Pasadas las elecciones estudiantiles ¿Ahora qué?

Autor: 
Fuerza de Acción Universitaria

La Universidad de El Salvador (UES) es sostenida por parte de las contribuciones que el Estado percibe, que en su mayoría provienen de los bolsillos de los trabajadores. En este sentido, debería responder a sus intereses, no obstante, sucede todo lo contrario. Las oportunidades para los estudiantes están restringidas y limitadas debido al bajo presupuesto asignado por el Estado y a la corrupción de su mala administración. Las condiciones para  un buen desarrollo del proceso enseñanza-aprendizaje, en muchas facultades, son deplorables y/o insuficientes.

Trabajadoras y Trabajadores LGBTI en la lucha de clases

Autor: 
Roberto Zapata y Gonzalo Montano

A través de la historia personas lesbianas, gais, bi­sexuales, transexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI), han sido tan parte de cada iniciativa de lucha revolucionaria como cualquier otro compa­ñero o compañera heterosexual. Sin embargo, a pesar de es­tar desposeídos de medios de producción sin otra alternativa que la venta de su fuerza de trabajo para subsistir, las y los trabajadores LGBTI no siempre han podido inte­grarse abiertamente a la lucha revolucionaria de la clase obrera. La censura, la desinfor­mación y los prejuicios de la moral bur­guesa, funcionan sin miramientos para engendrar las actitudes más nocivas entre nuestras filas. Prueba de ello es que cada año en El Salvador se contabilizan docenas de muertes y cientos de casos de violencia por odio a la orientación sexual, iden­tidad y expresión de género de las personas LGBTI. La mayoría de las víctimas –como siempre- son aquellas que provienen de los estra­tos más pauperizados por el sistema: pobres, zonas controladas por pandi­llas, trabajadoras sexuales, etc. Cuando estos casos se tratan a través de los medios de comunicación son abordados de mane­ra sensacionalista y no logran sino exacerbar la homo-lesbo-transfobia engendrada por el capitalismo.

Hace 100 años: Las mujeres iniciaron la Revolución Rusa

Autor: 
Fanny Labelle

El 23 de febrero de 1917 -8 de marzo en el calendario gregoriano- fueron las trabajadoras las primeras en invadir las calles de Petrogrado y formaron el elemen­to desencadenante del movimiento que conduciría a la caída del zar una semana más tarde.

Efectivamente, las trabajadoras textiles, como respuesta a las tentativas del Gobierno zarista de impedir las muestras de apoyo de las manifestaciones por el día de la mujer, se nega­ron a trabajar y comenzaron una huelga. Saliendo a las calles y enviando delegadas hacia otras fábricas, ellas fueron la chispa de la revolución. En contra de todo lo esperado, sin planifica­ción, una huelga de masas estalló. Cerca de 90 mil trabajado­res y trabajadoras se sumaron a la huelga el primer día de ésta. Las mujeres pedían pan, el fin de la guerra y el fin del zarismo. Dentro de los días siguientes, la huelga se generalizó y se creó el Soviet de Petrogrado. La caída del zarismo se convirtió en un hecho en el momento en el que el ejército se unió a la re­volución.

Masiva movilización a la Puerta del Sol en apoyo a la moción de censura de Unidos Podemos

Autor: 
Lucha de Clases - Estado español

Ayer sábado hubo una movilización muy masiva hacia la Puerta del Sol, en Madrid. Más de 25.000 personas se agruparon en la céntrica plaza, mayoritariamente de Madrid y su periferia, pero también procedentes de todos los rincones del país que se desplazaron en medio centenar de autobuses. Había un público de todas las edades, y muchísimos militantes de Podemos, de IU, activistas sociales, jóvenes, familias, trabajadores inmigrantes, etc.

 

Ante la amenaza de inseguridad de los promotores de salud de los ECO Familiares: ¡Autodefensa de las comunidades!

Autor: 
Rodrigo López

El pasado viernes 12 de mayo, ocurrió una situación aparentemente inédita en el tema de delincuencia: una enfermera y tres estudiantes de enfermería fueron violentadas por pandilleros mientras se dirigían a la Colonia Montreal en el municipio de Mejicanos a atender un llamado prioritario el cual consiste, según los lineamientos del MINSAL, en atender una emergencia de una mujer embarazada. En el lugar fueron interceptadas por pandilleros de la zona, quienes las privaron de libertad y luego las agredieron sexualmente. Según la FGR el hecho no constituyó una violación sexual debido a que no hubo penetración como tal sino solo tocamiento, con lo cual trataron de desviar la atención y desvalorizar de una manera totalmente incorrecta el caso, ¡cómo si el hecho de ser tocadas sexualmente sin consentimiento fuera poco!  Esto, entre otras cosas, hace relucir el carácter machista dentro de la institución que se supone debe impartir justicia, la cual irresponsablemente desconoce -o más bien solo prefiere ignorar- que el más mínimo tocamiento sin consentimiento de la víctima constituye una violencia sexual. 

