26 febrero, 2015

Soyapango la ciudad de la industria, la pobreza y la exclusión

La ciudad de Soyapango siendo la urbe más industrializada del país, con 42 grandes empresas entre ellas Diana, Caricia, ADOC y un sinfín de medianas y pequeñas empresas más. Representa hoy un ejército de asalariados prestos a servir como materia prima para la explotación. El trabajo político revolucionario entre las filas de los trabajadores debe ser una prioridad para el FMLN, principalmente por su papel fundamental en la producción industrial así como también los trabajadores que participan en el proceso de almacenamiento, distribución y comercialización. 

En la descripción del FISDL (Fondo de Inversión para el Desarrollo Local) encontramos: “42 grandes empresas Absorben el 36 por ciento de la mano de obra local. Entre las especialidades industriales que predominan se pueden mencionar: productos alimenticios (pastas, harinas, café, boquitas, bebidas, jugos enlatados, etc.), maquila, mobiliario casero y de oficina, artículos para la oficina, repuestos y accesorios para vehículos, insumos para la agricultura (fertilizantes, herbicidas, fungicidas, insecticidas, etc.) enseres eléctricos tanto industriales como domésticos, repuestos y equipos electrónicos, industria de papel, de cuero, pinturas, droguerías, laboratorios, jabones, pasta dental, cerillos, cosméticos, equipos de aire acondicionado, conductores eléctricos, clavos y tornillos, baterías, bombillos, etc. En el comercio, el municipio de Soyapango cuenta con 80 empresas comerciales, el cual absorbe el 21 por ciento de la mano de obra local. De esto, el mayor porcentaje lo absorbe el comercio minorista. En el casco urbano, la microempresa está representada por 3,763 vendedores ubicados en las aceras, vías públicas y los mercados”.[1]

Los empresarios y su condición de explotadores del pueblo

Aún a pesar de todo el desarrollo de la industria, cuestión que no la encontramos en ningún otro municipio del país, las condiciones materiales de los trabajadores no son las mejores, los problemas de desempleo se ven claramente reflejados en el crecimiento acelerado del comercio informal, en condiciones precarias y sin prestaciones laborales, ganando incluso menos del salario mínimo, la fuerza laboral que las empresas industriales no pueden absorber debe de optar a este tipo de trabajos, pero solo algunos pueden hacerlo, otros tienen que vérselas a palitos para sobrevivir, ya que a medida ha avanzado la crisis económica, la burguesía al contrario de crear empleos los recorta, aumentando así descaradamente las jornadas de trabajo y atacando los derechos de los trabajadores de la manera más reaccionaria, tal es el caso de la empresa LIDO que despidió a toda la dirección del Sindicato SELSA de dicha empresa en agosto de 2014, que durante años ha tenido una lucha férrea en defensa de sus derechos, situación que ha hecho que se gane el odio de la familia Molina Martínez que a base de métodos sucios intenta acabar con este sindicato que se ha negado a ceder su puesto como defensor de los derechos de los trabajadores. La burguesía replica que  «el progreso está ahí” en sus fábricas explotadoras a lo que nosotros respondemos “el progreso de sus riquezas”.

Con 290,412 habitantes y con una buena parte de estos en edad de trabajar siendo obreros industriales, generando  riqueza, no para desarrollar su ciudad sino para que se la lleven los empresarios, encontramos aquí una típica contradicción de la sociedad burguesa. ADOC, la mayor fábrica de calzado de Centroamérica. Produce, durante el año, 2.9 millones de pares de zapatos e industrias Caricia que también se dedica a este rubro su producción alcanza 1.2 millones de pares anuales de calzado, exportado a destinos como: Guatemala, Honduras, Costa Rica, y Antillas Holandesas. Las ventas alcanzaban los $ 16.4 millones. Solo analizando estas dos grandes empresas podemos deducir importantes ganancias a través de la explotación de la mano de obra de los trabajadores y que se concentran ahora en manos de estos empresarios, nada de esto se refleja en mejores condiciones para la ciudad pero aun así podemos desarrollar un pequeño ejemplo de cómo a costa nuestra los patronos se benefician exorbitantemente.

Para hacer una pequeña ilustración del robo que la burguesía hace a la clase trabajadora. Supongamos que una empresa “X” contrata a 1 trabajador que se le paga $5 por hora de trabajo (es un ejemplo) y que trabaja 8 horas diarias. Después de cuatro horas, se produce una determinada cantidad de zapatos por valor de 50 dólares. Este valor de 50 dólares se puede dividir de la siguiente manera: Materias primas: 20 dólares (cuero, PVC, electricidad, agua etc.): 10 dólares (uso y desgaste de máquinas) Nuevo valor restante: 20 dólares.

