13 días de lucha, lecciones de la ocupación de la Universidad de El Salvador

Cada año se cierran mas y mas las puertas de la Universidad de El Salvador para los hijos de los trabajadores, los datos no nos dejaran mentir, de los 23,000 aspirantes que el año pasado compraron la carpeta que les “otorgaba el derecho” a realizar el examen de admisión de la UES solamente 9,500 lograron entrar.


Cada año se cierran mas y mas las puertas de la Universidad de El Salvador para los hijos de los trabajadores, los datos no nos dejaran mentir, de los 23,000 aspirantes que el año pasado compraron la carpeta que les “otorgaba el derecho” a realizar el examen de admisión de la UES solamente 9,500 lograron entrar.
Asimismo el proceso alternativo que llevan a cabo las organizaciones estudiantiles fue mucho mayor que los años anteriores, quedó claro que las alternativas de la juventud son escasas y apostarle a ingresar a la UES era una prioridad para los estudiantes de bachillerato, desde el principio el proceso de nuevo ingreso se convirtió en una medición de fuerzas, por un lado las autoridades apoyándose en la legislación, los medios de comunicación y en sus organizaciones estudiantiles de reacción y por otro lado las organizaciones consecuentes apoyados en las fuerzas de los hijos de los trabajadores y a su vez intentando penetrar en el movimiento obrero, aliado de suma importancia de los estudiantes.

Midiendo las fuerzas

Al inicio del proceso las medidas de presión fueron variando, se realizaron dos movilizaciones de estudiantes no aceptados (una realizada por los camaradas de FES en la que aglutinaron alrededor de 200 personas y otra realizada por nosotros en la que movilizamos a otras 250) así como piquetes en las afueras de las facultades en las que se movilizaron de 350 a 400 compañeros.
No cabe duda que todas estas medidas sirvieron para agilizar el proceso en algunas facultades, por ejemplo en la facultad de Humanidades logramos ganar 350 cupos, sin embargo las movilizaciones que no logren aglutinar a lo mejor del movimiento estudiantil no solucionarán el problema global, nuestro punto débil fue ese, en un principio marchábamos juntos pero golpeábamos separados, una movilización de todas las organizaciones y de todos los compañeros no aceptados, en un inicio cuando las fuerzas estaban frescas y cuando contábamos con un número considerable de compañeros hubiera significado a miles de estudiantes en las calles.
La lucha no es un ascenso ininterrumpido, hay ocasiones en las que nos encontramos con baches que podrían hacer ver como que todo se esta perdiendo, esto no es totalmente cierto y tampoco es totalmente dañino, estamos ante una serie de aciertos y errores que con una dirección educada en los métodos del marxismo pueden ayudar al movimiento a sacar las conclusiones adecuadas para continuar la lucha, pero esto pasa porque la dirección del movimiento le de la importancia necesaria al papel de la teoría y que comprenda que el problema de nuevo ingreso es una cuestión de clase y no está desvinculado de los problemas de la sociedad en general.

Primeros triunfos, primeras trabas

A nivel de Centroamérica la UES es la universidad con el menor presupuesto otorgado por su respectivo Estado, reconocemos que este presupuesto no es adecuado para poder absorber a la cantidad de estudiantes que salen cada año de los bachilleratos (alrededor de 75,000), y que a duras penas sirve para sostener actualmente a la U, ¿esto significa que la UES debe cerrar sus puertas a los estudiantes rechazados, impedir el aumento salarial de los trabajadores universitarios o descartar la investigación científica en el campus? No, no es así, el año pasado Rufino Quezada interpuso una pieza de correspondencia ante asamblea legislativa solicitando el aumento presupuestario que fue denegado (actualmente se dijo de un refuerzo de 20 millones para la UES aunque aun esta en veremos). La experiencia de Quezada que en un momento estuvo al frente de la ya extinta pero en su momento combativa AGEUS debe hacer entrar en razón a Quezada, ninguna mejora ha caído del cielo, sino que se han conseguido  a base de luchas arduas.
A eso sumemos la mala administración financiera de la UES, donde los fondos no están orientados a desarrollar académicamente a la UES sino que responde a una forma irracional y burocrática de administrar los fondos, para muestra un botón, en la Facultad de Humanidades se devolvieron el año pasado $600,000.00 solo porque ¡No había un rubro específico donde invertir el dinero!, durante semanas hemos pedido los libros financieros abiertos de la U a lo que no se nos ha dado ninguna respuesta, creemos que va en el animo de no presentar las irregularidades administrativas (así como los posibles casos de corrupción que podrían encontrarse).
En algunas facultades el proceso se agilizó no por la buena voluntad delas autoridades sino por la poca demanda que existían en ellas y por el temor a que los procesos de negociación conllevaran a una lucha mucho mayor que una simple negociación.
Esto no fue así en las demás facultades donde la demanda era mucho mayor, en la facultad de medicina las puertas estuvieron cerradas desde un inicio, la preferencia de parte de las autoridades a las organizaciones estudiantiles pro autoridades estaba clara. Este fue uno de los detonantes de la paciencia de los no aceptados.

