¿No tenemos el poder económico?

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Autor: 
Raúl Dubón

Existe una falsa percepción hacia los marxistas en las que constantemente se nos reprocha de no apoyar las reformas, de que nuestro radicalismo es nuestra falta de comprensión de las condiciones objetivas, que lo que nosotros queremos es un derramamiento de sangre innecesario, que desde el ejecutivo los cambios se harán paulatinamente; ante esto es necesario aclarar que nosotros sí apoyamos las reformas y lo seguiremos haciendo, siempre y cuando estas solo sean un medio y no un fin en sí mismo en la lucha por mejores condiciones de la vida de los trabajadores y que al ser usadas de manera revolucionario puedan elevar los niveles de conciencia de nuestra clase, por lo tanto ante estas acusaciones solo nos basta encogernos de hombros y continuar nuestro trabajo. Pero al contrario de los reformistas, nosotros somos claros de lo efímeras que son dichas reformas dentro del capitalismo, pues en momentos de reacción estas se vuelven su contrario a la clase obrera, y atentan contra sus conquistas.

El problema de la reforma, no es que no ayude momentáneamente a apalear la situación de la población, sino que como se da en un momento de auge capitalista, llega un momento en que es insostenible, pues las crisis cíclicas del capitalismo son cada vez más intensas y destruyen todo, lo que dan con la mano izquierda lo arrebatan con su mano derecha, por tanto el sistema no será mejor con unas cuantas reformas, debe aniquilarse completamente, para que de paso a un sistema socialista.

Sabemos de la desestabilización impulsada actualmente por la derecha y su aparato ideológico. Utilizando sus medios de comunicación lanzan ataques llenos de injurias y sesgos informativos, donde constantemente las críticas llueven y logran que la percepción de las personas vaya formándose erróneamente. Además de su ofensiva mediante sus tergiversaciones informativas, hay que agregar su ofensiva por medio de su aparato jurídico, para muestra las últimas resoluciones de la Sala de lo Constitucional, que demuestran que la derecha conforme avanza va midiendo el terreno y compactando sus filas. La posibilidad de un golpe de estado técnico, mediante una investigación de crimen de guerra que permita quitar el fuero político a funcionarios del gobierno y hasta el mismo presidente, es algo que no se vislumbraba en las mentes de los dirigentes del FMLN. Habían venido hablando de golpistas pero, hasta el momento, no han sabido explicar el porqué de esa afirmación, ahora que la derecha ha dado un paso certero, a través de esas resoluciones de la sala, solo mencionan no abrir viejas heridas. A este ataque, proveniente de tres frentes (Corte Suprema de Justicia, ANEP y TCS), hay que agregar el bloqueo de los 900 millones dejando al gobierno imposibilitado para continuar con las reformas.

Dadas estas condiciones, creemos que las reformas son necesarias alcanzarlas lo más posible dentro del sistema capitalista, las mismas son una antesala de la revolución, y por lo tanto, una vez que sirvan para concientizar al proletariado y las capas desposeídas hay que luchar por las mismas no perdiendo el horizonte de la instauración total del socialismo y la erradicación del sistema burgués.

Todo lo anterior plantea una interrogante clara a nuestro partido el FMLN ¿Cómo proceder? ¿Qué hacer ahora que los golpistas ya están preparando el terreno? ¿Cómo lograr las reformas sin dinero?

Las explicaciones dentro del círculo del partido giran en torno a una justificación vaga y ambigua, “el gobierno está haciendo bien las cosas, nos quieren hacer creer que no, pero el boicot es intenso, el problema radica en no tener el poder económico”, es de aplaudir que se ha dilucidado en donde está el problema pero nunca explican él porque es ese el problema.

Los reformistas se caracterizan por su utopismo, creyendo que se llega al socialismo por medio de un apretón de manos con las clases poseedoras, y cuando poseen el poder, ya sea el ejecutivo o el legislativo, vacilan en torno a erradicar el estado burgués, Trotsky decía “que la crisis de la humanidad es la crisis de la dirección”, cuanto poder aguardan en sus manos como nunca lo ha habido en la historia pero estos partidos supuestamente revolucionarios (no negamos que sus bases lo sean, pero su dirección se esconde en el discurso seudo radical) solo se dedican a justificar su falta de decisión, el problema de no tener el poder económico sobre el cual se erige la superestructura política, y en todo los países con gobiernos de izquierda se ha visto, es que la base siempre será la que permitirá desestabilizar la superestructura, mediante el bloqueo de sus medios de producción, la clase dominante bloquea los países de izquierda porque lo esencial el estado burgués y el poder económico es suyo y el ejecutivo poco puede hacer, con esto no nos volvemos deterministas económicos, hay que agregar que en ocasiones, desde la superestructura se puede cambiar la base, si se ejerce una agitación pertinente desde esa posición y no caer en el cretinismo parlamentario, usar la superestructura como plataforma de la revolución y la instauración de medidas socialistas.

Venezuela es una muestra clara de lo poco que le importa a la clase dominante la población, pero a diferencia de nuestro país ahí se ha comenzado con la expropiación, si Maduro dejara de lado su discurso de paz y procediera con más decisión el pueblo venezolano no debería pasar por esas penurias.

