“Mirar la realidad de frente, no ceder a la línea de menor resistencia; llamar al pan pan y al vino vino; decir la verdad a las masas, por amarga que sea (…) Ayudar a la vanguardia proletaria a comprender el carácter general y el ritmo de nuestra época y hacer que fructifique la lucha de masas a través de consignas cada vez más audaces y medidas organizativas cada vez más combativas”.

León Trotsky, El programa de transición

Las cosas por su nombre

Hoy sinónimo de buena vida es hacer carrera política, ningún partido político y, por ende, muy pocos políticos quedan exentos de esto, si fuese posible seguir lucrándose con nuestros impuestos después de la muerte, no dudemos en afirmar que lo harían. Sabiendo esto, podemos hacer una defensa acérrima del instrumento tradicional de la clase trabajadora salvadoreña, el FMLN, no así de algunos dirigentes del mismo.

Estamos atravesando un proceso político importante, las masas comienzan a interesarse en la política, sobre todo aquellos sectores que no mostraban interés alguno anteriormente, especialmente la juventud. La reciente derrota electoral del FMLN es un claro reflejo del descontento hacía el que, hasta ahora, ha sido el partido tradicional de las masas; el partido tradicional de la burguesía ya paso por una crisis similar cuando en 2009 mucha población dejo de votarles y depositaron en el FMLN sus esperanzas, los movía la promesa del cambio prometido. Pero las personas necesitan hechos y no promesas, retrasar lo inevitable es lanzarse a la hoguera, muchos saben del pasado pero lastimosamente no aprenden de él, por lo cual repiten los mismos errores que ya se han cometido, por ejemplo, la bancarrota de la conciliación de clases y la alianza con la burguesía solo fructificaran en algo: el desprestigio ante las masas.

Solo hay un camino y una clase que puede cambiar el futuro de la humanidad, es la clase trabajadora la única encargada de esto, por lo que es necesario apuntar con el dedo todo tipo de oportunismo, ya que dentro del FMLN en la actualidad se encuentran muchas personas que claramente no tienen en lo absoluto el deseo de cambiar el sistema actual y la decadencia que acarrea tras de sí. Tal como la historia lo ha demostrado, ceder ante la clase dominante es servir en bandeja de plata el futuro de nuestro país.

Uno más uno no siempre es dos

Hablemos entonces de los que han pasado de ser nada a tener arcas abundantes de dinero, convirtiendo la “revolución” en una mercancía y las herramientas de lucha en una mina de oro, aquellos que restan mucho y suman poco, los que dividen y no multiplican -a menos que se trate del monto en sus bolsillos.

Muchos tras su “ardua” tarea dentro de la política, han llegado a construir grandes empresas, otros utilizan sus empresas -en muchos casos heredadas- para el financiamiento de personajes, esto es típico dentro de la derecha, por lo cual la política se convierte en una empresa de la que hay que recibir ganancias. No cualquiera patrocina una campaña sin la intención de recuperar lo invertido. Detrás de esto posiblemente está la “necesidad” de los sueldos altísimos, podemos asegurar que todo en la política salvadoreña se maneja bajo la táctica de los favores políticos.

Uno más uno no siempre es dos, y así como el lobo se viste de oveja, el reformista se viste de “revolucionario”. Perecerá ser demasiado fuerte la utilización de la palabra “reformista”, pero este es adjetivo calificativo con el que nos referiremos a los que profesan querer cambiar el modelo y sistema actual y no lo hacen. Aclaremos también que absurdo sería que los marxistas nos opusiéramos a las reformas, la diferencia está en el uso de estas por los reformistas y los revolucionarios. El abuso de ellas y la idea de que todo se arreglará con pequeñas “modificaciones” (reformas) y la “lucha” dentro del parlamento burgués, en realidad significa nada más ni nada menos que seguir el juego de la clase dominante. Para nosotros la participación en el Estado burgués representa una oportunidad valiosa para luchar por la revolución, pero también representa muchos peligros de degeneración”.[1] El uso del parlamento burgués se da porque no hay otro espacio legal, pero esto no significa que debe ser eterno o que sea el único, sino al contrario, se debe apresurar la implementación de métodos más democráticos para la participación de las masas en la toma de decisiones.

