¿Una nueva fuerza armada?

En los canales nacionales ha circulado un spot publicitario del gobierno en el cual realzan el trabajo de una institución del Estado: el Ejército, asegurando que con el gobierno actual “ha nacido” una nueva Fuerza Armada, que está al servicio de todos los salvadoreños. Ante esto nos preguntamos ¿puede una institución como el Ejército estar completamente al servicio de todas las personas en general dentro del sistema capitalista? En el sistema capitalista el Estado es el producto del carácter irreconciliable entre las clases

Nacionalización del sistema de salud privado: una necesidad urgente

Situación de los servicios de salud La salud de las personas es un negocio redondo dentro del sistema capitalista, las ganancias que generan hospitales privados con la enfermedad de muchas personas son grotescas, esta visión mercantilista de la salud es solamente dirigida por la oferta y la demanda además de aprovechar cualquier circunstancia para hacer negocios, convirtiendo a la salud en una herramienta funcional al sistema. En la dinámica de oferta y demanda la salud se transforma en un asunto individual, solamente

La ANEP ante el covid-19: maniobras para salvaguardar a su clase

La pandemia del Covid-19 ha revelado ante nuestros ojos la desigualdad propia de sistema capitalista, especialmente en materia de salud pública y el resguardo de la vida, en lo que concierne a las condiciones de vida de la clase obrera, que es a todas luces quien carga y cargará con las consecuencias de esta crisis. El paro de labores ha puesto a los capitalistas en aprietos, y actualmente, alrededor del mundo se plantea la necesidad retomar el trabajo en las industrias no esenciales, tomando en cuenta ciertas medidas de

Expectativas sobre la revisión del salario mínimo

Karl Marx, en su obra Manuscritos Económicos y filosóficos de 1844, expresa que el salario mínimo para el capitalista es solamente lo requerido para mantener al obrero durante el trabajo y para que él pueda alimentar una familia y no se extinga la raza de los obreros; y según Adam Smith el salario habitual es el mínimo compatible con la existencia animal. Ha pasado mucho tiempo desde estas afirmaciones y resultan más contemporáneas que nunca. Por ejemplo, en nuestro país El Salvador podemos observar como la lucha de los