¿POR QUÉ LOS MARXISTAS DEFENDEMOS EL DERECHO AL ABORTO?

Autor: 
Xenia Barrera

Tomar una postura sobre el aborto es muy difícil, lo cierto es que nadie puede ser indiferente a es­tar a favor o en contra de esto, y los marxistas no somos la excepción: nosotros apoyamos el aborto pues lo consideramos un derecho democrático fundamen­tal de las mujeres para decidir sobre sus propios cuerpos.

¿Existe libertad de prensa en el capitalismo?

Autor: 
Fabio Aguilar

Toda clase que ostenta el poder económico, domina a su vez el poder político, y por consiguiente sus medios de expresión, léase medios de comunicación orales, escri­tos y digitales oficiales. Quien tiene el poder material de una sociedad debe crear mecanismos ideológicos en defensa de ese poder. Dentro de la sociedad capitalista, la burguesía como clase explotadora en el poder, domina la mayoría de los medios de comunicación que informan al proletariado, la clase explotada, de su situación social. Es decir, que la burguesía no solo explota y domina, por medio del capital, a la fuerza de trabajo del proletario, sino también controla y domina, por medio de sus órganos de di­fusión oficiales, su forma de pensar y actuar.

¡NO MÁS ACOSO LABORAL Y SEXUAL!

Autor: 
May Rivas

Los estragos que el capitalismo hace nos han llevado a un nivel de desigualdad que sobrepasan los límites que podamos imaginar, día con día hunde y tortura a la clase trabajadora en condiciones precarias. Si bien es cierto éste nefasto sistema no distingue entre género para lograr sus objetivos, para nadie es un secreto que son las mu­jeres las que más golpeadas se ven por el capitalismo que va respaldado por el sistema patriarcal y que es un yugo más con el que las mujeres tienen que cargar, haciéndolas mucho más vul­nerables a los bajos niveles de opresión a las cuales son some­tidas. Actualmente la situación en la que la mujer se encuentra es realmente preocupante desde discriminación, desigualdad salarial, violencia, acoso sexual y laboral, feminicidios, etcétera. Analicemos uno de estos.

El proceso revolucionario de 1944 y la huelga general

Autor: 
Ana Rodriguez

El 2 de diciembre de 1931 se realizó un golpe de Estado en contra del presidente Arturo Araujo, el cual fue de­rrocado y sucedido por el General Maximiliano Her­nández Martínez quien tomó el poder el mismo día. Tras la masacre de 1932, donde más de 30 mil trabajadores en su mayoría campesinos perdieron la vida, quedó claro que el mandato de Martínez se basaría en la explotación de los indígenas y de los frentes comunistas, ya que éste simpatiza­ba con los terratenientes, buscaba generar la transmisión de valores burgueses, y reconstruir una economía pre-capitalis­ta y de jerarquización de clases. Este ataque al movimiento revolucionario tenía el objetivo no solo de derrotar la insu­rrección sino también de dar una lección a las masas para que la revolución no levantara cabeza durante décadas. Sin embargo, fue la incapacidad del sistema de dar estabili­dad a la población salvadoreña y la re­presión del martinato lo que encendió nuevamente la llama de la revolución, 12 años después de estos hechos.

Las condiciones laborales de los trabajadores en la seguridad privada

Autor: 
Redacción de El Militante BPJ

Este año, se hizo viral en las redes sociales un video donde presuntamente un vigilante de la seguridad privada agredió a un cliente que re­clamaba una oferta en la empresa Omnisport. La denuncia en las redes sociales desató una ola de críti­cas y chistes (memes), sin embargo, este no ha sido el úni­co caso de intolerancia, se dio el caso de un vigilante que mató a un agente de la PNC en el banco, de otro vigilante que mató a un taxista por no cancelar el parqueo, otro que mató a un indigente en las cercanías de Metrocentro, etc. Todos estos actos de intolerancia por parte de los agentes de la seguridad privada, tienen en su base las precarias condicio­nes de trabajo que estos trabajadores sufren, situación que al Ministerio de Trabajo parece no preocuparle pues no hace nada al respecto.

Distribuir contenido