20 febrero, 2015

MEDIOS UNIDOS, el oligopolio mediático en El Salvador

Los medios de comunicación tanto televisivos, radiales y escritos (prensa) juegan un papel muy importante en la sociedad, incidiendo en la manera de pensar y actuar de la población. En su mayoría, éstos son medios que el poder económico utiliza para lucrarse, imponiendo sus ideologías, fomentando actitudes inadecuadas para la población como el consumismo, indiferencia o apatía hacia los problemas sociales y conformismo frente a la violación de sus derechos;  actitudes que el sistema dominante capitalista necesita para poder sobrevivir.

Los medios de comunicación tanto televisivos, radiales y escritos (prensa) juegan un papel muy importante en la sociedad, incidiendo en la manera de pensar y actuar de la población. En su mayoría, éstos son medios que el poder económico utiliza para lucrarse, imponiendo sus ideologías, fomentando actitudes inadecuadas para la población como el consumismo, indiferencia o apatía hacia los problemas sociales y conformismo frente a la violación de sus derechos;  actitudes que el sistema dominante capitalista necesita para poder sobrevivir.

En El Salvador existe un oligopolio de la comunicación el cual está formado por medios televisivos como lo son TCS, canal 12 y Megavisión, Radiales (ASDER) y escritos con el Diario de Hoy, La Prensa Gráfica y Diario el Mundo. Éstos medios de comunicación están extremadamente politizados y  al servicio de unas pocas personas poderosas económicamente  que durante mucho tiempo en el país se han encargado de encubrir masacres, hechos de corrupción, violaciones a los derechos de trabajadores y ciudadanos en general en los gobiernos anteriores debido a que están íntimamente ligados a la derecha funcionando como  títeres al servicio de los intereses de la burguesía salvadoreña; en el pasado honrando y santificando a la derecha en el poder y actualmente atacando sin medida al gobierno de izquierda no solo salvadoreño sino internacionalmente como en el caso de atacar a la izquierda Venezolana con el objetivo de infundir terror e incertidumbre en la población escondiendo las verdaderas  causas de las problemáticas que no representan más que la lucha de intereses económicos y políticos.

Recientemente estos medios de comunicación han lanzado diversas campañas tales como las denominadas “MEUNO” (Medios Unidos por la Paz) y “Juego Limpio”  debido a que diversas organizaciones sociales entre ellas  la Asociación de Radios y Programas Participativos de El Salvador (ARPAS) exigió un estudio detallado en el que se investigara la existencia de una verdadera democracia en el espectro radioeléctrico de El Salvador con el objetivo de que ingresen nuevos competidores en la comunicación y que ésta se pueda diversificar para contar así con una verdadera democracia en el que los ciudadanos puedan escuchar y ver los diferentes puntos de vista y perspectivas formando así su propio criterio y no ser manipulados por un pequeño grupo de medios desinformativos que inventan “buenos” y “malos” a su conveniencia.

En las campañas “MEUNO”  y “Juego Limpio” los medios de comunicación dominados por la derecha tratan de impedir que nuevos actores ingresen a la competencia de la comunicación informando o más bien desinformando a la población con comerciales en los que hace creer que el espectro radioeléctrico ya está democratizado y que sí se añaden medios distintos sería ilegal además de que se estaría coartando su libertad de expresión. En este punto sabemos hasta donde pueden llegar los medios utilizados por la oligarquía -en este caso los medios de comunicación- para mantener el poder de dominar el pensamiento y por consiguiente el actuar de las personas dentro de la sociedad, esto con fines económicos ya que las empresas privadas son las que se lucran de ello, manteniendo la estructura económica social que tiene como filosofía que quienes tienen más a  tengan más y quienes tienen menos tengan menos. En esta campaña los medios unidos tratan de convencer a la población y obtener su apoyo a base de mentiras y chantajes para evitar la investigación que busca democratizar el espectro; misma investigación que el Relator de Libertad de Expresión de la OEA, Edison Lanza ha enfatizado su importancia para poder obtener una verdadera libertad de expresión dentro del país que permita la inclusión de sectores públicos y comunitarios en la comunicación.

Por ello es necesario que los ciudadanos analicen las actitudes anticompetitivas y antidemocráticas de dichos medios ya que pretenden que la población se conforme con unos cuantos canales y emisoras que favorecen a los intereses del poder económico político del país representada por la derecha mercantilista que únicamente fomentan en la población las ideas necesarias para que se ejecuten  en conveniencia al mantenimiento del sistema capitalista salvaje y opresor, es necesario que en El Salvador se comiencen a aprobar leyes como las que se tienen en otros países en los que se le otorga un tercio del espectro a medios de comunicación comunitarios sin fines de lucro que buscan poner en escena las necesidades y realidad de la población como informar actos de corrupción empleados por funcionarios públicos que usualmente son ocultados por los medios comunes así como presentar desde las mismas comunidades aportes que contribuyan al mejoramiento de la situación económica y social de nuestro país y que dichos aportes vayan principalmente  en beneficio de la clase trabajadora y los sectores excluidos de la sociedad salvadoreña.

Es imprescindible que nos unamos como sociedad salvadoreña  y apoyemos las investigaciones que permitan dejar al descubierto el oligopolio de estos medios de comunicación en cuanto a la difusión de mensajes y de información manipulada a su conveniencia para que podamos contar con nuevos sectores en la comunicación y que como sociedad podamos verdaderamente decidir que ver y escuchar ya que esto no se trata de eliminar los medios de la derecha del espectro sino incluir sectores de la sociedad civil que están a favor de la diversidad para poder realizar un análisis adecuado de la información distribuida y no seguir con la misma tradición de absorber como máquinas y repetir las ideas que estos medios de derecha quieren que se tengan.

¡Por la democracia de las comunicaciones en El Salvador!