Sobre la pasada manifestación de policías: Policías y soldados, trabajadores uniformados

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Autor: 
Luis Valle

El marxismo nos enseña que en última instancia el Estado se reduce a un cuerpo de hombres armados.  Esto lo vimos con mucha claridad el pasado miércoles 27 de enero cuando cientos de policías se unieron a una marcha convocada por el Movimiento de Trabajadores de la PNC.  En el papel el Estado burgués tiene en sus manos fuerzas de represión que parecen invencibles, los reformistas tienden a insistir mucho en el peligro que existe por las impresionantes fuerzas represoras del Estado. 

No negamos la importancia de ello, sin embargo, debemos tener claridad que policías y soldados no existen en el vacío y pueden ser influenciados por el estado de ánimo que hay en la sociedad.  Ser agente policial o soldado más que vocación se trata de un escape del desempleo masivo que impera en nuestros países.  Las condiciones de vida de los policías son igual de duras que el resto de la población.  Sus bajos salarios y condiciones laborales no son para nada diferentes del resto de trabajadores. 

Fue muy interesante como los agentes de la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO), fuerza especial para reprimir las manifestaciones, dejo pasar  hasta casa presidencial a sus compañeros de uniforme que estaban protestando, a pesar que las ordenes de los altos mandos eran todo lo contrario. Con seguridad estaban conscientes que su actitud tendría consecuencias para ambos. Una muestra de solidaridad y empatía con las demandas del cuerpo policial.  Las sanciones no se hicieron esperar, se ha sabido que el jefe del pelotón de la UMO fue trasladado y también se degrado y traslado a diferentes departamentos del país a tareas de seguridad a los 45 agentes antidisturbios que permitieron el paso de sus compañeros.  Esta reacción de las altas autoridades gubernamentales causará un aumento del descontento al interior de la policía. En vez de solucionar los problemas internos de la institución, los agravará si no se mejoran sus condiciones laborales.

El agente Marvin Reyes, un policía del nivel básico, secretario general del Movimiento de Trabajadores de la PNC denunció estos traslados como un castigo de los jefes policiales.  Él también fue trasladado hasta Cojutepeque.  Aclaro que aunque él es la cara visible del sindicato, no reconocido por las autoridades, hay un colectivo de dirección quienes por seguridad no se dan a conocer.  Las demandas  de  los policías  son las siguientes:

  • 1. $1,000 aumento salarial.
  • 2. Cuatro bonos anuales.
  • 3. Mejores condiciones de trabajo en los puestos policiales.
  • 4. Equipo adecuado para combatir la delincuencia (botas, uniformes, armas, munición, vehículo, etc.).
  • 5. Eliminacion del maltrato de las altas jefaturas.
  • 6. Menos abuso de los recursos institucionales.
  • 7. Jornadas laborales adecuadas.

 

Nos parecen exigencias muy correctas.  Se suponía que los fondos para dignificar la profesión policial saldrán del impuesto a la seguridad aprobado el año pasado.  Todos los consumidores de servicios de telefonía hemos visto, con resignación, como nuestras facturas se han incrementado 5%.  A pesar del gran escándalo de personas e instituciones del Estado llamando a la población a denunciar a las empresas contra este abuso, todo sigue igual hasta el momento.  Demostrándonos quienes son los que mandan en realidad en nuestro país. 

 

Creer que esta protesta de policías y la actitud de la UMO al no reprimirlos es parte de conspiraciones de la derecha para desestabilizar al gobierno es un error típico de la mentalidad policial que piensa que toda huelga o manifestación se da por culpa de activistas que manipulan a la gente para que haga desordenes.  Nos recuerda cuantas veces los gobiernos de derecha acusan a los activistas de izquierda de manipular a las masas para que salgan a protestar.  Quien crea que el agente Reyes y otros directivos sindicales manipularon a más de mil policías y a los agentes de la UMO en la pasada marcha, les adjudica poderes milagrosos.  No negamos las oscuras intenciones de la burguesía contra nuestro gobierno, pero por muy hábiles que sean los supuestos “manipuladores” no es fácil movilizar tantos policías.

¡Libre sindicalización a policías y soldados!

¡Cumplir justas demandas de los trabajadores uniformados!