Ante la presión de la burguesía y el imperialismo, el gobierno debe apoyarse en quienes lo llevaron al poder: Los trabajadores

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Autor: 
Elizabeth G.

Los grandes empresarios no están dispuestos a esperar ni un segundo para establecer sus reglas, la presión hacia el gobierno no ha cesado desde antes de la toma de posesión, los llamados en los que exigen un clima de “determinación y confianza” de parte del gobierno es la muestra más clara de quienes son los que en última instancia deciden el rumbo del país. El economista burgués y jefe del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) Pablo Rodas Martini prevé una “recuperación económica” para la región centroamericana según explica  dependerá de dos factores: el aumento del empleo de los hispanos en los Estados Unidos por su influencia en las remesas que se reciben y el crecimiento de las exportaciones ha dicho país. Esto es un reflejo de las contradicciones del gran capital y lo retrogradas que son las burguesías en Centroamérica incapaces de desarrollar las fuerzas productivas, condenando a la población a la exportación de mano de obra barata.

En comparación al cierre de 2009 en el cual según el informe del Banco Central de Reserva (BCR) las exportaciones cayeron un 17% y las remesas un 13%(el último dato según EDH). En lo que va del año ha habido una pequeña recuperación, las exportaciones crecieron un 4.8% pero las importaciones superan a sobremanera esta cifra, solo en el sector maquilero las importaciones crecieron un 15.5%. El panorama no es muy alentador tomando en cuenta que la crisis ha golpeado duramente a la región debido que a nivel centroamericano las remesas reportaron un descenso del 7.7% en comparación con el 2008.
“En otras palabras, la recuperación en Estados Unidos no ha sido precisamente una recuperación en los niveles de empleo, sino mas bien una mejora en las ventas y el consumo de  las personas. De esa cuenta, la economía no ha sido capaz de absorber nuevamente a las personas que se desemplearon durante la recesión, manteniendo la tasa de desempleo a un nivel mayor del 10%” (Periódico Financiero de C.A, MONEDA) el equipo económico impulsara un plan para el reanimamiento de la economía,  los empresarios dicen que colaborarán con el nuevo gobierno pero esperan reglas “claras y previsibles”. La presión de  los estrategas norteamericanos para que se retome el CAFTA es clara como explica Robert Blau encargado de negocios de la embajada de EUA en nuestro país “si hubo o no  un debate en el pasado es  pasado. Puede que privadamente quieran cambiar el CAFTA, pero tienen el compromiso de continuar” (LPG 04/03/10). Esta presión ha dado efectos en el equipo económico del gobierno, el Ministro de Economía Héctor Dada Hirezi dice  “el tratado es una herramienta que se puede  aprovechar que aun  no se ha explotado todo su potencial”.
Según datos del MINEC Estados Unidos es el país con mayor Inversión Extranjera Directa en El Salvador con un valor aproximado de $2,027 millones (LPG 04/03/10). Las expectativas porque el TLC contribuya al reanimamiento de la economía son muy optimistas pero nuestro país no tiene la capacidad de competir con el imperialismo solo en 2009 las exportaciones han generado $1,763 millones bajo el TLC y $2,606 millones se registraron de importaciones de empresas estadounidenses a nuestro país, Estados Unidos crea el 22% de la producción mundial y produce más que los 15 países de la Unión Europea. El tratado con Canadá ya se encuentra en la agenda del gabinete económico para el mes de julio
“Vamos con la disposición de buscar el cierre con Canadá, ya hemos coordinado nuestras perspectivas con los de mas países de la región que participan en la negociación como Honduras, Guatemala y Nicaragua.” Afirmo Carlos Moreno, director del área de política comercial de MINEC.
El gobierno tiene las intenciones de mejorar las condiciones de los salvadoreños pero medidas como los tratados de libre comercio no asegurarán nada a los trabajadores. La inversión privada que quiere lograr el gobierno para aumentar el empleo será en la medida en que haya un mercado que absorba las mercancías que produzcan, el consumo interno se ve afectado por la caída de las remesas además si hay inversión y un aumento de empleo las políticas de las empresas privadas son reducir costos (bajos salarios) y aprovechar el tiempo (largas jornadas laborales).
Otra medida que impulsa el gobierno en materia económica es a través de préstamos, a pesar de que en la campaña este gabinete critico esas acciones de los gobiernos areneros. El FMI aprobó un acuerdo con El Salvador de 36 meses por $790 millones. El programa anti-crisis del gobierno destinara el 1% de PIB al gasto social es decir unos $200 millones por año en 2010 y 2011, con estos fondos se pretende expandir el programa de comunidades solidarias, la creación de un programa de empleo provisional e inversión publica en salud, educación e infraestructura. Los préstamos con el FMI siempre van de la mano con condiciones para el país que adquiere la deuda,  como lo menciona Andy Wolfe jefe de la misión del FMI para nuestro país “parte del acuerdo es la revisión de los subsidios que actualmente otorga el gobierno a productos  y servicios para reducir por esta vía el gasto publico” (LPG 18/03/10).
