11 febrero, 2021

¡A un mes de la huelga de hambre en Florenzi redoblemos la solidaridad!

El pasado 07 de febrero se cumplió un mes de la huelga de hambre en industrias Florenzi, la maquiladora en El Salvador que el 01 de julio del 2020 despidió a 196 mujeres y 14 hombres, dejándoles a su suerte en medio de la pandemia de la Covid-19. Antes de esto, la maquila mantuvo por 3 meses a las trabajadoras sin pago de salarios por cuarentena estricta y a la hora del cese de operaciones definitivo no cumplió con las obligaciones de ley, como el pago de indemnizaciones, algunas mujeres han trabajado allí desde 1985, seguridad social y horas extras.

Después de siete meses de la toma de las instalaciones de la fábrica y uno de esos meses en huelga de hambre, se han logrado algunos avances mínimos. El pasado lunes 01 de febrero, la Organización Internacional del Trabajo y La Organización de Naciones Unidas decidieron acercarse a las huelguistas y ofrecerles la ayuda técnica para resolver el conflicto. Pero para que este conflicto sea resuelto advirtieron que el Ministerio de Trabajo debe accionar los protocolos necesarios para facilitar el proceso.

Ya hemos expuesto que el Ministerio de Trabajo durante más de siete meses no ha activado ningún tipo de protocolo que pueda garantizar los derechos de las despedidas de la industria, como quien se pasa la pelota de un lado a otro, ha dejado todo este caso en manos de los juzgados laborales. La respuesta de los juzgados ha sido lenta, lentísima, si tenemos en cuenta que han pasado siete meses, desde que las obreras han estado resistiendo en las instalaciones de la fábrica sin goce de salarios, seguridad social y protección legal, además de todos los problemas que como madres, esposas, e hijas pueden soportar al encontrarse desempleadas y algunas incluso con enfermedades crónicas.

El Juzgado de lo Laboral y la Fiscalía General de la República llevan meses retrasando el proceso, supuestamente discutiendo y consiguiendo documentación necesaria y, hasta hoy, no se ha tomado ninguna medida cautelar y de embargo sobre las instalaciones del patrón Sergio Pineda López. A pesar que es evidente y clarísimo que ha cometido una infracción, que ha roto las leyes del país y que ha violentado los derechos de ciudadanas que están “amparadas” con una Constitución y una institucionalidad que supuestamente vela ante todo por los derechos humanos y laborales.

En medio de toda esta situación la solidaridad constituida por sindicatos, colectivos de trabajadores, estudiantes, jóvenes y artistas han mantenido una constante denuncia y exigencia a las instituciones del Estado. Después de siete meses de esta lucha intensa, de la toma, la movilización, los piquetes y la huelga de hambre, por fin, el viernes 5 de febrero, una comisión de la solidaridad con representantes de las obreras fueron recibido en el despacho del ministro Rolando Castro. La reunión ha dado la pauta para una hoja de ruta hacia la instalación de una mesa técnica donde podrían participar diversos sectores.

Sin embargo, denunciamos las claras intenciones del ministro y los jueces por retrasar este proceso. La semana pasada se pactó una visita en compañía del ministro, la solidaridad y las obreras al Juzgado de lo Laboral, pero esta reunión fue suspendida, por un misteriosos y sospechoso contagio de Covid-19 en las instalaciones del Juzgado. A la fecha, seguimos esperando el acompañamiento del ministro y la apertura del Juzgado de lo Laboral.

Dejamos claro que no confiamos en la institucionalidad y mucho menos en el ministro de Trabajo, Rolando Castro, que solo a partir de la presión de la movilización, la difusión en las redes y el acercamiento de organismos internacionales ha decidido flexibilizar su postura que claramente era de invisibilidad de la lucha de las obreras, incluso llegando a tachar la lucha como una lucha motivada por la oposición al gobierno.

https://twitter.com/JuandeLaCruzCMI/status/1358520774563397633?s=20

Ante esto, vamos a seguir movilizándonos y exigiendo a las instituciones que les resuelvan favorablemente lo más pronto posible a las obreras. Hacemos un llamado serio al presidente de la república, Nayib Bukele, que dice ser defensor del pueblo, de los olvidados y explotados, al ministro Rolando Castro, a las cortes y jueces de este país, a la Asamblea Legislativa que se ha hecho de los oídos sordos ante este caso,  a todas las instituciones del Estado en general a que pongan las cartas sobre la mesa para darle a las obreras lo que por ley les pertenece. Esto no es una súplica, es una exigencia amparada en su Constitución y sus “valores” institucionalidades, es el momento de demostrar de qué lado se inclinan todas estas instituciones y leyes.

Como Bloque Popular Juvenil estamos en el franco compromiso de levantar la bandera de la solidaridad a nivel nacional e internacional. Durante toda la huelga hemos trabajado incesantemente para darle difusión y ayudar a los huelguistas a mantenerse en lucha, es preciso decir que sin la ayuda de toda la solidaridad organizada por los diversos sindicatos y colectivos, a nivel nacional e internacional, la huelga no podría mantenerse por sí sola, por lo tanto la huelga deja de manifiesto el potencial revolucionario de la clase obrera, de la capacidad de unificar las luchas, de animar y acabar con el pesimismo barato.

Entre otras cosas, la huelga de Florenzi marca muchos precedentes, no solo porque quizá se convertirá en una de las huelgas de hambre más larga de la historia del país, lo cual es penoso para el Estado, sus leyes e institucionalidad y glorioso por la resistencia y determinación de las obreras.

También bota el mito de algunos académicos en el país que se preguntaban constantemente dónde está la clase obrera, argumentando que ya no existía clase obrera en el país. Hoy podemos decir que los únicos que están luchando con determinación y efectividad contra la reacción del gobierno patronal de Bukele son las compañeras y los compañeros de Florenzi. En tanto lo que se defiende y por lo que se lucha aquí no son intereses mezquinos electorales, sino los intereses de una clase en su conjunto, contra los ricos y poderosos del país.

Por tanto, no es casual que ningún partido, candidato o diputados levante la bandera de solidaridad y lucha por las obreras. Con su indiferencia, silencio o condena se caen en pedazos sus discursos demagógicos, sobre la libertad, la democracia y los derechos humanos. La juventud y sobre todo los revolucionarios debemos tener claro esto.

No tenemos un partido, los trabajadores y trabajadoras solo contamos con nuestras propias fuerzas, y junto a sindicalistas comprometidos, jóvenes, estudiantes y artistas, a través de la unidad ideológica y política debemos hacer triunfar a las obreras de Florenzi. Utilizando los métodos de lucha tradicionales de la clase trabajadora obligaremos al Estado opresor a responder ante las demandas de los obreras y obreras, no hay otro camino. ¡A vencer!

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