Velásquez Parker, incoherencias del diputado ultraconservador de ARENA

El diputado Parker, quien desempeña su segundo período en la Asamblea Legislativa, y que fue muy criticado por declarar en una entrevista televisiva que “su salario de diputado no le alcanza para sus gastos” y que los diputados de El Salvador son los más mal pagados de Latinoamérica, vuelve a llamar la atención de los medios y sobre todo en las redes sociales, por abanderar la oposición en contra de que se realizara el concierto de la banda sueca de Black Metal: Marduk, alegando que la realización de dicho evento lesiona los principios y los valores de la sociedad salvadoreña.

Hay que tener claro que este tipo de declaraciones, en las que se presentan como los defensores de la moral y la sensibilidad de la feligresía cristiana como en este caso, representan lo que en política se conocen como “cortinas de humo”, con las cuales, políticos como Parker pretenden distraer la atención de la población de los verdaderos problemas que atraviesa la sociedad salvadoreña. Se muestran indignados por un concierto, –que por cierto ya se realizó en el país hace 13 años y en esa ocasión no dijeron nada– mas no les indignan las malas condiciones laborales en el sector maquilas, la falta de pensiones dignas para los trabajadores que se jubilan, la amenaza latente de privatizar el agua o la falta de medicamentos en hospitales y las condiciones deplorables de muchas escuelas públicas. Para este diputado que dice representar al pueblo, es más importante censurar música con contenido que “le falta el respeto a los principios de los salvadoreños” que contrarrestar los 1873 homicidios reportados hasta julio de este año[1]. A su parecer esto no es algo que se deba atender con urgencia, ni lo vemos dar declaraciones tan indignado al respecto, como en el caso del concierto.

Parker es la representación del conservadurismo del partido ARENA, quienes buscan conectar con la población más sugestionable por cuestiones “morales” y religiosas. Se presentan como los defensores de la feligresía cristiana, cuando él mismo reconoce que vivimos en un Estado laico, por lo que él como diputado no puede tomar una posición en favor de ningún grupo religioso, y por el contrario debería de preocuparse por aprobar la Ley General de Aguas y otras tantas que son una deuda con el pueblo salvadoreño. Otra de sus posturas recalcitrantes es en contra de la aprobación del derecho al aborto legal, lo cual califica como un “genocidio” que atenta contra la vida de los no nacidos; en este punto es necesario aclarar que nosotros como marxistas no estamos incitando o promocionando el aborto, al contrario, exigimos educación sexual y reproductiva a todos los niveles educativos para evitar embarazos no deseados, que en 2017 fueron 22,241 los partos de niñas y adolescentes embarazadas, con el agravante que 1,844 fueron abusadas sexualmente[2]. Pero si creemos que debe ser un derecho el poder decidir voluntariamente sobre el aborto por parte de las mujeres. Los famosos “pro-vida” –entre ellos Parker– que se escandalizan ante dicha idea, no los vemos inmutarse ante los niños y niñas que pasan hambre a diario, que no tienen acceso a la educación y salud de calidad, al parecer esas vidas no las defienden Parker y sus seguidores, es decir, les interesa que el feto nazca, pero no les importa en lo absoluto el desarrollo integral de esa vida, que según datos de la CEPAL el 78 % de los niños en El Salvador viven en condiciones de pobreza[3].

¿Cuál debe ser nuestra actitud?

Primeramente debemos desenmascarar el discurso contradictorio de los políticos conservadores, que dicen estar preocupados por cuestiones triviales como denegar el permiso para un acto público al que asistirían voluntariamente los seguidores de la banda, pero no velan porque se aplique la regulación de música obscena y sexista en el transporte público, la cual debemos escucharla nos guste o no, donde viajan niños y niñas que son influenciados sutilmente a reproducir conductas machistas desde temprana edad. O la discusión sobre el derecho a decidir sobre el aborto, que es una discusión legal, pretenden cubrirla con un discurso religioso. No hay que perder de vista que lo que buscan es distraernos de lo realmente importante e imponernos ellos la agenda de la política nacional.

Por otra parte debemos organizarnos y hacer conciencia sobre la necesidad de cambiar muchas concepciones arcaicas que son un freno para el progreso de la humanidad, y realizar la presión social que sea necesaria para que nuestros legisladores dediquen el tiempo y los recursos a lo que les compete, que es la creación de leyes en favor del pueblo.

Para esto es necesaria la unidad de todos los sectores y colectivos poblacionales, el verdadero poder está en el pueblo, que somos mayoría y tenemos el deber de construir una nueva sociedad. No tenemos por qué temerle al cambio, en una realidad donde todo fluye no podemos quedarnos estáticos, ¡atrevámonos a cambiar nuestra sociedad!


 

[1] http://elmundo.sv/en-el-salvador-se-registran-1873-homicidios-en-lo-que-va-del-2018/

[2] https://diariolibresv.com/nacionales/2018/05/07/el-embarazo-en-adolescentes-sigue-siendo-preocupante-para-las-autoridades-en-el-salvador/

[3] https://www.elsalvador.com/noticias/negocios/118222/en-el-salvador-78-de-cada-100-ninos-y-jovenes-son-pobres/

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