Todas las condiciones y el pago de la deuda son impuestas a la mayoría empobrecida pero el crédito  y financiamiento  es dado a los banqueros y empresarios bajo la idea de que ellos generarán empleo. Esta es la cadena que el imperialismo pone a los que llama sus aliados. Los trabajadores sabemos muy bien que esta no es la solución, al contrario, significa seguir arrastrando la cadena  que nos tiene atados a la pobreza.
“El FMI exige a los países pobres que abran sus mercados para la penetración del capital internacional. Exige recortes del gasto gubernamental, eliminación de subsidios a los alimentos y otros productos de consumo popular y la privatización de las empresas públicas. El objetivo declarado es conseguir “crecimiento económico sostenible”. En realidad, significa la destrucción de sus industrias nacionales, la agricultura y un abrupto aumento del desempleo y la pobreza” (Una alternativa marxista a la crisis mundial del capitalismo, CMI).
Apoyamos las medidas de inversión en el gasto social  (útiles, alimentación en las escuelas, infraestructura, salud, etc.) que realiza el gobierno de Funes, sin lugar a dudas son medidas progresistas en comparación con los gobiernos de derecha. Sin embargo, el gobierno debe buscar otras formas de financiamiento, por ejemplo, reduciendo el gasto gubernamental optimizando los recursos, bajando los salarios a grandes funcionarios, combatiendo a los elementos corruptos, aumentando los impuestos a los grandes capitalistas, asegurándose de que estos no sean transferidos con el aumento de los precios de las mercancías a los mas pobres o elaborando una ley para que sean estas grandes empresas que demandan del gobierno mayor seguridad las que financien con parte de sus ganancias el gasto en seguridad publica. De esta forma el gobierno podría  reducir gastos y asegurar el gasto social sin la necesidad de ampliar el endeudamiento.
La reunión de Funes con Obama el pasado 8 de marzo en la casa blanca para establecer las relaciones diplomáticas y comerciales es la estrategia a la que Estados Unidos llama “el cambio histórico” por el acercamiento de Washington en America Latina con lideres de Izquierda, Obama aseguro que la reunión es para estrechar lazos de cooperación en asuntos como seguridad y el comercio. Año tras año los salvadoreños en ese país tienen que tramitar el TPS, un permiso temporal que les permite vivir y trabajar legalmente, los gobiernos areneros  nos hacían creer que el TPS era otorgado gracias a las gestiones que hacían con Washintong y a la generosidad del gobierno de los Estados Unidos. Nada más falso, 220mil salvadoreños tienen que cancelar  alrededor de $385 para adquirir este permiso, si hacemos la multiplicación nos damos cuenta de quien en realidad se ve beneficiado de este acuerdo, eso solo tomando en cuenta nuestro país. Esto no es asunto de la buena bondad del imperio para con los inmigrantes, es otra forma de exprimir hasta la última gota.
Bajo la lógica capitalista de anteponer las necesidades de la mayoría por los beneficios de unos pocos. La solución es, en primera instancia, la nacionalización de industrias y bancos bajo control obrero. Con las industrias nacionalizadas las ganancias que perciben los capitalistas van a ir orientadas a las necesidades de la mayoría habría un mayor control en los precios de las mercancías y con las ganancias que perciben los bancos el gobierno podría invertir en la creación de  nuevas industrias con mercancías que no producimos esto generaría una gran fuente de empleos mejorando el nivel de vida de la población en nuestro país, combatiríamos de raíz la migración hacia EEUU y nos ahorraríamos el endeudarnos con estas entidades rapaces que desangran a nuestros pueblos empobrecidos.
Nuestro pueblo quiere un cambio y un ejemplo claro de ello fue expresado en el triunfo electoral del FMLN, donde fue el pueblo y no los amigos de Mauricio que derrotaron a los areneros tras 20 años de ataques contra los trabajadores y sacaron a flote vía elecciones una pequeña muestra del cumulo de descontento de tantos años. Los trabajadores votamos por Funes y por nuestro partido el FMLN porque se comprometieron a gobernar a favor de la mayoría explotada, la presión de la burguesía por mantener a raya al gobierno es evidente, pero el pueblo está dispuesto a defender los cambios  y a exigir reivindicaciones para transformar la realidad. El gobierno debe apoyarse en los trabajadores y en las bases del FMLN que sin lugar a dudas ante un llamado del gobierno para defender las conquistas estarán en primera fila pero al mismo tiempo exigirán del gobierno cambios reales. Como nunca en varias décadas la lucha por el socialismo se presenta como una cuestión más vigente, además de una necesidad histórica.
¡Cancelación inmediata de todas las deudas del tercer mundo!
¡Liberación del dominio imperialista!
¡Nacionalización de la propiedad de las grandes transnacionales!

Marzo de 2010