agua del río Lempa que se encuentra según él, sobre explotada, para eso se tienen que rehabilitar pozos (el de la Colonia Prados 4, Guayacan, Mariona y otros) y perforar nuevos pozos para extraer agua del subsuelo. En esto consiste el plan. El mal, olor y sabor del agua que llega a las comunidades mientras se va normalizando el servicio, se debe principalmente a la reactivación de viejos pozos que han estado en desuso por años, sin ningún tipo de mantenimiento y han sido reactivados sin previos análisis técnico. 

A simple vista esto parece bueno, solo tendremos que esperar (sufrir) el desabastecimiento de agua un tiempo, para que luego el servicio sea restablecido y potenciado con los nuevos proyectos (podría concluirse). Sin embargo, según estudios de la CEPAL, estamos al borde de un estrés hídrico, lo que significa que la apertura de nuevos pozos y la reactivación de otros que extraen agua del subsuelo, será una solución a corto plazo y no a largo plazo. La situación se complicará a futuro.

La captación indiscriminada de agua sobre explotará los mantos acuíferos, generando una situación de escasez a largo plazo. Los mantos acuíferos no son infinitos, tienen una capacidad limitada. Se desconoce la existencia de planes en las instituciones correspondientes que puedan hacer sostenible el recurso agua, no existe una política gubernamental para esto, al contrario, lo que se está preparando es una serie de políticas que le dan un impulso a la industria contaminante y a la destrucción del medio ambiente.  

Estamos al borde del estrés hídrico

Andrés Mackinley técnico en Agua y Minería de la UCA expone que “…en términos ambientales, la nación está al borde de una crisis hídrica debido a la sobreexplotación de los mantos acuíferos, la contaminación de las aguas superficiales y la falta de acceso al recurso. Y considera que, si este panorama no cambia -de inmediato-, la esperanza de viabilidad en el país, será mucho menor a lo planteado, en 2016” más adelante dice: “Cuando la disponibilidad del agua llega a los 1,700 metros cúbicos por persona, al año, se considera que ya existe un estrés hídrico. Según los análisis de estos organismos, El Salvador tiene como disponibilidad de agua entre: 1,750 a 2,000 metros cúbicos de agua por persona al año”[1].

Y concluye: “…estamos al borde, por muy poco. Esto lo dice la CEPAL, El Tribunal Latinoamericano del Agua y la Asociación Mundial de Agua que es una asociación enorme de organizaciones sociales, gobiernos e instituciones. No es gente radical, no es gente con una agenda. Son personas con un análisis científico y ellos han planteado esto. En comparación a otras naciones, nosotros estamos al borde. Por ejemplo, Belice cuenta con 64,000 o 65,000 metros cúbicos de agua por persona al año. Nicaragua, sino me equivoco, tiene como 35,000. Guatemala tiene 12,000. Mientras que El Salvador tiene entre: 1,750 a 2,000 metros cúbicos de agua por persona al año”.

Las prioridades del gobierno

Si a esto le sumamos que el Presupuesto General de la Nación 2020 aprobado el año pasado, recortó más de tres millones de dólares al ministerio Medio Ambiente y Recursos Naturales, la institución que debería, según la ley burguesa, tener el papel de guardián de los recursos naturales que le pertenecen al pueblo, con estos recortes lo único que han hecho es quitarle las uñas a esta institución, que de por si había tenido un papel criticable en el pasado.

Con el Plan Despegue Económico anunciado la semana pasada, el gobierno piensa conceder permisos para que empresas puedan invertir 1,700 millones de dólares en mega proyectos este año, esto a pesar y en contra de las advertencias de que estos proyectos tendrán una gran afectación medio ambiental en el país.  

Es necesario plantear que realmente no hay un plan de desarrollo sostenible y sustentable, en pocos años los efectos de estas prácticas se expresarán en una escasez de agua mucho más crítica, donde quienes pagaremos, como siempre, seremos los más pobres.  

La ley general de aguas

La solución del problema de agua para las comunidades no está en los proyectos desordenados y temerarios de la ANDA, sino en poner orden en la distribución, el cuido, la conservación del agua y en la inyección de presupuesto en tecnología y mantenimiento del sistema de agua para sacar mejor provecho del recurso en favor de la mayoría, ¡el agua para el pueblo!

Esto solo puede venir a partir de una ley general de aguas que reconozca el derecho humano al agua, y que se oriente a darle prioridad al uso doméstico del agua y no al uso empresarial, tal y como se hace bajo el actual marco legal y como quieren que se haga en el futuro los diputados de la derecha, que defienden abiertamente los intereses de las empresas antes que los intereses del pueblo.

Exijamos una ley de aguas que priorice el uso doméstico del agua, que permita la administración popular del recurso y que contemple la sustentabilidad del vital líquido. Basta de falsas soluciones a corto plazo diseñadas para conseguir popularidad electoral.       

 

[1] https://7s.laprensagrafica.com/vivimos-en-crisis-hidrica-en-terminos-de-calidad-cantidad-y-acceso/?fbclid=IwAR3VKNoLpPMqDeyPs1D-FVnQsoFf93XnhUmBxiHzEEC5W8eYFBoxTMHeCHI