Nicaragua y el triunfo de 1979

Versión para impresoraVersión para impresora
Autor: 
Ernesto paredes e Israel Lopez

 “¿Que la guerra revolucionaria es dolorosa? Pero si nuestra revolución es azúcar. Es dulce para endulzar el trago más amargo de la historia.” – Ricardo Morales Avilés

Hace 35 el pueblo nicaragüense rompió para siempre las cadenas que lo ataban. Sacó a patadas a la dictadura y se sacrificó por la construcción de una sociedad de verdadera libertad. Sin embargo, como era de esperarse, los buitres imperiales, no miraban con buenos ojos a “la Chavala”, disponiendo los recursos que estuvieran a su alcance para asfixiarla en la cuna.

 

¿Cómo un pueblo pobre y desangrado podría hacerle frente a tan brutal embestida?, sencillo: cuando el pueblo toma consciencia de que sus manos son las que escriben la historia el sacrificio se convierte en deber. “El coraje nos da inspiración”.

 

La revolución popular sandinista es un hecho histórico que quedo grabado en la memoria del pueblo nicaragüense; los hombres y mujeres que entregaron sus vidas por la liberación de Nicaragua son recordados no solo en nuestro país sino también en toda América latina, pues la gesta heroica de estos jóvenes traspasó las fronteras de nuestro país, ya que no solo es ejemplo de entrega y compromiso, sino de un espíritu de lucha inquebrantable y plena convicción en los ideales revolucionarios del general de hombres libres Augusto C. Sandino.

 

Estos ideales revolucionarios de sandino penetraron profundo en la mente del  joven Carlos Fonseca, quien se convertiría en fundador y guía de la lucha popular del FSLN; lucha que tuvo como resultado final la liberación del pueblo nicaragüense en julio de 1979.

 

Fundado en 1963, el Frente Sandinista de Liberación Nacional  no siempre fue un amplio y numeroso ejercito de soldados, sino que tuvo sus inicios con pocos hombre en la clandestinidad, todos llenos de valor y comprometidos con la causa de la liberación. El campesinado nicaragüense fue quien estuvo a la vanguardia en este proceso  desde el principio, pero fue el estallido de la revolución en la ciudad la que da el triunfo definitivo al FSLN.

 

La revolución popular sandinista inicia su lucha en la montaña clandestinamente, con pequeños planes y ataques, pero no  es hasta cuando la gente se levanta y decide ser la forjadora de su propio futuro en la ciudad que el frente sandinista empieza a tener mas incidencia y a generar más peligro para los intereses de Somoza y los Estados Unidos, esto provoco la ira de la dictadura, y es entonces que se decide aumentar las represiones en contra del pueblo que ya estaba siendo torturado y esclavizado.

 

La muerte de cada hermano y compañero en este proceso de lucha entristece los corazones de los verdaderos revolucionarios que aun existen, pero al mismo tiempo nos recuerdan que cada lucha tiene sus consecuencias negativas, pero si se entrega de verdad a la lucha por la construcción del socialismo, al final siempre venceremos; nos recuerdan que la lucha no ha terminado y que si queremos honrar su memoria y no permitir que su muerte sea en vano, tenemos que enfrentarnos a los obstáculos que el sistema capitalista depredador nos ponga, instruyéndonos y evitando caer en la campaña que los medios de comunicación exponen para evitar que el joven adquiera conciencia de la realidad asquerosa que vive y así evite crearse un criterio que defina por naturaleza que la solución más lógica es el socialismo.

 

La revolución popular sandinista es un ejemplo de entrega, lucha y compromiso que en su tiempo era la más acertada sino es que la única forma de alcanzar la liberación y de manera posterior la instauración de un sistema socialista en Nicaragua, es este ejemplo el que nos tiene que inspirar como futuras generaciones para enfrentar a una dictadura mas difícil de derribar, la dictadura del neoliberalismo, del capitalismo salvaje y asesino.

 

Somos los responsables de continuar la revolución que aun no se ha terminado, llevando así a nuestros pueblos de América latina y el mundo, los ideales y métodos a utilizar para la instauración de una sociedad superior, una sociedad construida sobre las bases del autentico socialismo.

 

“Somos militantes concientes. ¿Por qué hemos de sentimos tentados a sobrellevar las ocupaciones revolucionarias como rutina o de forma mecánica? ¡Somos un ejército revolucionario formado por combatientes revolucionarios! Nuestra conciencia revolucionaria es nuestra unidad, nuestra disciplina, nuestro vigor, nuestro estímulo e impulso.” – Ricardo Morales Avilés

 

¡¡Viva el FSLN!!