En defensa del marxismo y del BPJ

A partir de nuestra desvinculación formal del FMLN han surgido diversas reacciones y señalamientos a nuestra organización política. La mayoría de las cuales provienen de personas que desconocen nuestro trabajo como organización.

Debido a que en otro apartado se ha explicado qué somos y qué defendemos como BPJ, aquí se harán algunas aclaraciones sobre quiénes conformamos el Bloque y cómo desarrollamos nuestro trabajo organizativo. Es necesario comenzar aclarando que “no somos personas que no tengamos qué hacer”; el Bloque Popular Juvenil lo integramos personas trabajadoras de los sectores formal e informal de nuestro país, que luchamos de forma organizada por una revolución socialista y permanente, además contamos con el trabajo de estudiantes universitarios y profesionales quienes están muy identificados con una conciencia obrera revolucionaria.

Aspiramos a ser la voz marxista de la clase trabajadora y la juventud, ya que buscamos representar a esos sectores de la población y porque nuestra misión es construir una organización obrera revolucionaria, que reconozca su capacidad de desmontar el sistema impuesto por las burguesías locales y las transnacionales extranjeras en nuestro país y en todo el mundo, dada nuestra vinculación a la Corriente Marxista Internacional (CMI). Nuestra orientación es marxista, porque es el materialismo dialéctico de Marx  el que ha mostrado el camino a las clases oprimidas, a través de la conciencia de clase, para lograr el triunfo sobre el capital.Desde la incorporación del BPJ a la CMI, los grandes objetivos han sido contribuir en la construcción del partido revolucionario mundial de la clase obrera para lograr la revolución proletaria, es decir, la abolición de la sociedad basada en la explotación. Para lograrlo, como sección salvadoreña de la CMI desarrollamos nuestro trabajo al interior de las organizaciones de masas de los trabajadores, esto explica el trabajo del BPJ en el FMLN en los años anteriores, sin embargo, como en muchos casos de otros países los partidos reformistas se han convertido en instrumentos de la burguesía para administrar el Estado y la crisis inherente del capitalismo. El trabajo del BPJ siempre fue de apoyo critico al FMLN, tratando de hacer ver a sus estructuras la necesidad de responder a los intereses de las masas a quienes el partido decía representar, sin embargo, la dirigencia se ha ido blindando de las criticas de sus bases e incluso tomando represalias hacia sus militantes irreverentes.

Por lo cual, como BPJ tomamos la decisión de desvincularnos de ese instituto político dada la crisis institucional de nuestro sistema político que se ha ido materializando desde hace años, como resultado de la crisis del sistema económico. En ese sentido como organización nos sentimos con la facultad, debido a nuestra formación política constante, de desarrollar nuestro trabajo de manera independiente y sobre todo en las organizaciones de masas que los trabajadores y la juventud conformen en este nuevo período, ya que, es uno de nuestros mayores compromisos como continuadores de tendencias marxistas internacionales, como The Militant en Gran Bretaña, y como fieles creyentes en el poder revolucionario de la clase obrera, lo cual nos hace distanciarnos de las sectas ultraizquierdistas y también de los anarquistas.

Muchas de las críticas que hemos recibido provienen de personas que siguen aferradas al discurso  del FMLN, lo cual es preocupante porque sus dirigentes y funcionarios profesan “defender y representar los intereses de las capas oprimidas”, sin embargo, sus acciones desde los órganos del Estado burgués han sido ataques y menosprecios hacia dichas capas, es decir, han agudizado la brecha entre las masas y la dirección burocratizada, lo que les ha llevado a ser una opción política de izquierda desfasada algo que se manifestó en las pasadas elecciones del 4 de marzo.

Debemos reiterar que no somos (ni en pesadillas) un instrumento al servicio de la clase dominante nacional ni del capitalismo mundial, sino al contrario luchamos por hacer posible el derrocamiento de dicha clase y el desmantelamiento de dicho sistema. En este punto, es necesario aclarar que el socialismo por el que luchamos no es el modelo venezolano, ni cubano, ni tan siquiera el modelo estalinista soviético, los cuales han sido caricaturas degeneradas del socialismo que plantean Marx y Engels, y defendían Lenin y Trotsky, que fueron quienes llevaron a la praxis esta teoría con la Revolución Rusa antes de la burocratización que llegó con Stalin.

En el próximo período, son las masas las que decidirán qué organizaciones conformar para frenar y vencer a la ofensiva reaccionaria de la derecha a partir de la debacle de la burocracia del Frente; nuestro trabajo como BPJ consiste en lograr que dichas organizaciones de masas adquieran una orientación marxista. Y no lo hacemos para obtener financiamiento económico ni por puestos en las instituciones burócratas como muchos afirman; gracias a que somos una organización política y económicamente independiente.

Todo militante consecuente del BPJ está dispuesto a realizar una serie de sacrificios por el trabajo de la organización, pago de cuota para autofinanciamiento, realizar viajes hacia el interior del país para formar a los nuevos cuadros, venta de nuestro periódico para poder difundir nuestras ideas, etc. Esto no es algo impuesto, se ha logrado a traves del convencimiento de las ideas, de creer que por lo que luchamos rendirá grandes victorias a las generaciones venideras.

Aceptamos cuestionamientos, porque ninguna organización está exenta de errores, sin embargo, invitamos a que más allá de las críticas se acerquen a conocer nuestro trabajo, nuestros métodos,  nuestras ideas y se unan a nuestra lucha para hacer posible la transición hacia la fase posterior del capitalismo, es decir hacia una sociedad donde haya una distribución equitativa de los bienes, donde no exista explotación de las personas y de los recursos naturales, es decir, hacer posible el socialismo.

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