El Bloque Popular Juvenil tiene un sin número de artículos que nos hablan sobre la aplicación de un programa tímido de parte del FMLN, al cumplirse 2 años del actual gobierno se escribía lo siguiente: “Hemos sido enfáticos que cualquier reforma que impulse nuestro partido será revertida tarde o temprano, sino se da en un contexto de control de las fuerzas productivas por parte de la clase trabajadora, de democracia obrera, es decir el poder en manos de los trabajadores…”; más adelante predice muy acertadamente lo que sucederá de no cambiar el sentido tímido de nuestro partido con las siguientes palabras: “Estas inversiones, y cambios temporales nos gustaría que fuesen permanentes, pero la clase dominante no se quedará de brazos cruzados y hará todo lo posible para que las cosas vuelvan a ser como antes”.[2]

¿A qué queremos llegar? O ¿Qué objetivo tiene conocer lo anterior? Es necesario conocer las degeneraciones que se sufren cuando no hay convicción plena en lo que se quiere, el choque de intereses dentro del partido ha dejado las puertas abiertas a arribistas y oportunistas que no tienen ninguna intención de cambiar el status quo. Con el pasar del tiempo el partido tradicional de las masas se ha llenado con este tipo de personajes, y el peligro radica en que estos intentan bajo distintos medios hacerse de la dirección, lo cual significaría dar pasos gigantes hacia atrás, ¡aves de rapiña! Es la definición más adecuada para referirnos a ellos y la historia nos ha demostrado que estos son cazadores natos que esperan sigilosamente capturar a su presa.

Analicemos el papel de un personaje inmerso en la política partidaria desde hace ya más de 25 años, personaje que incesantemente ha querido ser un referente en la política salvadoreña y dentro del FMLN, pero que cualquiera que le dé un seguimiento minucioso identificará que de él emana oportunismo y sed de poder.

Ortiz, más empresario que revolucionario

Óscar Samuel Ortiz Ascencio, un personaje de larga trayectoria dentro del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), después de los acuerdos de paz de 1992 es uno de los excombatientes con más tiempo dentro de la política salvadoreña, dos periodos legislativos (94-97, 97-2000), alcalde de Santa Tecla en cinco períodos consecutivos (2000, 2003, 2006, 2009, 2012) y una vicepresidencia (período actual 2014-2019), son algunos de los palmares que se encuentran dentro de su vitrina. Al señor Ortiz  se le ha identificado como integrante del ala reformista del partido junto con Hugo Martínez. Algo hay de bueno en esto y es que al menos se le reconoce abiertamente como fiel ejecutor del reformismo, mientras que otros se esconden bajo la idea del “socialismo del siglo XXI”. No podemos desprestigiar el papel de este personaje en los tiempos de la guerra civil salvadoreña, la cual era la única alternativa en su momento para cambiar de un régimen autoritario a uno con más participación social, pero hay que decir las cosas como son.

Toda esta basta carrera en la política, le ha permitido acumular bienes económicos, con lo cual, y no menos esperado, ha logrado establecerse como empresario, esto es casi regla de los políticos salvadoreños (claro que nuestra postura es que esto no suceda). La política en El Salvador se ha convertido prácticamente en una nueva empresa. Por si fuera poco, podemos observar que en la actualidad un par de empresarios se perfilan para ser presidente de nuestro país, como el caso de ARENA, dando la errónea idea de que por el solo hecho de ser empresarios sabrán llevar a nuestro país por el rumbo del “progreso” tal como han hecho con sus empresas, dejando de lado que en su mayoría las empresas han sido heredadas y que tras de sí hay una larga historia de explotación.

