Las condiciones laborales de los trabajadores en la seguridad privada

Versión para impresoraVersión para impresora
Autor: 
Redacción de El Militante BPJ

Este año, se hizo viral en las redes sociales un video donde presuntamente un vigilante de la seguridad privada agredió a un cliente que re­clamaba una oferta en la empresa Omnisport. La denuncia en las redes sociales desató una ola de críti­cas y chistes (memes), sin embargo, este no ha sido el úni­co caso de intolerancia, se dio el caso de un vigilante que mató a un agente de la PNC en el banco, de otro vigilante que mató a un taxista por no cancelar el parqueo, otro que mató a un indigente en las cercanías de Metrocentro, etc. Todos estos actos de intolerancia por parte de los agentes de la seguridad privada, tienen en su base las precarias condicio­nes de trabajo que estos trabajadores sufren, situación que al Ministerio de Trabajo parece no preocuparle pues no hace nada al respecto.

Las malas condiciones para estos trabajadores comienzan desde el largo proceso para sacar o renovar su licencia de ar­mas, trámite que necesita solvencia de la PNC y antecedentes penales por un costo de $17.00, una vez realizados estos trá­mites la persona puede optar al trabajo de vigilante de seguri­dad privada. Los trabajadores deben presentar una constancia médica y psicológica que es exigida por la ley, y se supone debe correr a cuenta de las empresas de seguridad, sin embargo, lo que sucede es que el valor de esta constancia que asciende a $20 es descontado del primer salario del trabajador. Además se les descuenta alrededor de $25 por el uniforme que utili­zarán, y $5 del seguro de vida. Con todos estos descuentos, la mayoría de los trabajadores no ganan más de $100 en su primera quincena.

Respecto a la jornada labo­ral, existen dos tipos de horarios para este t r a b a j o, el prime­ro consiste en el turno de 12 horas, este se caracteriza por los servicios prestados en farmacias, supermercados, tiendas de conveniencia, etc. La situación aquí es que el trabajador tiene que pasar más de 11 horas de pie, pues en la mayoría de lugares así es exigido, esta si­tuación genera un cansancio físico sin precedentes en los tra­bajadores, sumado a esto recibir solo salario mínimo, viene a aumentar las presiones a estos trabajadores. El segundo tipo de horario es el más pesado, es el turno de 24 horas, el cual se caracteriza por tener que pasar todo el día de pie, y llegada la noche poder “descansar”, si se le puede llamar así, por breves momentos. Hay casos, como en las gasoline­ras, donde el turno es corrido y sin descansos ¡las 24 horas!

Hagamos el cálculo: en el horario de 12 horas el trabajador hace a la semana 72 horas, mientras que el Código de Traba­jo estipula que solo deben realizarse 44 horas semanales, lo que quiere decir que el trabajador de la seguridad privada tie­ne que trabajar 28 horas semanales más que cualquier otro trabajador promedio. Esto se agudiza para los que tienen un turno de 24 horas, la semana trabajan 96 horas, llevando sus fuerzas al límite el trabajador realiza 52 horas semanales más que lo estipulado por la ley, y para variar ganando el salario mínimo. ¡Algo totalmente insoportable!

Para seguir agravando la situación, la mayoría de empresas de seguridad privada no reconoce los días festivos y la quin­cena se paga normal; no se reconocen horas extras; ni mu­cho menos recargos por nocturnidad; no se reconocen las in­capacidades por enfermedad que da el Seguro Social cuando son tres días, todo esto, mientras estas empresas cobran por servicios de seguridad hasta $ 650.00 más IVA, quedando una ganancia neta en las empresas de seguridad de no menos de $ 275.00 por vigilante. Es más habría que revisar a las empresas de seguridad en sus libros de compras, los créditos fiscales en los que dicen que pagan transporte de personal ya que estas empresas compran créditos fiscales para evadir el IVA, habría que agregar que en el caso de las empresas que funcionan como casas de empeño, a estos trabajadores no se les pro­porciona el uso del baño sanitario, ni muchos menos un lugar donde puedan ingerir sus alimentos. Una buena parte de estas empresas no están al día con el seguro social, muchos menos están al día con las AFP.

Exigimos que el Ministerio de Trabajo ponga un alto a todo este tipo de atrocidades que se hacen sobre los trabajado­res de la seguridad privada, ya que de no ser así, seguiremos viendo más casos de intolerancia. Así mismo, exigimos que el Ministerio de Hacienda revise los libros de compras y que se examine con lupa todos los créditos fiscales que tengan que ver con transporte de personal, porque es con esta fórmula con la que compran facturas para evadir IVA.

La defensa por los derechos de estos trabajadores debe ser encabezada por el FMLN, y la clase trabajadora organizada. Las condiciones de estos empleados solo es reflejo de las atro­cidades y miserias a las que son condenados los trabajadores en el sistema capitalista.