Con el 70% de los votos escrutados, la comisión especial electoral del fmln declaró ganador a Hugo Martínez, convirtiéndose así en el candidato del partido para las elecciones presidenciales del 2019.  El canciller logro 19,793 votos, mientras que Gerson Martínez habría alcanzado 7,429, de un padrón de unos 39 mil militantes.

Contrario a todos los pronósticos que daban por ganador al “albañil del pueblo” considerado el candidato “oficial” y quien ha tenido una mayor proyección mediática por su papel jugado al frente del Ministerio de Obras Públicas (MOP), la militancia del partido da la espalda una vez más a la “línea” de la cúpula, votando masivamente por Hugo quien casi triplica los votos  obtenidos por Gerson.

Este resultado no refleja la lucha entre un ala de izquierda y otra de derecha al interior del partido, sino el desprecio y rechazo de la militancia hacia los “dirigentes”, su soberbia, acomodamiento a la buena vida de los cargos gubernamentales; en resumen el abandono de los principios revolucionarios que otrora convirtieron al partido en un instrumento de lucha de la clase trabajadora.

El discurso de ambos candidatos en el cierre de campaña interna hacia las bases no representa diferencias fundamentales. Gerson mantuvo el discurso oficial mencionando entre otras cosas: las conquistas logradas hasta el momento, el desmontaje del neoliberalismo y la necesidad de continuar haciéndolo y evitar que el proceso de cambio retroceda. Mencionó la famosa frase “profundizar los cambios” que ha sido utilizada para tratar de convencer a la gente de seguir apoyando al partido electoralmente mientras se llega a la tan anhelada profundización.  También, hablo de la necesidad de fortalecer la seguridad y la baja de homicidios de 20 – 24 a 10 – 12 diarios, si bien esto representa un logro del gobierno, no significa que el problema haya desaparecido para la población. No mencionaremos todos los detalles de ambos discursos, sino los que consideramos más relevantes para tratar de hacer una apreciación correcta del mismo.

Hugo por su parte hizo hincapié en la necesidad de escuchar a las bases del partido, que estas tengan el poder realmente. Habló de la necesidad de escuchar al pueblo y resolver y sentir los problemas del pueblo. Mencionó el mensaje que envió el pueblo en las pasadas elecciones y que se debe tratar bien a la gente con tarifas justas de energía eléctrica y mejorar el servicio de agua potable. Recordó a Schafick Handal para hacer un llamado a la unidad  del partido para garantizar la victoria el 2019 y propinarle una derrota al partido ARENA. Lo más relevante del discurso de Hugo es su alusión a las bases del partido y la necesidad de escucharles, esto refleja el sentimiento que hay abajo entre la militancia del rechazo a las imposiciones de la cúpula.

La actividad proselitista interna se cerró con el discurso de Medardo quien hablo bastante equilibrado de ambos candidatos contrastando con su actitud antes de las pasadas elecciones cuando decía que el candidato presidencial sería Gerson. Esto refleja que hay tensiones y que se rompió la unidad por arriba, reflejando el miedo a perder privilegios ganados al controlar el ejecutivo. Por lo tanto ya no pueden imponer su voluntad al resto de la militancia. A Lenin le gustaba un proverbio Ruso que decía “El viento sopla primero en la copa de los árboles”. Un sector de la cúpula ha comprendido que han estado haciendo mal las cosas y que necesitan un giro para tratar de recuperar el apoyo electoral perdido. Esto no significa necesariamente un regreso a los principios revolucionarios socialistas con los que nació el FMLN desde el tiempo de la guerra.  Nada más refleja el instinto de conservación por parte de algunos dirigentes.

Un militante del FMLN expresó en son de broma; “ahora si hay democracia…”, podemos decir que en estas elecciones internas se respetó la voluntad de los militantes, la cúpula ya no está en condiciones de maniobrar manipulando el proceso electoral interno, manosear el padrón, bloquear a candidatos alternativos tal y como ocurrió descaradamente en las internas pasadas en las cuales se eligió a los candidatos que compitieron en marzo pasado.

Estos cambios que vemos al interior del partido son muy positivos, pero son muy pocos y llegan demasiado tarde. Es muy difícil que el FMLN recupere su caudal electoral, por lo menos en el corto y mediano plazo. Dependerá de muchos factores tanto externos como internos. Entendemos a los militantes honestos que aún tienen esperanza en rescatar al partido, que actúan más por romanticismo que por un análisis objetivo de la situación del país.

Tal y como lo mencionaron Hugo y Gerson en sus diferentes intervenciones, la tarea principal es derrotar a ARENA en las elecciones presidenciales del próximo año. Sin embargo, por muy doloroso que se escuche el FMLN no tiene posibilidades de hacerlo. Todos comprendemos la necesidad imperiosa de evitar que la derecha llegue al Ejecutivo, estamos conscientes que ahora mismo tienen control casi total de la Asamblea Legislativa y demás instituciones del Estado. La próxima contienda electoral se definirá entre el nuevo partido que está surgiendo (NI) y la derecha que seguramente se agrupará alrededor del partido ARENA.

¡Evitemos que la derecha gane las elecciones del 2019!

 

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