Retomando el objetivo del presente, Ortíz, el ex diputado, ex alcalde de Santa Tecla y actual vicepresidente, es muy bueno cuando de multiplicar el dinero se trata, hasta parecería haber estudiado alguna carrera afín a tal ciencia, basta con escucharlo dar un discurso para identificar tal cualidad y elocuencia al hablar de economía -podríamos decir que hasta le brillan los ojos-, durante toda su carrera política ha representado el ala reformista de derecha dentro del partido, y esto lo ha demostrado en muchas ocasiones con ciertas actitudes represivas hacía la clase trabajadora, como cuando dijo de los policías en la protesta por la mejora de su condiciones de trabajo: “si un policía no está a gusto, que busque otro trabajo”; pero mientras tanto en las reuniones de los países del triángulo norte habla del papel importante que estos juegan en la erradicación de la violencia, o sea, la policía juega un papel importante pero le importa poco sus condiciones de vida. Fácil podemos identificar el perfil de un empresario en él y lo podemos comprobar con un párrafo del mismo discurso antes mencionado: tenemos un sector privado muy organizado, con mucha visión, con conocimiento de lo que se tiene que hacer y esa es la clave y creo que no hay que tenerle miedo”, interesante como continúa: “Gana el país, gana el sector público, gana el sector privado porque nadie pierde cuando tenemos un sector privado más amplio, más fuerte, más dinámico…”[3]. Las intenciones de desarrollo pueden ser muy buenas, pero ¿estamos dispuestos a aceptar que el “desarrollo” venga a costa de la explotación de los trabajadores? No hay nada que demuestre lo contrario, es más, hay ejemplos como es el caso de la entrega de incentivos fiscales a  las maquilas, a las cuales no se les aplica un paquete de impuestos con la intención de que se invierta en el país, lo anterior lo único que significa es ¡financiar e incentivar la explotación!

Ahora, después de la postura en pro de los explotadores, claro que nos hacemos la pregunta de ¿De dónde ha salido el capital que se encuentra en manos de Ortiz? Y ya antes hemos mencionado que lo más probable es que provenga de su vasta trayectoria política, como ya se ha mencionado en artículos anteriores: “el capital acumulado en las manos de estos dirigentes ha sido solo el producto de la porción que la burocracia del Estado burgués extrae a la plusvalía de la clase obrera salvadoreña”,[4] también Ortiz ha salido salpicado por las posibles relaciones con José Adán Salazar Umaña, mejor conocido como “Chepe Diablo”, con el cual se sostiene que tuvo relaciones por la empresa DESARROLLOS MONTECRISTO. Tampoco podemos dejar atrás que el vicepresidente posee más de 1 millón de dólares del cual no ha podido justificar su procedencia. El personaje al que nos referimos (Ortiz) no parece tener en realidad un perfil si quiera cercano de ser un defensor de los trabajadores.

A por la dirección y la presidencia: el conquistador de derrotas.

El señor Ortiz sabe muy bien tirar los hilos, pero lastimosamente para él no se le da muy bien lo de la pesca, y es que en muchas ocasiones ha tratado de ser un referente, el que esté al frente, en otras palabras el “ungido”.  Muchos han sido los intentos de ser el “supremo líder”. Parecería solamente ser un intento incesante por alimentar el ego.

