8 mayo, 2013

Las Leyes deben responder a Las necesidades de nuestra clase

La sección OBRERA, esta vez alza su voz por la vida de una joven madre de 22 años, Beatriz, de una zona rural de la Bahía de Jiquilisco, Usulután.

La sección OBRERA, esta vez alza su voz por la vida de una joven madre de 22 años, Beatriz, de una zona rural de la Bahía de Jiquilisco, Usulután.

Beatriz salió a los medios de comunicación después que realizarse estudios de rutina para toda mujer embaraza según nuestro sistema de salud pública, Beatriz tiene ya un niño de 2 años. La joven padece una enfermedad llamada Lupus, enfermedad reumática sistemática y crónica de la que al menos popularmente se sabe poco, esta enfermedad afecta a casi todos los órganos entre ellos al órgano reproductivo. En el caso de Beatriz dado que debe guardarse cierta privacidad para evitar cualquier tipo de amarillismo por parte de los medios de la derecha del país, no se sabe cuál de los dos tipos de lupus padece, lo que sí se sabe es que la enfermedad ha dañado sus riñones.

El dictamen médico del Hospital de maternidad considera de alto riesgo su embarazo dado que el lupus se presenta mayormente en mujeres, los médicos estiman que esta puede causar complicaciones en el curso de su gestación que van desde preclampsia cuyos efectos son la elevación de la presión arterial y que consecutivamente puede desencadenar en un derrame cerebral que puede ocasionar la muerte, por ello los médicos indican la interrupción del embarazo antes de las 20 semanas de gestación, a la hora de escribir estas líneas los magistrados de la CSJ no han dado una respuesta a la demanda de amparo que se presentó a favor de que se apruebe para Beatriz el aborto terapéutico que le salvaría la vida. En esta misma rutina de exámenes se detectó que el feto tiene anencefalia que es la carencia de la corteza cerebral funcional, cuya enfermedad no tiene cura y muy pocas personas que la padecen sobreviven la infancia.

Los magistrados de la CSJ necesitan según ellos, estudiar tan detenidamente este caso que raya en trámites burocráticos e inhumanos. Debemos recordar que la constitución la redactan las clases económicamente dominantes y que el aborto en cualquiera de sus formas es condenado con cárcel, esto no nos dice nada de la doble moral de la burguesía nacional quienes pueden realizar un aborto a sus hijas y esposas a la hora que lo deseen, no dice tampoco que las mujeres de la clase trabajadora, campesinas pobres y demás mujeres que son parte del ancho de nuestra población empobrecida no tienen si quiera la oportunidad de ser atendidas , de practicarse un aborto en condiciones que garanticen la vida de las mujeres pobres, en el sistema de salud público de forma gratuita y sin persecución religiosa, ni criminal. En el país sólo en el año 2012 murieron 57 mujeres muchas de los cuales pudieron haberse salvado con un aborto terapéutico.

La Doctora María Isabel Rodríguez pidió a la CSJ un permiso especial para Beatriz para que no se persiga penalmente ni a ella ni a los médicos que le realicen el aborto. Estamos por la vida de Beatriz, porque se le practique a la brevedad el aborto que le salve la vida a esta mujer joven, la constitución debe responder a la necesidad de toda nuestra clase trabajadora, sobretodo en este caso a las mujeres proletarias dueñas únicamente de su fuerza de trabajo y a todas las mujeres de El Salvador que no puedan costearse los gastos de un aborto en el extranjero. La burguesía controla todo con su poder económico, por eso insistimos que aunque organizaciones feministas apelen por la despenalización del aborto en este momento, esto sólo podremos lograrlo unidos, como clase trabajadora, exigiendo que esta constitución responda a los intereses de quiénes producimos la riqueza en el país y el mundo.

Esta vez la iglesia se enreda en términos como si es aborto terapéutico o aborto eugenésico, a este 8 mayo la situación de Beatriz no ha sido resuelta. El tiempo que los médicos indicaron conveniente para realizaran la intervención a la Joven madre ha sido superado. Más allá del palabrerío en los sabios de la iglesia católica o los enredos de la legalidad burguesa que por supuesto no aplica a las hijas ricas de los empresarios del país, Beatriz es sólo nuestro espejo, Beatriz somos todas las mujeres de clase pobres de extracción proletaria que en las más pésimas condiciones materiales nos enfrentamos cada día a una vida de represión y marginación en los derechos humanos más fundamentales.

¡Por la Vida de Beatriz, una solución seria y rápida!

¡Por la vida de las mujeres, Despenalización del aborto!