El nuevo valor que se creó en cuatro horas basta para pagar el salario del trabajador por las 4 horas de su jornada completa. En este momento, el capitalista ha cubierto todos sus gastos (incluidos todos los «costes salariales»). Pero por ahora, aún no se ha creado plusvalía (ganancia) alguna todavía.

Durante las próximas cuatro horas, el trabajador volverá a producir  10 pares de zapatos, que siguen valiendo 50 dólares. Y de nuevo, 20 dólares de nuevo valor se crearán. Pero esta vez los costes salariales ya están cubiertos. Por lo tanto, este nuevo valor (20 dólares) constituye la plusvalía. Tal y como decía Marx, la plusvalía (o ganancia) es el trabajo no remunerado de la clase obrera. Si hiciéramos un balance de toda la producción que realizan los trabajadores en las fábricas de Soyapango nos asustaríamos de ver la cantidad de ganancias que obtiene la burguesía a través del robo del trabajo no remunerado. Todo este dinero podría servir para tener mejores salarios -en un primer momento- y para aumentar el tributo al Estado y a partir de ahí mejorar las condiciones de la sociedad o de la ciudad en este caso, pero más allá de eso una administración propia de los trabajadores multiplicaría por cien la cantidad de dinero para mejorar nuestra sociedad en general. Los problemas de la sociedad no están en la falta de educación o en fuerzas oscuras sino solamente en la propiedad privada de los medios de producción, si la clase obrera tuviera en sus manos estos medios, otro gallo nos cantara.

Soyapango y la decadencia de la sociedad

Soyapango para variar es de los municipios más peligrosos, infestado de pandilleros, con altos niveles de sobrepoblación y poco o nulo acceso a viviendas dignas, solo posee una universidad y para colmo privada, 48 instituciones educativas; 34 públicas y 14 privadas, en total abandono y con niveles de sobre población escolar, 1 Casa de la Cultura y 2 Casas de Encuentro Juvenil, ¡esto último es impresionante! sin embargo te dicen tenemos una  Plaza Mundo y  Plaza Soyapango donde puedes recrearte, sí ¡pero con basura! la verdad no hay acceso al arte y recreación ni en lo más mínimo.  Con tanta empresa explotadora, la ciudad no debería ser ese infierno que es, si miramos el acceso a las unidades clínicas y hospitales, encontraremos la misma decadencia y no se diga el acceso a salud reproductiva y educación integral para las niñas y mujeres jóvenes, la ciudad no cuenta con ningún centro de atención maternal, ni mucho menos guarderías accesibles en las comunidades siendo este un derecho fundamental para la mujer. Hoy los candidatos se llenan la boca de promesas para las mujeres y la forma de  familia burguesa que tanto defiende hipócritamente la burguesía, decimos hipócritamente porque son ellos mismo los que acaban con la familia; con las pésimas condiciones en que se mantiene a la mujer, bien fuera de la producción esclavizada en su casa o aguantando dobles o triples jornadas laborales para mantener a su familia. Podemos concluir aquí, que progreso para la burguesía no necesariamente significa progreso para los trabajadores.

La administración del FMLN en el pasado

La administración de la izquierda en el pasado se mantuvo con ciertas reformas que beneficiaban a una parte de la población, pero que no rompían con la típica manera de gobernar, las medidas impulsadas en el pasado no solucionaron los problemas de raíz que tenían sus habitantes no porque no se pudiera, sino porque no se tuvo un programa político claro con medidas revolucionarias que en verdad solucionaran los problemas y un aparato político claro con la capacidad de impulsar estas medidas.  Ya anteriormente describíamos dónde está el dinero que podríamos necesitar para mejorar las condiciones de la sociedad. La base del FMLN hizo todo lo posible por mantener este bastión obrero durante las elecciones del 2012 pero la mala gestión que se desarrolló la administración de Carlos Ruíz pasó factura en las urnas, así la derecha tenia ganada la alcaldía para ese año. Nosotros entendemos que no podemos echarle irresponsablemente la culpa a la gente que en esta vez no nos votó, pero que nos apoyó decididamente en campañas pasadas, la gente sale a votar por la izquierda porque se ve en la necesidad de abocarse en esta para transformar sus condiciones materiales y al no llegar ese cambio, lógicamente tendremos un abstencionismo que nos puede llevar a otro gobierno de Arena, que fue lo que en realidad pasó. Podemos ver claramente como en el periodo de las elecciones presidenciales la izquierda ganó la mayoría de votantes, eso muestra que los obreros no han descartado a la izquierda como un instrumento para cambiar sus vidas.