En 2003 se lanzó como precandidato presidencial perdiendo en julio del mismo año contra Schafik Handal en las elecciones internas del partido, lo cual representó su primera derrota por llegar a la presidencia de la república. En noviembre de 2004 se lanzó para ser elegido como Coordinador general del FMLN, la cual perdió frente a Medardo Gonzales, quien se ha mantenido hasta la actualidad en dicho cargo, tal pareciera que Ortiz no ha poseído el favor de las bases del partido (posiblemente sea por sus posturas poco revolucionarias). El puesto más alto al que ha podido llegar hasta el momento es como vice presidente de la república, y tal parece que es a lo más alto que podrá aspirar, ya que ha mencionado su deseo de llegar a ser presidente desde finales del 2017: “En el caso del partido FMLN aún no hay un tipo de convocatoria para elección interna para las precandiadaturas a las elecciones del año 2019 pero en el momento que se abra, en el momento que tengamos el llamado de las instancias correspondientes del FMLN nosotros, y en este caso personal, vamos a considerar participar en proceso interno porque creemos que es importante” [5]. Pero la dirección del partido se ha inclinado más hacía Gerson Martínez, como lo ha afirmado Medardo Gonzales: “Hemos elegido a nuestro compañero Gerson Martínez, para que sea nuestro precandidato presidencial” [6], a lo cual Ortiz ha reaccionado con las siguientes palabras: “Me parece que Gerson o cualquier otro precandidato que tenga aspiraciones de participar en serio en la contienda, como principio ético debe rechazar todo mecanismo vertical y excluyente” [7], y a principios de febrero dio la siguiente declaración, en respuesta a las reiteradas afirmaciones de Medardo Gonzales sobre la decisión de llevar a Gerson a la presidencia,  a simple vista con gran molestia: Su papel no es cargar los dados a favor de una u otra persona en el marco de unas elecciones internas; por el contrario, en este caso, el principal rol de un secretario general es garantizar un proceso democrático y transparente que asegure la legitimidad en los resultados y la mayor participación de la militancia”. [8]

Podríamos casi asegurar que Ortiz se quedará vestido y alborotado, ya que elecciones internas verdaderamente democráticas dentro del partido no habrán, ya que estas fueron suprimidas de los procesos del partido en la década anterior, con el argumento de mantener “unificado” al mismo. No dudamos que al darse lo contrario y ser elegido Ortiz como el candidato a la presidencia y en el caso hipotético de que ganara, este podría llegar a convertirle en el Macri de nuestro país o en el Lenin Moreno que traiciona a su partido político,  por lo cual poseemos total desconfianza en este.

Pandemia: El carrerismo político en El Salvador

Todo marxista y revolucionario consecuente debe tener claro que la utilización del parlamento solo  es una medida transitoria, no sinónimo de trabajo eterno y vida de lujos -banquetes, salarios exorbitantes, seguros médicos millonarios y prestaciones por demás inalcanzables en la vida de un simple obrero-.

La burguesía como clase dominante no querrá soltar todas sus comodidades, sería absurdo creer lo contrario y los que en juventud tuvieron nada, no querrán dejar una vejez llena de todo. Justo de la misma manera se desenvuelve el carrerismo político, una expresión que abre pasó a la creación de una burocracia, la misión de esta es: no soltar el hueso mientras se pueda seguir saboreando. Lenin decía en una de sus más importante obras El Estado y la Revolución que: Cuando todo el mundo es un burócrata por turnos, nadie es un burócrata”. Con esto, no solo quería dar a entender la necesidad de que todos participemos en la construcción de una nueva sociedad, por medio del interés en la política y en la toma de decisiones que afecten nuestro futuro; sino que pretendía evitar la burocratización del partido, impidiendo que algunos hicieran del carrerismo político su modus vivendi.

El carrerismo político es una forma de perpetuarse en las decisiones (a nadie le preguntan  a quién desea como candidato a una u otra institución del Estado, el poder tiende a ejercerse de manera vertical, y lo único que se hace mediante el voto es afirmar o refutar la fórmula propuesta) si lo queremos llamar de otra manera es “la dictadura de unos pocos”, no hay un solo ejemplo de lo contrario, luego se hace creer que cada persona ha decidido quien lo gobierna a través de la “democracia representativa”, que simplemente es un parafraseo de la misma democracia burguesa, nos hacen ingenuos cuando no lo somos.