¿Qué hizo estallar el proceso?
Es necesario comprender que el proceso de nuevo ingreso no duró solamente los 13 días de la toma de la UES, sino que venía desde mas atrás con mas de un mes de negociaciones con las autoridades para solucionar el problema, la actitud de las autoridades desde un inicio era de impedir el ingreso masivo, cada respuesta negativa iba acumulando la rabia dentro de los compañeros no aceptados, cada día en la UES estaba marcado por el sacrificio y la espera paciente, algo que no se esperaban las autoridades y sus perros falderos era que esa paciencia se transformara en una forma orgánica de lucha, en este caso, la Coordinadora de Nuevo Ingreso (CONI), el detonante: la entrega de 200 cupos para la facultad de medicina distribuidos UNICAMENTE para las dos asociaciones de la facultad ASETEM y ASEMEA.
Esto fue un impacto profundo en la conciencia de cientos de jóvenes, por más de un mes estuvieron pacientes, soportando la verborrea de las autoridades, fue un balde de agua fría que los hizo despertar de su letargo poniendo en marcha toda la maquinaria para asegurar sus cupos, las organizaciones que en un momento estuvieron al frente de las negociaciones adquirieron un papel mas de apoyo político, la verdadera fuerza residía en los cientos de jóvenes que habían llevado a cabo la acción.
Los compañeros de la CONI tuvieron que enfrentarse contra todo el ataque mediático que desencadeno la burguesía, ellos sabían muy bien que si los compañeros lograban entrar a la U no solamente tendrían su victoria sino que podrían animar al conjunto del estudiantado a organizarse y unificar sus luchas, ya no hubiera sido una lucha de nuevo ingreso o de los compañeros del Camus sino la defensa de la educación de los hijos de los trabajadores en general, elevando el nivel de vida de la juventud, Rufino Quezada consiente o inconscientemente le siguió el juego a la derecha (de quienes a la hora de la verdad fueron los únicos en apoyarlo).
La amenaza de intervención policial y de las organizaciones estudiantiles reaccionarias fue repelida con el llamado al movimiento social y estudiantil a resguardar la actividad que se estaba desarrollando, fue nuevamente la movilización lo que desmoralizó cualquier ataque colectivo en contra de la CONI, el día Lunes 8 de marzo la Asociación de Estudiantes de Ingeniería convocó a los estudiantes para que se desalojara la U, a su llamado respondieron una treintena de estudiantes, a nuestro llamado a defender la actividad mas de 500 compañeros.
Fueron tres batallas decisivas y dos grandiosas movilizaciones las que orillaron a Quezada a tener que negociar (aunque el no lo vea así la verdad es mas testaruda que cien Quezadas), el movimiento social que se pronunció a favor no solo en comunicados de prensa sino también de manera activa acompañando las movilizaciones y realizando dos vigilias en las afueras de la U fue lo que decantó la balanza a favor de la CONI, sin el apoyo del estudiantado y del movimiento social los compañeros solo se hubieron aislado conduciéndolos posiblemente a una derrota.

¿Qué les espera a los compañeros de la CONI?
Rufino Quezada fue muy categórico en la edición de la prensa grafica del 17 de marzo: “Tanto pueden entrar algunos como quedar fuera”, el acuerdo del concejo va en la vía de revisar los expedientes de los compañeros de nuevo ingreso pero esto no garantiza su entrada, es el momento de reagruparnos, creemos que Quezada presionará por que no se abran mas cupos, ante eso los compañeros de la CONI deben estar preparados.
Se debe buscar una nueva medida de presión teniendo claro que no siempre estará el ánimo de luchar entre los camaradas, hay que buscar una solución pronta apoyándonos en el movimiento obrero y en los estudiantes de bachillerato que en las ultimas semanas han demostrado ser una aliado potencial del movimiento universitario.
El FMLN se pronunció en contra de la intervención a la UES, un buen porcentaje de los miembros de la CONI son hijos de viejos militantes del FMLN, creer que no se debe hacer un llamado a las bases del FMLN o a los sindicatos es un error, nuestros padres deben acompañarnos en nuestras luchas que al fin y al cabo es la defensa de los derechos de los hijos e hijas de los trabajadores.               
19 de marzo de 2010

News Reporter

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