La manipulación burguesa en los medios de comunicación

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Autor: 
Xenia Barrera

En la sociedad dividida en clases, la clase dominante utiliza diferentes mecanismos para mantener su poder y extender su dominio sobre la mayoría de la población explotada, mecanismos sin los cuales esto le sería sumamente difícil. Entre estos se encuentra la educación, la religión y los medios de comunicación; son los medios de comunicación el objeto de nuestro interés a propósito de este artículo. 

Los medios de comunicación han alcanzado en las últimas décadas niveles de manipulación que en otro tiempo fueron impensables. Son verdaderos sirvientes ideológicos de la burguesía para mantener el estado de cosas existentes, infunden miedo, odios, resentimientos sinsentidos, generan confusión, desinforman, y alienan al conjunto de la población y la distraen de las cosas verdaderamente importantes. El alcance de su manipulación los convierte en una herramienta  poderosísima para que el sistema de opresión capitalista se mantenga, a pesar de que sus sostenimiento sea a causa de la desgracia de todas las personas, estas ni siquiera lo notan, pues la manipulación es tal que se nos ha hecho creer que este sistema es y ha sido el único y lo será por siempre, que no hay salida ni posibilidad de transformación.

Los medios masivos de comunicación –radio, televisión, prensa, internet- no son independientes ni parciales, ni mucho menos objetivos como vociferan ellos mismos, esto es porque responden a intereses de clase bien marcados. Basta saber, por ejemplo, que en El Salvador los medios de comunicación masivos son empresas privadas y sus propietarios pertenecen a la burguesía del país. Tal es el caso de la Telecorporación Salvadoreña (TCS) en televisión, La Prensa Gráfica y El Diario de Hoy en la prensa escrita, ASDER y el Grupo Samix en radio; estos medios están al servicio de los intereses de clase de sus propietarios, su pretendida objetividad no es más que una falacia que ni ellos mismos se creen, con su mentiras y manipulaciones engañan a las masas salvadoreñas condicionándolas en determinadas posiciones políticas que son sesgadas por la información que se les brinda.

Estamos a julio de 2017 y la época de campaña electoral para elegir a alcaldes y diputados en el 2018 y, sobretodo, la presidencial del 2019 ya ha iniciado oficialmente en estos medios de comunicación. La derecha, representada en el partido ARENA, intenta desde ya posicionar a sus posibles candidatos para competir por la presidencia de la república.

Los nombres de los empresarios Carlos Callejas y Javier Simán son los más resonados, ambos han expresado haber recibido propuestas para ser candidatos a la presidencia. Simán incluso renunció a la presidencia de la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI) con el supuesto objetivo de “recorrer El Salvador para conocer de primera mano las necesidades de los salvadoreños”, los medios de comunicación masiva dieron gran énfasis a estas declaraciones haciendo quedar al empresario como un alma bondadosa. Sin embargo, estas declaraciones tratando de mostrar preocupación solo logran producir indignación pues son totalmente hipócritas, tomando en cuenta que fue uno de los empresarios que más se opuso al aumento al salario mínimo, en ese entonces, parecía que la única necesidad que le preocupaba solventar era la de seguir llenándose los bolsillos con las ganancias producto de la explotación de los trabajadores en sus fábricas.

La imagen de Carlos Callejas ha sido igualmente exacerbada por los medios, tratando de mostrar al empresario como un ejemplo de salvadoreño comprometido por cambiar el país, destacando su trayectoria empresarial, su apoyo a la juventud, sus ideas, etc. Medios como LPG y EDH hacen de todo para tratar de posicionarlo como una persona con todo el potencial requerido para tomar las riendas del país, le dedican páginas enteras para mostrar únicamente sus actividades cotidianas y le entrevistan regularmente, incluso LPG lo posiciona como candidato presidenciable a pesar que, según sus mismas encuestas, de ser presidenciable tendría muchas dificultades frente a otros políticos que salen mejor posicionados que él.

A diario vemos claramente la propaganda desmedida y descarada que los medios de comunicación al servicio de la burguesía realizan para condicionar la opinión de la población respecto a estos candidatos, para ellos es libertad de expresión, pero no nos engañan, nosotros sabemos que es libertad de clase. Esto seguirá siendo así mientras estos medios estén en manos de la clase dominante, por tanto, debemos luchar por quitarle estos medios a los capitalistas y ponerlas en manos de los trabajadores.