Dejando de lado la crítica, contestemos lo que nuestro camaradas no realizan, el problema del poder económico, la elusión y la evasión fiscal son como una hemorragia para un estado que pretende realizar reformas, para el estado burgués era una necesidad así su grado de plusvalía era considerablemente alto, para el FMLN esto es un reto, reto el cual no solventan por no querer gravar las relaciones tensas en la actual lucha de clases, donde el FMLN es el intermediario, el cual no quiere utilizar el inmenso poder del proletariado y las clases desposeídas para proceder.

Una medida clara para tener el poder económico es la expropiación, medida socialista, que nuestro partido con principios socialistas no ha empezado hacer, evitar la lucha de clases es algo imposible y hasta cierto punto una clara traición hacia el proletariado, nuestra forma de proceder debe ser apoyada y con el consentimiento del proletariado, es obvio que dicha perspectivas se vislumbran a lo lejos.

El no expropiar el poder económico hace posible todo el procedimiento que está haciendo rodar el aparataje de la derecha, el comenzar hacerlo y no terminar en definitiva genera lo que está pasando a Venezuela.

Pero en esto no radican los problemas de nuestro gobierno la situación se torna más compleja, no logrando erradicar la elusión y evasión, el susurro del Fondo Monetario Internacional comienza a sonar y las medidas propuestas por ellos para el ajuste fiscal, denotan lo complicado que es maniobrar en los límites del estado burgués y no proceder a medidas extraparlamentarias.

La comisión del FMI que vino al país, sabiendo que esta institución responde a los intereses de la clase dominante, comenzó a recomendar los famosos ajustes fiscales, esto solo significa mayores recortes en gastos sociales, los programas de ajustes fiscales se basan en los recortes y el aumento de impuestos, hay que aclarar que estos impuestos son de carácter regresivo y por lo tanto recaen sobre la población. Hay que agregar que el país y su deuda externa ya es impagable y que los 700 millones de dólares anuales solo son en intereses, ha esto también añadir que el gobierno ha declarado tácitamente que de no generar un préstamo de 1200 millones, el Estado no llegara a finales de octubre.

A las advertencias del FMI sobre la forma en que el país debe de disminuir su déficit fiscal, hay que agregar una medida de lo más reaccionaria aumentar el IVA, impuesto que recae completamente sobre los que compran y venden por menor, es decir el proletariado y la pequeña burguesía, dicho aumento sería del 13% al 15% generando dicha medida más inflación de la existente.

No es de asombrar que todas aquellas instituciones de carácter burgués, entiéndase FUSADES como la primordial de esta, con tintas de ONG, han comenzado una orquesta para generar la impresión de impotencia del gobierno y de la debilidad fiscal del mismo, FUSADES con pompas y risas prevé que la deuda interna del país llegará al 70% de PIB para 2021, cifra nada alentadora, pero esto no solo es lo más grave, conforme avanza la crisis del mercado mundial, y el país al tener una moneda extranjera el cielo se vuelve más gris, el aumento del dólar y los repuntes de su valorización solo significan algo, la deuda crece y la capacidad de liquidez del gobierno es mínima, desde que la deuda sobrepaso el 50% del PIB la misma se vuelve impagable, en momentos históricos las condiciones sociales juegan un papel preponderante, a esto se le agrega la capacidad que posea la vanguardia revolucionaria para enfrentar dichas crisis.

Todo esto demuestra solo una cosa, la necesidad de tener el poder económico, el cual se logra mediante la expropiación y el control de las capas consientes del proletariado de la producción, cuantas veces oímos el querer desmontar el neoliberalismo, pero como que de una cebolla se trata, quitando capa por capa, es de decir que al finalizar ya no habrá más panorama que una desesperación más grande, las estadísticas son superfluas y es de agregar el porqué, se dice que se han bajado los índices de pobreza, esto es bastante aplaudible pero un análisis minucioso mostrara su superfluidad, de un 40% de pobreza se ha reducido al 29% , pero el dar 50 dólares mensuales a una persona no elimina su miseria solo la atenúa.

Nosotros no negamos las reformas, pero repetimos estas son efímeras, necesitamos proceder con la expropiación, ante de que la derecha proceda con su planes malignos. No decimos procedan desde sus escritorios, jamás lo haríamos porque sería un vil utopismo, la revolución no la hace la vanguardia, la hace el proletariado y las capas desposeídas, la revolución solo es dirigida por la vanguardia, “El FMLN tiene el potencial para dirigir a las masas, pero debe dotarse de un programa marxista”, actualmente nos consideramos en pie de lucha ante todo intento de querer arrebatar las reformas, pero conforme avanzan los acontecimientos nos dan la razón, debemos tener el poder económico, este se logra con la expropiación, la expropiación en nuestro caso podría ser el comienzo de la revolución.

i) La última encuesta realizada por la UCA revela una nota de aprobación al presidente de 5.3 y el 96 % de la población exige una CICIES o está de acuerdo en que se lleve a cabo.

ii) Hay que agregar ha habido casos donde el poder ha sido más evidente, cuando las conquistas del poder gubernamental han estado precedidas de movimientos revolucionarios, nuestro caso no fue así.

iii) Extraído de la revista tricontinental, articulo de Cesar Villalona