En su programa de transición, el Bloque Popular Juvenil habla sobre algunas  de las medidas y acciones que se deben tomar para evitar a los carreristas políticos con las siguientes palabras: “Cualquier compañero del partido o del sindicato que ocupe un puesto en el Gobierno, Alcaldías, Asamblea Legislativa y parlamento centroamericano devengaran un salario obrero, esto no significa necesariamente el salario mínimo. Se deberá garantizar condiciones que cubran lo justo para vivir con su familia dignamente”. Continuado de la siguiente manera: “Rechazamos los grandes salarios que hay en los cargos públicos. Esto causa que se conviertan en botín de muchas personas que quieren llegar a aprovecharse. También provoca la formación de una capa de burócratas que se acostumbran a la buena vida y se olvidan de la lucha revolucionaria” (Programa de Transición del BPJ, 2018, pág. 9)

Basado en lo anterior, podemos perfilar en Ortiz a un típico carrerista político, justo como Trotsky llamaba a las personas que se dedicaban a vivir de la política ya hace muchas décadas, pero el personaje antes descrito no es el único dentro del partido con esta etiqueta, y claro, en los demás partidos políticos (ARENA, PDC, PCN, GANA), hay una gran cuna de personas que han encontrado dentro de la política una verdadera mina de oro. La cereza del pastel la pone la corrupción dentro de la política de nuestro país.

Debemos luchar contra todo tipo de oportunismo, reformismo, ganguerismo, carrerismo y muchos otros males que tanto nos aquejan, realizar una crítica acérrima hacia quienes ejercen este tipo de acciones. No podemos desviar nuestra mirada de nuestro objetivo: la construcción del SOCIALISMO en nuestro país, pero Ante todo no podemos de ninguna manera aceptar la crisis dejada por ARENA y administrada por el FMLN.

Las cartas han sido puestas sobre la mesa, o se cambia el rumbo tímido y nada productivo para los oprimidos y explotados, es decir para la clase trabajadora, o terminas desprestigiado y casi seguramente en el olvido de la historia.

¡De cara al sol por un mundo mejor! No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista.

¡Organízate para luchar!

 

 


1 Retomado textualmente del artículo “Ortiz, los “Panamá paper” y las tareas de la izquierda en El Salvador del autor Juan de la Cruz: http://www.bloquepopularjuvenil.org/node/1266

2 Editorial periódico militante #48, julio 2016, A 2 años del gobierno de Salvador-Oscar: Avances, retrocesos y desafíos,  autor Bloque Popular Juvenil: http://www.bloquepopularjuvenil.org/node/1294

3 Retomado del sitio web de la presidencia: http://www.presidencia.gob.sv/mensaje-del-vicepresidente-de-la-republica-oscar-ortiz-durante-conferencia-sobre-prosperidad-y-seguridad-en-centroamerica/

4 Retomado textualmente del artículo “Ortiz, los ‘Panamá paper’ y las tareas de la izquierda en El Salvador” del autor Juan de la Cruz: http://www.bloquepopularjuvenil.org/node/1266

5 Retomado de la prensa gráfica: https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/Oscar-Ortiz-considerara–buscar-candidatura-presidencial-del-FMLN-para-elecciones-de-2019-20171106-0087.html

6 Retomado de El Salvador.com: http://www.elsalvador.com/noticias/nacional/441946/oscar-ortiz-abre-pleito-en-fmln-por-candidatura-de-gerson-martinez/

7 Retomado de El Salvador.com: http://www.elsalvador.com/noticias/nacional/441946/oscar-ortiz-abre-pleito-en-fmln-por-candidatura-de-gerson-martinez/

8 Retomado de El Salvador Times: http://www.elsalvadortimes.com/articulo/politicos/oscar-ortiz-insta-secretario-general-fmln-favorecer-ningun-aspirante-presidencial/20180206170844036043.html

 

 

 

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