APROBACIÓN DEL PRESUPUESTO GENERAL DE LA NACIÓN ¿ADMINISTRAR LA CRISIS CAPITALISTA O ACABARLA CON MEDIDAS REVOLUCIONARIAS?

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Autor: 
Juan de la Cruz

El miércoles 18 de enero se aprobó el Presupuesto General de la Nación (PGN) después de meses de debates parlamentarios. En septiembre había sido rechazado por la Asamblea Legislativa (AL) al argumentar que no cumplía con la Ley general de Salarios y con la de Responsabilidad Fiscal, ni con el financiamiento del Escalafón de Salud, ni el financiamiento de las pensiones del Instituto de Previsión Social de la Fuerza Armada (IPSFA), así como tampoco con la deuda previsional.

De pronto los diputados areneros se han convertido en unos fieles defensores de la responsabilidad fiscal. Pero detrás de sus actuaciones podemos descubrir que su único objetivo es crear incertidumbre y desconfianza; de no ser así, nosotros podríamos creer en las supuestas buenas intenciones de ARENA en defender los intereses de los trabajadores del sector salud y los pensionados del IPSFA. ¡Nada más hipócrita! Lo único que quieren es utilizar estas contradicciones para sacar ventaja política. En la política nada se hace porque sí, todo lleva implícito un interés determinado para una de las dos clases antagónicas: burguesía y proletariado.

Ante todo este bloqueo por parte de la burguesía, el FMLN se vio obligado a ceder ante ciertos puntos. El nuevo presupuesto presentado este año a diferencia del de septiembre, contempla un aumento en el pago del escalafón de salud, en el pasado la propuesta era cubrir a los que ganaban menos de $1500 ahora se incrementa hasta los que ganan $2000; también se destina un monto considerable por subsidios a instituciones no gubernamentales, entre ellas instituciones educativas, fundaciones y ONG, lo cual poco o nada contribuye a elevar el nivel de vida de la clase trabajadora. Algunos de estos cambios valieron para que los diputados de GANA y PCN dieran sus votos a favor del PGN (que seguramente si estas empresas fueran auditadas encontraríamos la razón del porqué este movimiento cambia voluntades en algunos diputados), mientras que ARENA siguió manteniendo su postura de no votar, por considerar el presupuesto desfinanciando e inconstitucional.

En el nuevo PGN la inversión en programas sociales y el presupuesto de las carteras de salud y educación no han sido reducidos, como lo ha manifestado Norma Guevara, pero a pesar de eso creemos que difícilmente este PGN represente un avance significativo para las masas. Al contrario, seguiremos manteniendo el asecho de los organismos internacionales, pagando con nuestro trabajo la deuda y aguantando posiblemente más impuestos en el próximo periodo.

Dentro de las perspectivas de los partidos de derecha y el FMI no hay otra salida que mantener el pago de la deuda multilateral y bilateral, así como también mantener la privatización del sistema de pensiones para lo cual en este año se necesita $277 millones que no están presupuestados y que se cubrirá con mas deuda, esto según las perspectivas de los ministros del gobierno central. De seguir el problema de las pensiones la perspectiva del FMLN es, según declaraciones de Medardo Gonzales, la nacionalización. Mientras tanto el problema sigue agravándose, la deuda previsional es una bomba de tiempo que pronto estallará, y en efecto, no hay otro camino que la nacionalización.

Por otro lado el problema fiscal puede ser solventado a través de una lucha implacable contra la burguesía, impulsando una reforma fiscal revolucionaria, que trastoque sus grandes ganancias. Según análisis financieros los grandes problemas de liquidez del Estado -aparte del estancamiento económico- se deben a dos grandes rubros 1. El servicio a la deuda y 2. A la evasión y elusión fiscal; por tanto, es claro que necesitamos impulsar una política revolucionaria en contra del gran capital, para poder elevar el nivel de vida de los trabajadores y esto solo se podrá hacer a través de una lucha agresiva en contra de las ganancias de la burguesía.

El PGN para el 2017 continúa siendo aprobado para administrar la crisis del capitalismo, y no para solventar las grandes necesidades de la población. ¡No se trata de seguir administrando la crisis, sino de acabar con ella de una vez por todas!