Ahora se presenta una nueva oportunidad, que creemos que se concretara este 1 de marzo, pero hay que ser claros y plantear que no han sido nuestras propuestas las que nos dan por ahora la ventaja en las próximas elecciones y con esto no queremos desprestigiar el arduo trabajo que la militancia del FMLN ha hecho en esta campaña para ganar más votantes sino al programa que llevamos que no se diferencia mucho de las demás candidaturas contendientes. La ventaja mínima que puede alcanzar la izquierda para agenciarse la comuna por esta vez, descansa sobre la pésima administración que ha realizado la derecha en la alcaldía, entre los problemas más sentidos esta: La recolección de la basura, donde varios sectores de la ciudad han hecho sentir sus quejas; el mal estado de las vías públicas; el abandono total de algunos centros recreativos y el creciente desorden de la ciudad (delincuencia y criminalidad).

El posible nuevo gobierno de la izquierda

¿Cómo creemos qué debe ser este posible nuevo gobierno? Creemos que este debe basarse en un programa que saque a la mayoría de sus ciudadanos obreros del infierno en que se ha convertido dicha ciudad. Las limitantes de una administración municipal son muy claras, ya que para avanzar a una transformación radical de la ciudad esta debe de estar de la mano de un programa central del gobierno del FMLN, en ese sentido esto no solo depende de la alcaldía si no del trabajo coordinado con el gobierno central del FMLN, que debe de impulsar una tarea revolucionaria para arrancarle el poder a la burguesía y a partir de ahí empezar a generar empleos, construcción de obras públicas que beneficien a la mayoría, esto ya lo hemos tocado en otros artículos por eso no me detendré en detalles.

Desde la administración de la alcaldía el FMLN debe de empezar a crear y desarrollar espacios que sirvan y estimulen la convivencia entre los habitantes, dando oportunidades de esparcimiento y recreación a la juventud y la niñez luchando así contra la inseguridad y la exclusión, un verdadero gobierno de izquierda debe priorizar los puntos que beneficien a los trabajadores. Proponemos: que se puedan intensificar la construcción de centros deportivos, escuelas de arte, salas de cines públicas y gratuitas, parques equipados, bibliotecas, apoyo para nuestros artistas, más escuelas y centros de educación técnica, una Ciudad Mujer para Soyapango y que todas éstas estén administradas por la comunidad y empleados públicos de la alcaldía, que no se restrinja el acceso a la juventud que quiera hacer uso de ellas. El trabajo en las comunidades debe de ser una prioridad para el personal en la alcaldía, ¡basta de administraciones en base a las viejas formas de gobernar! La mejor forma de solucionar los problemas de la comunidad es yendo y discutiendo con los involucrados o sea sus habitantes.

Los problemas de la mala recolección de la basura, la contaminación de los recursos naturales,  el desabastecimiento de los servicios básicos tales como energía eléctrica, aguas servidas y agua potable pueden solucionarse sólo con la intervención de la gente de la mano de nuestra administración.

El FMLN y la construcción del partido

La llegada a la alcaldía no debe de ser motivo del abandono del partido como organización, esto debe de servir para reabrir la democracia interna en todas las instancias. El partido debe de ser la herramienta para transformar la sociedad en conjunto con las organizaciones existentes de los trabajadores las ADESCO, sindicatos entre otras organizaciones de izquierda; se debe de impulsar la formación política en las bases de la izquierda, reactivar la juventud que ha sido abandonada y solamente utilizada para campañas electorales, esta es una queja que se puede escuchar en la mayoría de la juventud que se acerca al partido. La decisión del rumbo a seguir debe de estar supeditada a asambleas democráticas municipales, donde la mayoría de la militancia pueda participar con voz y voto, es necesario empezar a consolidar cuadros políticos desde la juventud para que retomen el proyecto de la construcción del socialismo en nuestro país, solo a partir de eta forma podemos iniciar el camino de la consolidación de los cambios, ya el tiempo ha demostrado que el proceso lento nos conduce a un callejón sin salida, una callejón donde siempre chocamos con la propiedad privada de los medios de producción, que son el elemento vital que necesitamos para cambiar profundamente nuestras ciudades.

Ante esto te invitamos a luchar junto a nosotros los marxistas del BPJ para que el FMLN vuelva nuevamente a la comuna, pero bajo la condición de impulsar un plan de inversión integral y revolucionario que nos saque de toda esta precariedad. ¡La ciudad más industrializada del país no puede estar en este abandono!

26/02/2015 San Salvador.


[1] http://www.fisdl.gob.sv/servicios/en-linea/ciudadano/conoce-tu-municipio/san-salvador/662-620